AFTEROFFICE
DEPORTES

Exmedallistas olímpicos compiten a favor de mejorar el deporte

Ahora desde la arena política, los exmedallistas olímpicos
Fernando Platas (clavados) y Víctor Estrada (taekwondo) luchan por conseguir recursos en favor de aquellos deportistas que no cuentan con el apoyo suficiente de sus familias o autoridades.
Ma. del Refugio Melchor
04 marzo 2014 23:1 Última actualización 05 marzo 2014 5:0
El exclavadista Fernando Platas hoy se dedica a buscar apoyos económicos para deportistas mexiquenses.

El exclavadista Fernando Platas hoy se dedica a buscar apoyos económicos para deportistas mexiquenses. (Cuartoscuro)

Una vida de sacrificios para conseguir el máximo honor para un atleta, una medalla olímpica. El clavadista Fernando Platas Álvarez y el taekwondoín Víctor Estrada Garibay tuvieron el privilegio de subir al podio en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, el momento cumbre de sus carreras deportivas.

Reconocimientos, fama, promesas, regalos les fueron ofrecidos cuando retornaron vencedores de Australia. La efímera gloria pasó, pero el reconocimiento de la gente les permitió seguir su carrera en la política, arena desde la cual hoy buscan más apoyos para las nuevas generaciones.

En el otoño del 2000, Fernando Platas se dio el lujo de superar al multicampeón ruso Dmitri Sautin al arrebatarle en su última ejecución la medalla de plata en los JO. El mexicano obtuvo una puntuación de 708.42 en el trampolín de tres metros para ganar por menos de cinco puntos a Sautin (703.20), quien debió conformarse con el bronce.

Platas saltó en forma natural del deporte a la política, cursó la licenciatura en Administración de Empresas en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, pero aún así le costó trabajo alejarse del deporte amateur para tomar un nuevo rumbo en su vida.

“El retiro es el momento más complicado, llega un instante en que como atleta te paras frente al espejo y reflexionas ‘me tengo que retirar’; hay una fecha de caducidad, tratas de ponerla, pero tuve la fortuna de tener el apoyo de mi padre y mi entrenador Jorge Rueda”, comparte.

Pasar de ser un atleta reconocido a un simple mortal fue complicado.

“Después se rompe la burbuja, te das cuenta que tienes que pedir trabajo, como cualquier otra persona. Ser conocido te abre puertas, pero no te asegura nada, es un paso difícil, es parte de la madurez entender que cierras una parte de tu vida y tienes que iniciar otra”, agrega Platas.

Su primer trabajo fue representar atletas, trabajó con federaciones deportivas y en el 2008 llegó a la administración pública. Hoy su tarea cotidiana es buscar apoyo para los deportistas mexiquenses.

Víctor Estrada y Fernando Platas fueron beneficiarios del programa CIMA (Compromiso Integral de México con sus Atletas) que apoyó con becas de hasta 30 mil pesos mensuales a los deportistas de alto rendimiento, en lo que fue un buen intento de imitar lo realizado por España con su proyecto ADO (Asociación de Deportistas Olímpicos) que ha reportado 106 medallas a los españoles desde 1988.

La diferencia es que en España su proyecto es respaldado por empresas tan sólidas como Repsol, TVE, El Corte Inglés, Telefónica, entre otras, mientras en México los planes dependen de la voluntad de los gobernantes en turno.

Víctor Estrada Garibay tuvo una destacada carrera, conquistó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, en la categoría de menos de 58 kilos al vencer en su combate 2-1 al sueco Roman Livaja. Recuerda haber sollozado junto con sus padres porque “aspiraba a un mejor lugar”.

Familiares y doctores lo convencieron de abandonar su carrera deportiva, ya en el retiro buscó ser empresario y después se le atravesó la política.

“Con mi padre y mis hermanos ya tenía esa parte empresarial en mi vida y luego viene la parte política, recibí una invitación para trabajar en la Conade, luego fui diputado federal y ahora soy diputado local”, cuenta.

Desde el inicio de su carrera deportiva, Estrada Garibay sufrió en carne propia la falta de apoyo a los deportistas, situación que espera cambiar desde su nueva posición como diputado de Nueva Alianza.

“Me gustó la filosofía, que me tomaron en cuenta para ser de los iniciadores y fundadores de este partido. Lo que más me ha gustado es que me han dejado ser un ciudadano”, afirma.

El trabajo es arduo, hay muchas cosas por hacer y mejorar: “la parte clave está en los municipios, porque luego los presidentes municipales no entienden lo que significa el deporte y no les dan nada de presupuesto a los institutos del deporte o ni siquiera existen, y nada más reparten balones o hacen eventos de activación, de zumba, pero realmente ahí no está la clave”.