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Esculpe su línea: La inspiración sofisticada de Alejandro Carlín

El diseñador mexicano Alejandro Carlín dice que lo primero que ve al despertarse es una escultura del peruano Aldo Chaparro que tiene en su recámara. Esta imagen lo impulsó a crear su colección otoño-invierno inspirada en las formas transversales y metálicas, y en los tótems de madera que caracterizan la obra del artista.
Myrna I. Martínez
02 noviembre 2014 23:4 Última actualización 03 noviembre 2014 5:0
El diseñador Alejandro Carlín tiene cinco años de radicar en la capital mexicana. (Eladio Ortiz)

El diseñador Alejandro Carlín tiene cinco años de radicar en la capital mexicana. (Eladio Ortiz)

Lo primero que el diseñador mexicano Alejandro Carlín ve al despertarse es una escultura del peruano Aldo Chaparro que tiene en su recámara. Esta imagen recurrente lo impulsó a crear su colección otoño-invierno inspirada en las formas transversales y metálicas, y en los tótems de madera que caracterizan la obra del artista plástico.

“De ahí nace la paleta de color, cómo se pierden y se funden las formas, el corte láser que Aldo Chaparro está aplicando mucho en sus obras”, dice el diseñador originario de la Ciudad de México.

“De sus esculturas nace el color central de la colección que es el morado, la luz que es el beige, el negro que son las sombras y las transparencias de las telas que son los reflejos que de repente ves en sus piezas”.

Alejandro Carlín visitó varias veces el estudio de Chaparro en la colonia Roma, con el objetivo de explotar su creatividad y llevarla a sus diseños caracterizados por sus cortes elegantes, femeninos y modernos, y el uso de telas finas y naturales -no utiliza materiales sintéticos-, principalmente el georgette de seda, tul de algodón y crepé de seda.

Durante la presentación de su última línea de 2014 en el Mercedes-Benz Fashion Week México, la pasarela fue intervenida por una escultura metálica de dos metros de color morado de Chaparro. Las modelos ataviadas en pantalones de seda stretch del mismo tono, blusas vaporosas, largas faldas, blusas tipo smoking sin mangas, coordinados con escotes pronunciados y prendas con decenas de estrellas, desfilaron por la armónicamente frente al tótem.

Si algo caracteriza los diseños de Carlín es el aire sofisticado con un toque europeo, influencia adoptada después de estudiar moda en el Istituto Marangoni de Milán, Italia.

“Sí tengo un sellito europeo, pero trato de ser lo más mexicano posible y la manufactura y confección es nacional. Como marca busco diferenciarme del resto en que no diseño piezas que no te puedas poner, sino las aterrizo a la mujer que realmente existe y que realmente los pueda vestir y usar. No son como los que ves en muchas pasarelas y que en tu vida los vas a usar”, asegura Carlín.

Como adelanto de la temporada primavera-verano 2015, el creativo prepara una colección crucero, ideal para climas cálidos o vacacionar en la playa, con blusas, faldas y pantalones en tonos cálidos, principalmente en rosa, blanco, hueso y azul, y sacos elaborados con el estampado inglés Liberty of London, los cuales serán acabados a mano de manera sartorial.

“Es la tercera vez que vamos a usar Liberty of London en la marca, se me hace un estampado muy romántico, femenino y art noveau, como que despiertan las ganas de estar en un lugar cálido”, destaca.

Monterrey, una industria inexistente
Al regresar de estudiar diseño de modas en Milán y Londres, Alejandro Carlín se estableció en Monterrey, donde vivían sus padres. Él confiesa que se regresó de Europa porque extrañaba horriblemente a su familia, sobre todo a su madre, quien es la culpable de que Alejandro tuviera acceso a muchos diseñadores desde niño y su gusto por la moda.

Pero hace cinco años decidió trasladarse a la ciudad en donde nació, el DF, decisión que ha cambiado su visión de este mundo y, sobre todo, ha exponenciado su trabajo, que por quinta temporada se puede adquirir en exclusiva en las tiendas Saks Fifth Avenue. Los precios van de los 5 mil a los 30 mil pesos.

“En el DF sí existe el gusto por comprar moda nacional, en cambio en Monterrey, esta necesidad de compra se satisface cruzando la frontera. Estar allá me ayudó a aprender, conocer y entender mi trabajo, fue como mi internship”.

Ya lleva cuatro pasarelas en el Mercedes-Benz Fashion Week México, presentadas por American Express, firma con la que además fue jurado en Fashion Access, un concurso para apoyar el talento joven.