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Genet recargado

Con un elenco totalmente masculino, Alejandro Camacho monta "Las criadas", una obra ácida y siempre adelantada en el tiempo. El actor se presenta en una nueva producción en el Foro Chapultepec, bajo la dirección de Salvador Garcini.
Rosario Reyes
17 enero 2016 21:17 Última actualización 18 enero 2016 5:0
"Genet pudo haber sido un ratero, un prostituto y ya. Pero tenía una maravillosa genialidad; era un marciano", afirma Alejandro Camacho. (Edgar López)

"Genet pudo haber sido un ratero, un prostituto. Pero tenía una maravillosa genialidad; era un marciano", afirma Alejandro Camacho (derecha). (Edgar López)

Jean Genet (1910-1986) pudo haber seguido el camino sombrío de su madre, una mujer de la vida galante, parisiense, que lo entregó a un hospicio cuando tenía un año de edad. Pero en cambio, se reveló como uno de los grandes autores malditos del siglo XX, reflexiona el actor Alejandro Camacho.

“Pudo haber sido un ratero, prostituto y ya. Pero había una maravillosa genialidad en él. Genet fue un outsider brillante: por ser un protegido de la intelectualidad francesa en su momento, a través de Jean-Paul Sartre, tuvo una posición y una lectura importante en la esfera del pensamiento. Era un marciano, nos señaló mundos que están aquí, pero que no vemos”.

En 1947 el dramaturgo y poeta francés estrenó en París Las criadas (Les Bonnes), una de sus piezas más agrias e hilarantes, que Camacho presenta en una nueva producción en el Foro Chapultepec, bajo la dirección de Salvador Garcini. En el elenco, totalmente masculino, participan Mauricio Islas y Alex Sirvent.

“Es una pieza que siempre ha estado adelantada a su época, si la ponemos dentro de 10 años, va a seguir siéndolo. Una obra que habla sobre clases sociales, socialización, amor, odio, culpa, venganza, siempre será importante”, dice el productor de la puesta en escena.

Genet creció en una familia de campesinos que lo recogió luego de que su madre lo abandonó. Comenzó a escribir en reformatorios a los que fue confinado en varias ocasiones por robo y prostitución. Desertor del ejército, continuó su carrera delictiva hasta que fue encarcelado. Jean-Paul Sartre y Jacques Cousteau encabezaron una petición para liberarlo, a la que se sumaron numerosos intelectuales y artistas franceses. En el encierro dio forma a una de las obras más influyentes de las letras contemporáneas.

Inspirada en un hecho real, Las criadas hace una crítica a las clases sociales. Dos hermanas, sirvientas de una dama a la que detestan, se mofan de ella y de sus malos tratos durante su ausencia, en un juego que termina tocando la locura y la muerte.

EL ARTE DE INTERPRETAR A UNA MUJER
Hace 39 años, Alejandro Camacho comenzó su carrera profesional precisamente con el estreno en México de Las criadas. También bajo la dirección de Garcini, encarnó a una de las hermanas. Ahora interpreta el papel de la patrona, pero como en aquella escenificación, su abordaje actoral parte del teatro sagrado japonés. “Retomo la actitud que tienen los actores onnagatas, que son hombres en papeles femeninos. Mi acercamiento es a través de esa gestualidad”.

NO TE LA PIERDAS
¿Qué? Las criadas, de Jean Genet
¿Dónde? Foro Cultural Chapultepec.
Mariano Escobedo 665, Anzures, DF
¿Cuándo? Viernes, 19:00 y 21:00 horas; sábados, 18:30
y 20:30 horas, y domingos, 17:30 y 19:30 horas
Localidad: $220 a $550


Camacho cuenta que por su trabajo en el estreno del 77, que se presentó en el Teatro El Granero, recibió una beca del gobierno estadounidense para estudiar en Nueva York. A su regreso formó parte del elenco de El rey Lear, en la UNAM. Eran los tiempos de la fundación del Centro Universitario de Teatro, de donde egresaron Blanca Guerra y Humberto Zurita, actores de su generación, y que, al igual que él, tras fincar su carrera en teatro, se convertirían en estrellas televisivas.

“La puesta de aquel entonces y ésta son totalmente distintas. La primera era en un teatro redondo y ésta es en uno italiano; el trazo es diferente”, comenta el actor. También, agrega, su lectura de la obra de Genet es otra. “Aquel montaje lo hicimos en la inconciencia total. Lo hicimos muy bien, pero era más intuitivo. Hoy lo hacemos en plena conciencia de lo que el texto significa y con mayor experiencia escénica también”.

Para él, Genet es un autor que despierta la conciencia. “Es un provocador social, un revolucionario de las ideas”, que en Las criadas exhibe los grandes males de la diferencia de clases y las pasiones humanas llevadas al límite.

“Es un tema universal; lo padecemos en México, con un aumento al salario mínimo de cuatro por ciento, por ejemplo. Insisto, hay otros mundos, están aquí y no volteamos a verlos, desde las altas esferas hasta la gente que menos tiene”, advierte.

Si como dice el economista francés Thomas Piketty, las iniciativas de socialización del dinero vienen del sector privado, no del Estado, es que algo está muy mal, advierte el actor, quien menciona ejemplos como los Centros Teletón y el proyecto de orquestas infantiles Esperanza Azteca.

“La cultura, el arte, están ligados directamente a la educación, al buen vivir, a las buenas personas, las buenas costumbres. No quiero sonar burgués y reaccionario con esto, pero el arte sensibiliza ante todo acontecer y cambia la vida para siempre, así que el Estado debería propiciar cultura y oportunidades para todos”.