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Estética natural
en unas miradas

Visita la exposición del fotógrafo alemán Stephan Ach en la feria de arte contemporáneo Zona Maco en el Centro Banamex de la Ciudad de México.
Silvina Espinosa de los Monteros
22 enero 2014 16:35 Última actualización 23 enero 2014 5:0
Stephan Ach expone seis fotografías en la feria de arte contemporáneo Zona Maco.

Stephan Ach expone seis fotografías en la feria de arte contemporáneo Zona Maco (Cuartoscuro / Archivo)

Visible Calm/Calma visible es el título de la exposición individual del fotógrafo alemán Stephan Ach, la cual podrá ser visitada en la galería MYTO, durante la feria de arte contemporáneo Zona Maco, del 5 al 9 de febrero en el Centro Banamex de la Ciudad de México.

Integrada por seis imágenes de 2.40 x 1.80 metros, tomadas en una laguna sin nombre, cercana a Puerto Escondido, Oaxaca, este trabajo pretende desafiar a los sentidos, ya que frente a estos paisajes de gran formato lo que uno se cuestiona es si se trata de pinturas o fotografías, relacionadas de algún modo extraño con la tecnología en 3D.


A fin de comprender el origen de esta suerte de experimentación fotográfica, Stephan Ach (Essen, Alemania, 1958) comparte, en entrevista, aspectos de su biografía: “Yo nací en Alemania y crecí en una familia de gente de teatro; estudié arte y, en algún momento, tuve un profesor que me permitió usar la cámara en lugar de pintar. Después por casualidad me volví fotógrafo de moda, pero toda la vida me ha interesado la fotografía artística, así que los últimos 25 años he estado viajando por el mundo, desempeñando ambas actividades”.

La diferencia entre la fotografía de moda y la de arte radica en que “el objetivo de la primera es vender, mientras que la segunda no busca nada. Ella simplemente me encuentra.

En ese sentido, no me considero un fotógrafo conceptual. Yo voy caminando y simplemente hallo momentos así en los que se baja la cortina y de pronto me topo con algo completamente perfecto e increíble”, señaló.

Todas las imágenes que conforman la muestra remiten a paisajes naturales, donde cualquier vestigio humano está excluido: “Es una selva, silenciosa, pacífica, en la que estás abrazado por esa pureza”.

Ante la pregunta de si dichas fotos estuvieron inspiradas en la corriente pictórica del impresionismo, Stephan Ach responde que no ha sido su objetivo: “Cuando ves mis fotografías puedes ver algo de eso, pero también en mi trabajo hay otras influencias como el action painting o la tercera dimensión. Concretamente, esta serie nace de la combinación de la técnica con el ambiente y he aquí el resultado”.

Por lo que corresponde al ámbito técnico, Ach refirió que estas obras han estado sometidas a varios procesos de posproducción. Para ello, empleó dos programas: el Like Chrome para la impresión digital y el Photoshop para lal igual que en la meditación”.

Y el segundo que es el factor desconocido. Aspecto que explica de la siguiente manera: “Considero que a lo largo de nuestra vida vivimos en cajas: el kínder, la primaria, la secundaria, la preparatoria, la universidad, el matrimonio, la profesión. Creo que el único momento en que existe la posibilidad de aprender más es cuando sales de una caja y te metes a otra. Por lo general, estás en la preparatoria y corres lo más rápido posible a la siguiente caja para sentirte seguro y equilibrado. Pero no, a mí me atrae más ese factor desconocido presente en muchas de mis fotografías”.

El artista recuerda una exposición en torno al baile, que tuvo hace dos años en Colombia: “Cuando tú ves alguna de esas imágenes, reconoces sólo un 20 por ciento: una cabeza, un pie o un brazo, ya que el resto de la foto está completamente fuera de foco. Ese momento de desequilibrio, de preguntarte si aquello es una foto o una pintura, es lo que le permite al espectador volverse activo para intentar saber qué está sucediendo. Eso es lo que busco con mi trabajo”, aseguró.

De un universo de medio centenar de fotografías, Ach dice que realizó la selección únicamente de seis, “buscando que en la imagen todo fuera perfecto”. Pese a que estamos hablando de paisajes selváticos, “algunos de ellos tienen una energía muy femenina y otros muy masculina, algo que los espectadores fácilmente podrán identificar”.
a manipulación de las imágenes.

“Es complicado explicar a detalle estas cuestiones, pero lo que puedo decir es que la técnica, en todo caso, lo que hace es enfatizar la vibración de la naturaleza en estado puro”.

En la obra fotográfica de Ach existen dos elementos fundamentales: el primero consiste en revelar la magia que hay detrás de la realidad cotidiana, “detrás de los objetos que te conmueven al saber que eres uno con todo; es decir, donde no hay antes ni después y vives el momento presente,