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El Papa hashtag

El Papa visita México sobre una plataforma bien respaldada en el mundo del entretenimiento: futbol, Twitter, discos, cintas. Sus formas parecen soft ante el viejo canon. Cuando fue investido en 2013, se anunció la llegada de algo extraordinario.
Eduardo Bautista
09 febrero 2016 21:20 Última actualización 10 febrero 2016 5:0
Jorge Mario Bergoglio hace todo lo posible por generar empatía. (Especial)

Jorge Mario Bergoglio hace todo lo posible por generar empatía. (Especial)

En una parroquia del sur de la Ciudad de México, Rosario López, profunda devota de San Judas Tadeo, dice mientras espera la misa de la una: “A mí este Papa no me gusta, porque no da a respetar a la Iglesia”.

Se refiere a Francisco, el singular sumo pontífice de la Iglesia católica. Desde el 13 de marzo de 2013, cuando fue investido como sucesor de Pedro, se anunció la llegada de algo extraordinario. Nunca antes un Papa había renunciado a su cargo. Benedicto XVI le abrió las puertas de la Santa Sede a un hombre de prosapia poco común en la Iglesia Católica Apostólica Romana: origen humilde, pasión por el futbol y actitud relajada para el canon.

“¿Qué es eso de andar haciendo discos?”, se queja doña Rosario, con el ceño fruncido y los brazos cruzados. Porque no, no le emociona que venga Francisco a México. Ya casi nada queda –dice– de aquella felicidad con la que esperaba la visita de Juan Pablo II. Entonces sí encendía veladoras y se preparaba para resistir el sol sobre Eje Central, en donde se conformaba con ver el papamóvil a varios metros de distancia.

Esta vecina de la colonia Culhuacán, de 70 años, tiene una fe ciega en Karol Wojtyla; hay imágenes del polaco en su habitación. A Bergoglio, en cambio, sólo lo ve en las noticias. Y para su mayor decepción, lo último que escuchó sobre él fue una broma. “¿Con tequila o sin tequila?”, fue lo que preguntó el jesuita cuando alguien le dijo que era bienvenido en México.

La realidad es que Francisco es el puente entre la Iglesia y ámbitos en los que antes ni siquiera se asomaba El Vaticano, como el futbol, la música y los espectáculos. El que vendrá a México el próximo 12 de febrero será el primer pontífice de la historia que incursiona de lleno en la cultura del entretenimiento. A diferencia de sus antecesores, Jorge Mario Bergoglio hace todo lo posible por generar empatía desde una de las industrias más prósperas: graba discos de pop-rock, publica libros, es motivo de películas, tuitea y bromea con los reporteros.

Una de las primeras acciones de Francisco como santo padre fue abrir una cuenta de Twitter (marzo de 2012; hoy cuenta con más de 11 millones de seguidores y solamente sigue a ocho cuentas suyas en distintos idiomas). Desde entonces se supo que la dinámica del papado iba a ser distinta. Adiós a la solemnidad de Joseph Ratzinger, el teólogo alemán que usaba mocasines Prada y citaba a Kant.

Escribe Rubén Amón en El País que Bergoglio “ha decidido hacerse humano y vulnerable, empatizar con la sociedad, despojarse del boato y de las connotaciones sobrenaturales”. Y lo ha hecho, sí, mediante posturas liberales, como la justificación (parcial) del aborto y la tolerancia hacia los homosexuales. Pero también lo ha hecho a través del chiste y la ocurrencia. Pocos imaginaron que algún día llegaría un Papa que se pusiera la camiseta del San Lorenzo de Almagro. O que presentara su primera canción, Wake Up!, en el sitio web de la revista Rolling Stone, cual estrella de rock.

Rosario López, por lo pronto, ya lo ha decidido: no irá a ver al Papa Francisco. Confiesa que sí, que le cae mejor que Benedicto, pero dice que aún está muy lejos de la simpatía que emanaba Juan Pablo II. “Él era un hombre tierno; tenía ángel. A Francisco lo veo más alejado, como queriendo llamar la atención de medio mundo”, comenta.

Y es que el sudamericano se mete en temas en donde no siempre lo llaman. Critica al capitalismo en todas sus formas posibles, señala a la ONU como legitimador de guerras y dice que los muros no sirven contra los migrantes. Y sobre México sostuvo –no sin generar polémica– que “el diablo lo castiga con mucha bronca”, en referencia a la violencia desatada por el crimen organizado desde 2009.

Pero quizás han sido sus opiniones sobre la homosexualidad y el aborto las que más escándalo han causado. En junio de 2013 se preguntó: “¿quién soy yo para juzgar a los gays?”. Dos años después decidió otorgar a todos los sacerdotes del mundo la facultad para absolver el pecado del aborto durante el Jubileo de la Misericordia.

La periodista italiana Elisabetta Piqué cuenta en su libro Francisco. Vida y Revolución que cuando Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires ordenó a todos los sacerdotes de la ciudad no negarse a bautizar hijos de madres solteras. Sin embargo, hay quienes creen que el argentino tiene doble cara. Uno de ellos es Horacio González, ex director de la Biblioteca Nacional de Argentina, quien declaró en una entrevista con El Mundo: “Antes lo veíamos como un gran opositor al gobierno, representante de los sectores más conservadores, del peronismo de derechas. Ahora Francisco está cercano a la teología de la liberación que Bergoglio combatió”.

La misa ha terminado. El padre de la parroquia ha pedido a los fieles recibir con los brazos abiertos a Francisco, el primer Papa latinoamericano de la historia. Pero la señora Rosario no cambia de opinión. Como ella, todavía hay mucha gente que no asimila la propensión de Bergoglio por ser la primera plana, aun cuando no se lo proponga.

TWITTER
Cuenta con más de 11 millones de seguidores en Twitter y sigue a ocho versiones suyas en diferentes idiomas. Se dio de alta en marzo de 2012. 

SAN LORENZO DE ALMAGRO
Se declara ferviente admirador de San Lorenzo de Almagro; la revista Rolling Stone incluyó su canción Wake Up! en su página electrónica y abundan libros sobre su biografía