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Exposición en el Tamayo revela faceta crítica del artista

10 febrero 2014 4:59 Última actualización 02 julio 2013 18:55

[Cuartoscuro] 


Notimex

Un acercamiento a la figura crítica del pintor y muralista Rufino Tamayo, quien se enfrentó a la escuela mexicana y defendió siempre ciertos principios estéticos, ofrece la exposición "Hay más rutas que la nuestra. Las colecciones de Tamayo después de la modernidad".

La muestra, que se exhibe hasta el 18 de agosto en el Museo Tamayo Arte Contemporáneo, en esta ciudad, se integra por pinturas modernas, obras prehispánicas y nuevas adquisiciones contemporáneas de este recinto; piezas que se contraponen a los modos de asimilación de lo autóctono con los cánones internacionales, informó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

Para el curador Willy Kautz, la exposición ofrece una visión distinta del pintor Rufino Tamayo, a la que había manejado en los últimos 20 años el recinto que lleva su nombre, pues "la posición del museo respecto a la figura de Tamayo fue un poco desde la idolatría, visto como un personaje filántropo que donó una colección al Estado".

El también crítico de arte señaló que si bien el Museo Tamayo se construyó a principios de la década de los 80, las discusiones estéticas que llevaron al recinto ubicado en el Bosque de Chapultepec a tener una visión de arte moderno y contemporáneo, germinó en la década de los 50, con la discusión entre Rufino Tamayo y David Alfaro Siqueiros.

Disentimiento que ha sido clave para la lectura que se hace o se ha hecho del arte moderno, "Siqueiros defendía la idea del nacionalismo, Tamayo, la del internacionalismo", expuso.

Kautz detalló que para poder mostrar esa mirada crítica de Tamayo desde el museo, la muestra se integra por tres núcleos temáticos: el primero identificado como nacionalismo narrativo, el siguiente aborda la generación y posición de Tamayo, y el último da cuenta de las adquisiciones recientes de arte contemporáneo del espacio.

Del título de la muestra, apuntó que se refiere a la idea de articular toda la narrativa de la institución del Museo, a fin de vincularlo a la historia del arte mexicano y a un texto clásico que Siqueiros publicó en 1944 y que alude a la Escuela Mexicana, donde prevalecía la idea de un arte único que negaba otras tendencias.

El curador destacó que las piezas que integran la muestra son un diálogo constante sobre los modelos de la disputa y la internacionalización de lo local, por lo que decidió incluir la colección internacional que alberga el Museo y la del acervo del Museo de Arte Prehispánico Rufino Tamayo, de Oaxaca.

"Al final se vinculan los usos que hemos hecho del pasado prehispánico o de las culturas antiguas como un lugar para identificar la localidad, las identidades y buscar introducirlo a un diálogo internacional", señaló Willy Kautz.

Entre las piezas que la conforman, destacan las más recientes adquisiciones del acervo del museo, que incluye obras de Francis Alÿs, Carlos Amorales, Teresa Margolles, Jonathan Monk y Wolfgang Tillmans.

De manera complementaria, se exhibe una instalación de Eduardo Abaroa, en la que destaca el aspecto prehispánico de la colección Tamayo y con la que el autor da cuenta de la visión incluyente del artista mexicano; "creo fue una persona increíblemente compleja y que quería que en México hubiera las primeras obras de arte moderno", expresó.

El proyecto artístico ex profeso para la muestra, detalló, desarrolla acciones que aluden a los diferentes procesos de transmisión de comportamientos, conocimientos y rasgos culturales en las sociedades contemporáneas.