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Garbiñe Muguruza, un año de altibajos

Después de ganar Roland Garros el año pasado, la tenista hispano-venezolana Garbiñe Muguruza recayó en la irregularidad que ha opacado su carrera, acrecentada en 2017 por lesiones.
Alain Arenas
20 marzo 2017 22:6 Última actualización 21 marzo 2017 5:0
El triunfo sobre Serena Williams en Roland Garros significó su primer campeonato en torneos de Grand Slam. (AP)

El triunfo sobre Serena Williams en Roland Garros significó su primer campeonato en torneos de Grand Slam. (AP)

Garbiñe Muguruza tocó el punto más alto de su carrera en junio de 2016, al vencer en sets consecutivos a Serena Williams en la final de Roland Garros. El triunfo significó su primer campeonato en torneos de Grand Slam y la revancha del partido por el título que había perdido en Wimbledon en 2015 contra la estadounidense. Sin embargo, desde el éxito en la arcilla francesa, no ha regresado a una final en los 14 Abiertos disputados desde entonces.

“Su ausencia en finales es reflejo de la irregularidad que prevalece en su carrera. El ejemplo perfecto es lo que pasó en la final contra Serena y su actuación en Wimbledon de ese año. Primero le gana a la número uno del mundo y un mes después pierde con Jana Cepelova, la 124 del ranking. No puede mantener el buen nivel de su tenis por tiempos prolongados”, sostiene Alberto Lambea, reportero de tenis del diario español El Mundo.

Desde la final en París, Muguruza registró ocho torneos en los que fue eliminada –incluidos tres de Grand Slam- en la tercera ronda o antes. En los seis restantes pudo acceder a la fase de cuartos de final y sólo en dos de estos pudo clasificar a las semifinales.

“Su desempeño disparejo no pasa por sus condiciones tenísticas, sino por una cuestión de toma de decisiones. Tiene el defecto de que no sabe cuándo pegarle a la pelota de manera potente o colocada y eso hace que pierda puntos accesibles. También tiene la característica de que cuando está desconcentrada, no puede salir de ese estado. Puede ser por falta de madurez, pero Muguruza no es una jovencita, tiene 23 años”, sostiene Lambea.

PERFIL
Fecha y lugar de nacimiento: 8 de octubre de 1993, Caracas, Venezuela
Estatura: 1.82 metros
Peso: 73 kilos
Profesional desde: 2011
Ranking WTA: 6
Entrenador: Sam Sumyk
Ganancias: 10,137,958 dólares
Títulos: 3 (Hobart 2014, Beijing 2015 y Roland Garros 2016)
Récord de partidos (victorias-derrotas): 282-142

El viernes pasado cayó en cuartos de final de Indian Wells con Karolina Pliskova en sets consecutivos. La hispanovenezolana registra cuatro derrotas en fila ante la checa, incluidas la de la semifinal en el Abierto de Cincinnati 2016 y la del primer juego de las finales de la WTA de ese mismo año, que propiciaron que no pudiera acceder a la segunda ronda del torneo. En su carrera registra una victoria en siete enfrentamientos ante la europea.

Garbiñe tiene complicaciones con tenistas que tienen un estilo similar al de Pliskova. Es decir, que le peguen potente a la pelota y que jueguen a lo largo de la cancha. Pero la racha que tiene la checa también es un reflejo de su rendimiento, el cual le permitió ganar mil 371 puntos, que la ponen como la tercera mejor jugadora del año. Si en estos momentos concluyera la puntuación para calificar a las finales de la WTA, ésta calificaría al torneo, mientras que la española se quedaría fuera”, ahonda el periodista.

Desde que se instauró el ranking de la Asociación Femenina de Tenistas (WTA, por sus siglas en inglés) en 1975, Arantxa Sánchez Vicario es la única española que alcanzó la cima. Muguruza –quien arrancará mañana su participación en el Abierto de Miami como sexta preclasificada- estuvo cerca de igualar a la catalana, luego de que su victoria en Roland Garros el año pasado le permitiera acceder al sitio 2 de la siembra mundial.

“En España se le sigue de cerca a Garbiñe, porque sólo Sánchez Vicario y Conchita Martínez alcanzaron el primer o segundo lugar de la clasificación. Eso le añadió una dosis extra de presión que no ha logrado sobrellevar en su carrera”, completa Lambea.

Pero la irregularidad de Muguruza también se debe a las lesiones que la han afectado en los últimos meses. En noviembre pasado se sometió a una operación para eliminar molestias en su tobillo izquierdo. Dos meses después tuvo que abandonar las semifinales del Abierto de Brisbane porque se lastimó el abductor de la pierna derecha. Un mes más tarde tuvo que retirarse del juego de la primera ronda del Abierto de Dubái, porque se lastimó el tendón de Aquiles de su pierna izquierda. La española expresaría después del torneo que estaba cansada de sentir dolor en lo que va de la campaña.

“Afortunadamente para ella tendrá la oportunidad de recuperar el terreno perdido. En abril empieza la temporada que se disputa en arcilla, superficie en la que se siente más cómoda y en la que mostró su mejor nivel. Si logra enfocarse, se puede meter a instancias finales de los torneos que vienen”, afirma el periodista.