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Fabricante de deseos

Niels van Roij, quien ha diseñado para Volvo, Ferrari y BMW, materializa anhelos y los transforma en autos de lujo. Exclusividad, velocidad y elegancia son sus sellos
Lizbeth Hernández
19 octubre 2017 0:8 Última actualización 19 octubre 2017 5:0
Taxi

(Cortesía)

ADN
Cuando a los cuatro años hizo sus primeros dibujos, no imaginó que tiempo después expondría sus creaciones en el Victoria and Albert Museum de Londres.

Aficionado a la intensidad de los réquiems de Bach, Beethoven y Brahms; gusta de caminatas largas. No tiene auto propio, prefiere rentar, así tiene acceso a múltiples experiencias de manejo.

El diseño de su preferencia se desliza por el pavimento, en su color favorito, posee el número de asientos ideal y el tablero incluye lo que usted necesita. Lo único que tiene que hacer es poner las manos en el volante y conducir. Es el auto de sus sueños. Lo mejor es que ya no tiene que imaginarlo, si su cuenta bancaria es lo suficientemente abultada, Niels van Roij lo construirá para usted.

El diseñador holandés se dedica a materializar deseos. Transforma emociones.

Formado en el Royal College of Art de Londres, ha trabajado por más de una década para las marcas más importantes de la industria automotriz. Ha diseñado para Volvo, Ferrari y BMW.

Lujo, exclusividad, velocidad y elegancia son cartas de una baraja con la que juega con sutileza. A la par de su trabajo para los fabricantes, desde hace un año inició su propia empresa, el estudio londinense Niels van Roij Design, donde materializa las peticiones de un selecto grupo de clientes que tiene un presupuesto tan holgado como sus apetitos.

“Investigamos qué les gusta, qué objetos coleccionan, qué marcas prefieren, tenemos un acercamiento casi de amigos para desarrollar productos personalizados”, asegura sobre su despacho, contratado por millonarios del mundo de los negocios y estrellas de la música o el deporte.

Junto con su socio, quien tiene experiencia en el desarrollo de autos para la realeza, Van Roij ejecuta lo que llama coach built, una forma de creación de modelos que emula la manera en la que se vendían los primeros vehículos en 1920 y 1930: en ese entonces, solo se adquirían las cuatro ruedas y el motor, y después se armaba el resto del automóvil. La diferencia en 2017 está en el servicio que la empresa ofrece: todas son piezas únicas.

“Desarrollamos la máquina, exterior e interior. No hay límites. A ello se suman los detalles personales que tengan un significado importante en la vida de los clientes”, puntualiza. También rediseña cualquier tipo de vehículo; entre los que más ha intervenido destacan Rolls-Royce, Bentley y Tesla.

Sobre por qué los autos se sitúan entre los objetos más deseados por las personas, el diseñador asegura que son artículos que mueven emociones.

“Estas máquinas son una extensión de la persona que los posee. No hay un motivo racional; los autos se convierten en un reflejo, en el avatar con el que las personas quieren ser identificadas”, dice Van Roij.
Gran parte de esa seducción la ejerce el diseño bien logrado, una razón más que, trasladada al vehículo, estimula la posesión. Esa es la guía en todas sus creaciones.

“El diseño es la estrategia con la que todas las empresas ganan hoy en día, la gente tiene que enamorarse de un objeto para poseerlo, la clave es sumar funcionalidad y vanguardia”, comparte.

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TAXI


CAB, PLEASE
Aún no hay fecha para que se manufacture uno de los 200 diseños que Van Roij desarrolló para modernizar los taxis londinenses, podría ser en un año o año y medio. El gobierno de la ciudad podrá elegir entre propuestas híbridas y eléctricas. “Son vehículos amigables, todos tiene rampas para sillas de ruedas y luces neón que guían a los débiles visuales”, afirma.

RENOVACIÓN DE UN CLÁSICO
Líneas aerodinámicas y sofisticadas son parte del diseño del Shooting Brake, modelo que presentó para Rolls-Royce en 2015. Ideal para quienes gustan del pícnic, llevar a sus perros de caza y sus rifles, además de mantener impecables sus sacos de tweed. “Aún es un prototipo; es muy probable que pronto se fabrique”, dice el autor.