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Culturas

Evocación a Salvador Elizondo, en “Crónica
de un grafógrafo”

Recuerdan al autor de “Farabeuf o crónica de un instante” a ocho años de su deceso. El evento fue organizado por la Coordinación Nacional de Literatura del INBA.
Notimex
05 marzo 2014 16:45 Última actualización 05 marzo 2014 16:51
Salvador Elizondo.

Salvador Elizondo.

No cabe duda que Salvador Elizondo sigue estando presente. Anoche, amigos cercanos del escritor fallecido hace ocho años, como José de la Colina, Javier García Galiano, Pablo Soler Frost, Jorge F. Hernández y Philippe Ollé-Laprune, evocaron a uno de los más grandes narradores y críticos mexicanos, en la sesión “Crónica de un grafógrafo: Salvador Elizondo”.

Para el maestro José De la Colina, recordar “las grandes charlas que sobre el tema del cine” compartió con Elizondo fueron muy sustantivas. De la Colina leyó públicamente las cartas que ambos se escribieron, y a través de las cuales dejaron ver lo que el cine de los años en que mantuvieron esa relación epistolar provocó en sus almas.

El autor de “Farabeuf o crónica de un instante”, fue recordado en un evento organizado por la Coordinación Nacional de Literatura del INBA en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. Jorge F. Hernández señaló que Elizondo era el auténtico grafógrafo, porque al escribir utilizaba una pluma y tinta china, dibujaba con prudencia y cada trazo se convertía en sílabas, mientras que cada tono, en adjetivo.

“Como antiguo griego y romano, fue un profesor de bárbaros”, dijo Pablo Soler Frost de Elizondo, quien fue uno de los narradores y críticos literarios más originales de México, cuya obra compuso de conocimientos pictóricos, científicos y psicológicos, para construir una compleja estructura narrativa cargada de composición dramática.

Salvador Elizondo Alcalde nació en esta ciudad el 19 de diciembre de 1932 y falleció el 29 de marzo de 2006. Cineasta, dramaturgo, ensayista, narrador y poeta, estudió Artes Plásticas y Lengua y Literatura en la UNAM, y en las universidades de Ottawa (Canadá), Cambridge (Inglaterra) y Peruggia (Italia). Perteneció a la Academia Mexicana de la Lengua y al Colegio Nacional.

En su obra podemos encontrar cuento, novela, ensayo, así como poesía y teatro. Entre las más destacadas se encuentran “Narda o el verano” (1966), “El retrato de Zoe y otras mentiras”, “El Grafógrafo”, “Contubernio de espejos. Poemas”, “Miscast”, “El hipogeo secreto”, “Elsinore” y “Farabeuf o crónica de un instante”, con la que obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia.