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Francisco Hinojosa, el autor que dejó los pantalones cortos

El autor de "La peor señora del mundo" o "A golpe de calcetín", que ha cautivado al público infantil desde hace tres décadas, incursiona ahora en la novela juvenil con su más reciente entrega: "Con los ojos abiertos". Siete años le tomó escribir la entrañable historia de amor entre Sara y Eliseo.
Myrna I. Martínez
01 junio 2015 22:52 Última actualización 02 junio 2015 5:0
"Creo que los temas son lo de menos, la cosa es encontrar el tono y la manera de cautivar al lector", afirma Hinojosa. (Braulio Tenorio)

"Creo que los temas son lo de menos, la cosa es encontrar el tono y la manera de cautivar al lector", afirma Hinojosa. (Braulio Tenorio)

Cada vez que Francisco Hinojosa va a presentar un libro, aunque sea para adultos, decenas de niños se congregan para pedirle autógrafos, tomarse una foto con él o hacerle alguna pregunta sobre La peor señora del mundo o de A golpe de calcetín, dos de sus títulos más populares. A este público lo ha cautivado desde hace tres décadas, pero ahora Hinojosa se aventura en su primera novela juvenil, Con los ojos abiertos.

Siete años le tomó escribir la entrañable historia de amor entre Sara y Eliseo. El encuentro –o choque- de dos adolescentes de diferentes mundos: ella proviene de una familia disfuncional, que vive cenicientamente con su madrastra y dos hermanastras; y él, un adolescente de clase media que, al igual que Hinojosa, padece de insomnio. Sara con ayuda de Eliseo descubre que, como diría Milan Kundera, la vida está en otra parte.

___¿Qué lo motivó a dejar los pantalones cortos y escribir ahora para adolescentes?
___Empecé por una razón muy rara. Mi hija leyó Buscando a Alaska, de John Green, en una sentada; y ese mismo libro pasó por todos sus compañeros. Regresó tres meses después todo desgastado, leído por mucha gente con la misma pasión. Desde entonces quise escribir una novela para esos jóvenes. Ya les escribí a mis hijos cuando eran niños y no les había dado nada a esta edad.

___Usted al igual que Eliseo son insomnes. ¿Es autobiográfico?
___Hay cosas que parecerían ser autobiográficas, pero sólo hay pequeños detalles, ciertamente el apodo, el futbol y el insomnio, lo padezco desde hace ya muchos años. Vengo de una familia de insomnes: mi hermano y mi madre lo son. Lucho contra eso todo los días y últimamente se me ha acrecentado, ahora estoy tomando pastillas para controlarlo. Ese fue el inicio de la novela, pero desembocó en algo más complejo.

___¿El insomnio interviene en su escritura?
___En realidad rara vez me pongo a escribir, leo o veo una película, pero me ha dado buenos momentos de tuiteratura y eso lo comparto con Eliseo. Algunos de los tuits que él publica cuando no puede dormir son los mismos que yo escribí cuando tenía insomnio.

___¿Qué relación hay entre Sara y La Cenicienta?
___Si, detrás de este libro está La Cenicienta, tengo otra Cenicienta, una novela para adultos que se llama Eno. Tengo una larga historia con los cuentos de hadas, he escrito siete caperucitas (dos para adultos y cinco para niños), es algo que está muy metido en mi escritura. Siempre he creído que los cuentos de hadas están detrás de muchas historias.Se dice que los cuentos de hadas son la literatura más dura que hay.Todos los grandes temas de la humanidad están presentes en los cuentos en ellos: la enfermedad, la orfandad, la muerte, la rivalidad paterna. Todo está presente ahí, concebidos de una manera muy sencilla; un niño, según la edad que tenga, lo va interiorizar y va a encontrar soluciones a los problemas que viva; eso también sucede con los mitos de tradición popular. He hecho antologías de textos desde preescolar hasta secundaria, con versiones de cuentos y relatos de tradición popular y para mí es algo delicioso poder reescribirlos, finalmente son cuentos de todos, Perrault y los hermanos Grimm hicieron sus recopilaciones.

___¿Qué toque le da a sus versiones de los hechos?
___En primer lugar van para un lector mexicano, no español. Muchos de los cuentos que se conseguían antes estaban en un español de España; y trato de hacer los cuentos mucho más sencillos, con una narrativa directa, que no se pierda en otras partes.

___Regresando a esta obra, el personaje de Sara parece estar construido de una manera casi quirúrgica...
___Así es. Primero construí al personaje y después no sabía qué hacer con él, me gustaba mucho, pero no tenía una historia. Decidir qué hacer fue lo que me costó trabajo, fueron siete años de ir para adelante y para atrás. Me resultó un personaje entrañable, es alguien que sí me hubiera gustado conocer, le tengo especial cariño porque me fue llevando a describirlo desde una realidad de familias disfuncionales que no conozco en carne propia; estoy más relacionado con la familia de Eliseo. Son dos formas muy distintas de concebir el mundo, pero pueden congeniar muy bien, aunque por unos cuantos minutos.

___Ha escrito mucha literatura para niños y para adultos, ¿cuál sería el puente que une a los tres públicos?
___El juego y el humor, salvo escasas excepciones, como Migraña en racimos, donde no aflora. Con los ojos abiertos, al tratar temas más duros, sí tiene pequeñas dosis de humor. Antes no había yo atendido a ese sector, sin embargo tengo un par de cuentos que han resultado para jóvenes de secundaria y preparatoria, se llaman Los pinches chamacos e Informe negro. Creo que los temas son lo de menos, la cosa es encontrar el tono y la manera de cautivar al lector que se va muy fácilmente.

___¿Los adolescentes se le han acercado al igual que los niños?
___Todavía es muy reciente, pero de las primeras cosas que me han preguntado es si habrá una segunda parte. Me gustó dejar ese final abierto. Este libro fue una experiencia escritural fascinante, lo disfruté muchísimo aunque avanzara a pasos muy lentos.