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Ferretti... milenario

Ricardo 'Tuca' Ferretti cumplirá mil partidos dirigidos en la final del futbol mexicano como un líder indiscutible; sólo se ausentó en nueve encuentros de liga (Apertura 2003) desde que debutó como técnico.
Alain Arenas
21 diciembre 2016 21:53 Última actualización 22 diciembre 2016 5:0
Este año cumplió un cuarto de siglo (46 torneos de liga) ininterrumpido como estratega en la Primera División. (Óscar Castro)

Este año cumplió un cuarto de siglo (46 torneos de liga) ininterrumpido como estratega en la Primera División. (Óscar Castro)

En los vestidores del estadio Olímpico Universitario, un joven Claudio Suárez se preparaba para salir al campo. Era el lateral derecho titular de Pumas e iba a disputar el juego de vuelta por el título de la temporada 1990-91, la primera final de su carrera. Su club tenía un historial de dos campeonatos perdidos en los siete años previos ante su rival de Coapa. “Ricardo (Ferretti) calló a los que estaban hablando y nos dijo que no podíamos perder otra final contra el pinche América. Siempre fue líder, un motivador”, recuerda.

En aquel encuentro, un gol del brasileño (minuto 6) le dio la victoria a la UNAM. Mientras el plantel que dirigía Miguel Mejía Barón festejaba en la cancha, el Tuca se dirigió a los vestidores. “Cuando lo fui a buscar vi que estaba sentado y fumaba un cigarro, estaba tranquilo, pero con una sonrisa enorme en el rostro. Es muy expresivo cuando se enoja, pero sereno cuando gana”, afirma Miguel España, capitán de aquel cuadro.

Aquel partido fue el último como profesional del sudamericano. La idea, relata España, era que se integrara como auxiliar técnico para la siguiente campaña, pero los planes se modificaron cuando Mejía Barón dejó el puesto como responsable del banquillo para irse al Monterrey.

“Los jugadores nos enteramos de su nombramiento en una gira de pretemporada en Estados Unidos. Su proceso de adaptación fue medio, porque le ayudábamos para que los entrenamientos no fueran tan pesados, aunque él ya traía el alma de entrenador. Sus regaños como compañero fueron los mismos que como técnico. En ejercicios a balón parado nos decía: ‘no nos vamos a ir hasta que salga bien, al fin que tengo todo día’”.

Mientras estuvo al frente de los Pumas, aceptó entrenar a una Selección mexicana alternativa con miras a la Copa Oro de 1993. Entre los jugadores que dirigió estaban Ramón Ramírez, Gustavo Nápoles y Alberto Coyote, todos elementos de Chivas. Tres años después de su primera experiencia como seleccionador firmó con el cuadro rojiblanco y al año de su contratación se coronó por primera vez como timonel.

“En nuestra primera charla, a Ramón Ramírez y a mí nos insistió en que el equipo debía tener líderes firmes porque estábamos en el mejor de México. Nos dijo que debíamos ser nosotros y lo aceptamos. Muchos dicen que es un técnico defensivo, pero creo que es equilibrado. No le puedes llamar así a un entrenador que terminó la final del Verano 1997 con tres delanteros y cinco goles en el marcador”, menciona Coyote, ex futbolista del Guadalajara entre 1993 y 2006, sobre el partido por el título que le ganaron a Toros Neza.

El exmediocampista agrega que fue uno de los entrenadores que más lo marcaron y que su nivel futbolístico creció mientras estuvo bajo sus órdenes. “Le molesta perder, pero lo enoja más ser derrotado por errores que no se presentaron en las prácticas. Él decía que los partidos se ganaban en los entrenamientos y que si éstos se realizaban adecuadamente, las jugadas saldrían naturales”.

En el 2000, Ferretti tuvo su primer ciclo con Tigres. Tres años después firmó con Toluca y dos más tarde llegó al Morelia, en el que sólo estuvo dos torneos. En 2006 vivió su segunda etapa en con el cuadro regiomontano, pero ésta sólo duró seis meses. En el verano de aquel año regresó a Pumas, a los que sacó del penúltimo lugar de la tabla porcentual y llevó a levantar el campeonato del Clausura 2009. Un año más tarde, firmó por tercera ocasión con la UANL, escuadra de la que actualmente se mantiene al frente.

“Ambos llegamos a Tigres en 2010. Me trajo de Chivas USA porque me veía condiciones para ocupar la contención, aunque en aquel tiempo sólo había jugado de lateral. Me alineó en algunos partidos, pero la realidad era que estaba debajo del nivel que yo estaba acostumbrado a jugar. Posteriormente perdí actividad y no pude rehacerme de la titularidad”, explica Jonathan Bornstein, otrora futbolista de Tigres de 2010 a 2013.

El ahora jugador del Querétaro dice que Ferretti es bromista fuera del campo y que se interesaba por la familia de los integrantes de la plantilla. “Pese a que fui suplente la mayoría del tiempo en Tigres, nunca tuve problemas con él. Teníamos muchas charlas en concentraciones. Recuerdo una en especial, en la que me preguntó el modo de trabajo de los entrenadores estadounidenses. Le expliqué durante cerca de una hora y media y él seguía preguntándome cosas específicas. Es una persona abierta, con la que puedas charlar de todo, no sólo de futbol”.

Los juegos contra el América de la final del Apertura 2016 –hoy en el Estadio Azteca y el domingo en el Universitario- le permitirán al Tuca dirigir sus partidos 999 y 1,000 en el futbol mexicano. Además, este año cumplió un cuarto de siglo (46 torneos de liga) ininterrumpido como estratega en la Primera División.

“La clave de su longevidad es su mentalidad ganadora, es un competidor nato. Algunas personas se ríen cuando dice que no le gusta perder ni en las canicas, pero los que lo conocemos a fondo sabemos que es verdad y que lo dice en serio”, completa Coyote.