AFTEROFFICE
culturas

Festejan 50 años de 'Farabeuf', novela de Salvador Elizondo

La obra más emblemática del escritor mexicano Salvador Elizondo cumple medio siglo desde su primera publicación en 1965. Para conmemorarla, el Museo del Palacio de Bellas Artes alberga la muestra "Farabeuf: 50 años de un instante" que se exhibe en la Sala Justino Fernández hasta el 4 de octubre.
Redacción
13 agosto 2015 12:44 Última actualización 13 agosto 2015 13:30
Farabeuf: 50 años de un instante presenta por primera vez el manuscrito original de la novela. (Cortesía Conaculta)

Farabeuf: 50 años de un instante presenta por primera vez el manuscrito original de la novela. (Cortesía Conaculta)

A través de 110 piezas, entre manuscritos, dibujos, fotografías, fragmentos fílmicos y libros, la exposición Farabeuf: 50 años de un instante reconstruye el proceso de creación de una de las obras más importantes de la literatura hispanoamericana del siglo XX: Farabeuf o la crónica de un instante, escrita por Salvador Elizondo en 1965.

El Museo del Palacio de Bellas Artes alberga esta muestra que, realizada con apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), estará abierta al público a partir de hoy y hasta el 4 de octubre, la cual hace un recorrido por la génesis de la primera novela de Elizondo e invita a nuevos lectores a sumergirse en su lectura.

Bajo la curaduría de Adolfo Mantilla, la exposición ofrece un recorrido por todo el trabajo de investigación que realizó el autor a fin de escribir una obra seminal que narra, desde distintas perspectivas y ángulos, la recreación de un mismo instante, a partir de la impresión que le produjo la fotografía de un supliciado con la ejecución china conocida como Leng t’ché o muerte por mil cortes y en la que el escritor hace referencia al segundo previo en el que el supliciado está a punto de morir.

Para ello, Farabeuf: 50 años de un instante exhibe por primera vez en México una serie de cinco fotografías que muestran ese suplicio, a partir de una de las cuales Salvador Elizondo comenzó a construir la idea de la novela, además de los libros que le sirvieron para adentrarse en la cultura y la caligrafía chinas.

Fotografías del propio Salvador Elizondo, bocetos inspirados en la tortura, así como dibujos caligráficos, se muestran junto a una serie de libros que le sirvieron al autor para conceptualizar la novela, entre ellos: Las lágrimas de Eros, de George Bataille, donde encontró la fotografía del supliciado y La filosofía de la composición, de Edgar Allan Poe.

Para entender la atmósfera que dio pauta a Salvador Elizondo, la exposición muestra fotografías de París, así como una serie de libros sobre anatomía, suplicios y tortura a lo largo de la historia, todo con el propósito de exhibir las fuentes primarias o elementos de construcción que el autor utilizó.

El último núcleo de Farabeuf: 50 años de un instante presenta por primera vez el manuscrito original de la novela, así como dos mecanoescritos, primeras ediciones, además de publicaciones en otros idiomas que dan cuenta del impacto que ha tenido la novela.

La celebración de los primeros 50 años de Farabeuf, precisó Paulina Lavista, viuda de Salvador Elizondo, irá acompañada de una edición especial que será presentada en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en noviembre próximo y que contendrá parte de la exposición, por lo cual será una suerte de catálogo, “más el manuscrito y el texto en sí, todo lo que se pueda poner para entender la génesis complicadísima de esta novela”.

Apuntó que Farabeuf fue un médico que hizo un manual de cirugía y Elizondo encontró ese libro en La Lagunilla, a partir de eso decidió darle vida como personaje en su novela, que combinó con muchos elementos de la cultura china en una historia en que “todo vuelve al instante en que la mosca está revoloteando, que están cayendo unas monedas, por eso el libro se llama La crónica de un instante”.

La conmemoración también contempla la realización de una mesa redonda el próximo domingo a las 12:00 horas en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde familiares, colegas y amigos abordarán esta obra emblemática de las letras mexicanas.

(Con información del Conaculta)