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Este lugar se renueva con un concepto moderno

Situado en el corazón de Polanco, este restaurante refresca su propuesta. Tras un cambio de decoración, el menú se renueva con más opciones de pescados, que se unen a la ya clásica apuesta de carnes, langosta y postres.
Lizbeth Hernández
16 mayo 2017 22:42 Última actualización 17 mayo 2017 5:0
(Especial)

(Especial)

Para captar al público joven, el restaurante The Palm refresca su propuesta. Tras un cambio de decoración, el menú se renueva con más opciones de pescados, que se unen a la ya clásica apuesta de carnes, langosta y postres.

“Sigue siendo un restaurante de tradición. Ahora vienen los hijos y nietos de los primeros clientes de hace 20 años”, refiere el chef ejecutivo José Luis Sánchez.

Los camarones se pueden degustar en diferentes estilos: casino, bruno y a la parrilla. También hay cangrejo, calamares y atún para comenzar. La frescura de la temporada obliga a seguir con una ensalada, entre las que destacan fusiones con kale, palmitos y langosta. El halibut rostizado y el monkfish con tocino están entre las recomendaciones del chef.

“Para los amantes de la carne tenemos new york strip prime, filete mignon y prime rib al horno en su jugo. La buena noticia es que las langostas no salieron de la carta, son nuestra especialidad”, refiere Sánchez, quien ha estado visitando los restaurantes de la cadena en Estados Unidos, los cuales también se renovaron.

THE PALM
Dentro del Hotel Presidente Intercontinental. Campos Eliseos 218, Polanco, y Juan Salvador agraz 97, Santa Fe.
Ticket promedio: mil pesos por persona, sólo alimentos.

Para agasajar a sus comensales, los pasteles que se sirven viajan desde la Unión Americana a las mesas de Polanco y Santa Fe. Los clásicos new york cheesecake y el carrot cake, siguen siendo los más pedidos.

“De lo que se trata es de ofrecer una experiencia unificada, que el cliente, en cualquier parte del mundo, identifique la calidad en preparaciones e ingredientes”, añade el chef.

De las paredes de The Palm en Polanco desaparecieron las caricaturas que adornaron el lugar por años. Es tiempo de cambio. Ahora pueden ser apreciadas en un cuaderno, que quien lo desee puede consultar en el restaurante.

Las nuevas generaciones son las que ahora deben aparecer ahí. Prácticamente limpias, están disponibles para que los clientes que consuman 15 mil dólares se decidan a ser parte de la nueva decoración. Es una retribución a su lealtad.