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Fervor religioso y lentejuelas visten al país por 'Juanga'

La Iglesia católica, que por parejo condena a los homosexuales declarados como a los que se guardan porque “lo que se ve no se pregunta”, abrió ayer el altar de la Catedral Metropolitana a la memoria del "Divo de Juárez".
Redacción
04 septiembre 2016 20:23 Última actualización 05 septiembre 2016 5:0
Bendición episcopal. El sábado pasado tuvo lugar la misa con los restos del artista, frente a su casa de Ciudad Juárez. (Reuters)

Bendición episcopal. El sábado pasado tuvo lugar la misa con los restos del artista, frente a su casa de Ciudad Juárez. (Reuters)

Todo le fue perdonado al gran ídolo de los mexicanos. La Iglesia católica, que por parejo condena a los homosexuales declarados como a los que se guardan porque “lo que se ve no se pregunta”, abrió ayer el altar de la Catedral Metropolitana a la memoria del Divo de Juárez, y el propio Cardenal Norberto Rivera Carrera elevó una oración por su eterno descanso.

Horas antes, el sábado, la Cruz se desplegaba en el altar que se erigió frente a la casa del artista en Ciudad Juárez, donde el obispo José Guadalupe Torres Campos bendijo sus restos, contenidos en una urna de cristal.

A lo largo de una semana de luto, ceremonia y pachanga multitudinaria, México se ha vestido de sarape y lentejuela tanto en la intimidad de los hogares como en las plazas públicas, pero también ha cobijado el duelo por el fallecimiento de Juan Gabriel en el sentimiento religioso.

Y mientras la Peda en la Plaza de Garibaldi convocó a cientos entre el viernes y el sábado pasado, los homenajes oficiales y las exequias han congregado a cientos de miles en distintos puntos del país.

En Ciudad Juárez, donde los restos del artista descansarán de manera definitiva, hubo quienes, en espera de las cenizas procedentes de El Paso, Texas, se apostaron por días en las cercanías del domicilio del cantautor; algunos, desde que se supo de su muerte, ocurrida el pasado 28 de agosto en Santa Mónica, California.

Con la esperanza de ver la carroza, otros admiradores llenaron la ciudad fronteriza de música y pancartas, y unas 250 mil personas –según la Dirección de Protección Civil local- rodearon la casa en la que la madre de Alberto Aguilera trabajó como empleada doméstica, y que años después fue adquirida por él.

La calle 16 de septiembre quedó tapizada de flores y veladoras. Incluso Luis Miguel, informó Notimex, le envió un arreglo. Allí la gente recibió las cenizas del Hijo Predilecto Juárez con Amor Eterno en los labios, para después compartir la misa celebrada sobre el templete que más tarde alojó un concierto in memoriam, en el que participaron La Sonora Santanera y otros artistas locales.

En tanto, la CDMX se preparaba para recibir hoy los restos que, se anunció, llegarían a las 14:00 horas al aeropuerto capitalino, con destino al Palacio de Bellas Artes, donde tendrá lugar otro homenaje luctuoso. La Policía Federal y la Secretaría de Seguridad Pública anticiparon un dispositivo para acompañar el cortejo y proteger a los visitantes durante los dos días del memorial.

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