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buena vida

Fuego a la mano y con estilo

Los encendedores, simples objetos a la vista, hablan mucho de la personalidad de quien los usa. Los hay en forma cuadrada, triangular o rectangular. Negros o plateados. Negros o plateados. Bañados en oro o con incrustaciones de diamantes.
Eduardo Bautista
23 diciembre 2015 21:35 Última actualización 24 diciembre 2015 5:0
Sí, el encendedor ha sido un testigo infinito de las cosas. Algunas cotidianas y vulgares; otras extraordinarias y fantásticas. (Cortesía)

Sí, el encendedor ha sido un testigo infinito de las cosas. Algunas cotidianas y vulgares; otras extraordinarias y fantásticas. (Cortesía)

Los hay en forma cuadrada, triangular o rectangular. Negros o plateados. Bañados en oro o con incrustaciones de diamantes. Con grabados de Los Beatles, Frank Sinatra o Madonna. Los encendedores, simples objetos a la vista, hablan mucho de la personalidad de quien los usa. Acompañan al hombre desde 1826. Aparecieron incluso antes que los cerillos. Son artilugios que, de una u otra forma, siempre están a la mano: en el cine, en los libros, en la vida diaria. Como cuando en agosto 1944 un obrero francés le encendió el cigarrillo a Winston Churchill en agradecimiento por la liberación de París de las fuerzas nazis. O cuando al menos una decena de políticos se congregaron alrededor de la bellísima Marilyn Monroe para prenderle su cigarro. Todos con encendedor en mano; nunca se supo quién fue el afortunado.

Sí, el encendedor ha sido un testigo infinito de las cosas. Algunas cotidianas y vulgares; otras extraordinarias y fantásticas. Desde principios del siglo XX comenzaron a fabricarse encendedores con diseños únicos. Alguien se dio cuenta de que no se trataba de cualquier objeto. Porque, en efecto, el encendedor supera siempre su naturaleza utilitaria. Lo saben bien marcas como Zippo, Ronson o Dunhill; tienen décadas mejorando sus modelos, trabajando en diseños que se adapten a los tiempos. Es sorprendente: la tecnología crece a pasos de gigante y el encendedor sigue aquí, demostrando que es un invento que llegó para quedarse.

Encender el cigarrillo del amigo, la pareja o el colega es siempre un gesto de finura y gentileza. Los momentos de la vida son más gozosos entre bocanadas de humo. Esta Navidad regale o regálese uno. Vale la pena invertir en él. Es un compañero para toda la vida, vaya que sí.

1
EL JUGADOR

Marca: Zippo
 Ideal para una partida de póquer. Imagine la escena: una mesa, sus amigos, buen tabaco, cognac y, con un poco de suerte, una flor imperial. El juego es una forma de vida.
Características: High polish chrome y garantía de por vida; se puede rellenar.

Zippo
2
PARA COLECCIONISTAS

Marca: Dunhill
Lo vintage siempre es la vanguardia. Obsequie este pequeño lujo con gran valor histórico. Fue fabricado en Londres en los años 20, después de la Gran Guerra. Y utilizado por algún oficial de las fuerzas armadas.

Características: Cromado de oro y rellenable.

Dunhill
3
LO MÁS ELEGANTE

Marca: Ronson
Si su estilo es sobrio, no dude en adquirir esta pieza de gran diseño
y manufactura. Es una de las mejores marcas del mundo. Recuerde que una charla siempre sabe mejor con un cigarro en la mano.

Características: Cromado de plata, funda y rellenable.

Ronson
4
EL RUDO

Marca: Zippo
 Perfecto para los amantes del rock and roll, la ropa de cuero y la carretera. O simplemente para personalidades más arriesgadas. Si tiene una Harley Davidson, no lo piense dos veces: este artículo está hecho para usted.

Características: Diseño en relieve, rellenable y garantía de por vida.

Zippo