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Éxito o estabilidad, el dilema de los beisbolistas mexicanos

A partir de 2018, los beisbolistas tendrán que elegir si jugar
en la Liga mexicana o en la del pacífico, luego de que se anunciara que el circuito veraniego tendrá dos torneos; el primero ofrece estabilidad económica, el segundo una plataforma a las mayores.
Alain Arenas
14 agosto 2017 23:41 Última actualización 15 agosto 2017 5:0
beisbol

(Deportes)

Los beisbolistas que jueguen en México tendrán que elegir -a partir de 2018- entre la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) o la plataforma que ofrece la Liga Mexicana del Pacífico (LMP). El mes pasado la LMB anunció que tendrá dos temporadas.

La primera se llevará a cabo de abril a julio y la segunda de agosto a noviembre. Ésta última se empalma con el calendario de la llamada liga invernal, que se realiza de octubre a enero. Se acabaron los tiempos en los que los peloteros podían competir en ambos circuitos.

Para Jorge Cantú -primera base del Toros de Tijuana de la LMB- la decisión es sencilla. Sostiene que se mantendrá con la novena tijuanense y que no lo hará con ningún equipo del Pacífico. “Tengo 36 años. El equipo me pagará ocho meses de sueldo al año; esa la estabilidad económica que busco para mi familia”, dice.

El pitcher César Tapia jugó sus últimas siete temporadas en territorio nacional. En el verano lanzó con el Pericos de Puebla y en el invierno con el Tomateros de Culiacán. Coincide con Cantú sobre lo que la LMB ofrecerá a sus peloteros; sin embargo, cree que la LMP es una vitrina deportiva más visible para que los beisbolistas puedan dar el salto a las Grandes Ligas.

El ejemplo de ello es la Serie del Caribe, la cual -menciona Tapia- es un certamen al que asisten decenas de scouts que han firmado a muchos jugadores que se encuentran activos en México para el beisbol estadounidense, como fue el caso del pitcher Héctor Velázquez, quien fue adquirido por el Medias Rojas de Boston después de tener un buen desempeño en el invierno.

“Es una situación complicada para los peloteros más jóvenes. Muchos tienen la idea de irse a jugar a las Grandes Ligas y la LMP es la opción más viable para mantenerse activos en esa parte del año. Pero por otro lado no quieren dejar de ganar un sueldo estable que les permita sostenerse a ellos y, en algunos casos, a sus familias, por lo que la LMB tampoco la pueden descartar. Es una elección más sencilla para los veteranos”, sostiene el lanzador.

Pero la militancia en el Pacífico no es garantía para que los beisbolistas puedan ser contratados por un equipo de las Mayores, al menos para los mexicanos. Actualmente hay 13 jugadores nacionales en la Gran Carpa. Sólo cinco de ellos (Jorge de la Rosa y Jaime García, con el Hermosillo; Fernando Salas, con el Mazatlán; Joakim Soria, con el Ciudad Obregón, y Velázquez, con el Navojoa) han tenido un buen desempeño en el circuito invernal y, luego, en el Máximo Circuito.

Los directivos de estas franquicias están conscientes de que algunos de los peloteros no jugarán con ellos el año que viene. René Rodríguez, presidente del Yaquis de Ciudad Obregón de la LMP, explica que para cubrir esas bajas la Liga aprobó elevar de seis a ocho los extranjeros a partir de la campaña que arrancará en octubre. Señala que es una medida preventiva para mantener el nivel.

“Aún debemos reunirnos con los directivos de la LMB para saber cómo será su plan para estos dos torneos y para saber cómo debemos actuar. No tenemos fechas, porque no hemos podido acordar el día y lugar para la reunión. Da la impresión que ni ellos saben cómo será la logística de este proyecto”, advierte el directivo.

Iván Terrazas –capitán y primera base del Diablos Rojos del México – explica que la mejor solución para el beisbol nacional es la creación de una sola Liga con las mejores plazas de ambos circuitos. Menciona que esto evitaría que directivos de los dos torneos tuvieran disputas y que los peloteros estuvieran obligados a elegir en qué certamen jugar. Añade que esta medida obligaría a que los equipos que no les pagan a sus jugadores queden relegados o que los forcen a sanear sus finanzas.

Rodríguez menciona que es una opción en la que, si se toma en cuenta la infraestructura de los estadios, saldría beneficiada la mayoría de los equipos de la LMP. Charros, Tomateros, Yaquis y Naranjeros cuentan con estadios nuevos, que tienen menos de cinco años de antigüedad. Sólo el México, en la LMB, contará con un inmueble nuevo, el cual se estrenará en 2018. El directivo señala que la mayoría de las plazas en el Pacífico son garantía de que la gente asistirá a los estadios y que incluso los promedios de asistencia son mejores que los de la LMB.

“Una liga conjunta es viable sólo si los directivos de ambos circuitos tienen la voluntad de impulsarla. La LMP no está cerrada a esta posibilidad, pero primero la LMB debe organizarse y establecer que es lo que hará para sus temporadas siguientes”, dice el presidente del Yaquis.

Por lo pronto, los peloteros que participarán en la LMP deben de reportarse en septiembre con sus respectivos equipos, en la que podría ser la última temporada en la que participen en ambas Ligas en el mismo año.

El beisbol mexicano lleva dos años debatiendo su fututro.