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Escritores celebran 8 décadas de Vargas Llosa

Como un aventurero, un hombre realista, un personaje que hechiza al lector y cuyas novelas están basadas en territorios reales, amigos y colegas así calificaron al Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, al celebrar sus 80 años de vida.
Corresponsal Juan Carlos Huerta
27 noviembre 2016 15:26 Última actualización 27 noviembre 2016 23:48
Vargas Llosa se reconoció como integrante de una generación, en la que surgieron buenas novelas. (Cuartoscuro)

Vargas Llosa se reconoció como integrante de una generación, en la que surgieron buenas novelas. (Cuartoscuro)

GUADALAJARA.- Escritores de alto calado, presentes en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, celebraron las ocho décadas de vida de Mario Vargas Llosa, quien se autodenominó como 'el sobreviviente del boom latinoamericano de las letras'.

En un panel nombrado 'La verdad de las mentiras. Las lecturas de Mario Vargas Llosa', abundaron las anécdotas sobre el homenajeado, y la brasileña Nélida Piñón refirió haberlo conocido en Nueva York, y se reconoció influenciada por su estructura literaria.

Otros invitados a la reunión de amigos fueron Sergio Ramírez, Enrique Krauze, Alfonso Cueto, Héctor Abad y José Miguel Oviedo, quienes parecían departir en un café para celebrar al aventurero de la palabra, Vargas Llosa.

Por otra parte, el homenajeado señaló en otro acto conmemorativo durante la llamada fiesta de las letras, que él es el último sobreviviente del movimiento literario llamado boom latinoamericano, surgido entre los años 60 y 70, y abrió así el Programa Literario de América Latina, en el encuentro librero.

Vargas Llosa se reconoció como integrante de una generación en la que surgieron buenas novelas que hicieron pasar buenos ratos a muchos lectores, "que de alguna manera contribuyeron a unir a ese mundo tan desunido que todavía sigue siendo, aunque mucho menos de lo que era hace 30 o 40 o 50 años, que es América Latina".


Aludió a autores como Juan Rulfo, Julio Cortázar, Alejo Carpentier, Gabriel García Márquez, Octavio Paz, y Jorge Luis Borges.

Reconoció que una de las características del llamado boom era ser un peligro para las dictaduras, un riesgo para los dogmas y las
dictaduras, "no es una casualidad que todas las dictaduras religiosas, ideológicas, laicas o de cualquier índole, hayan visto siempre en la literatura un peligro y que hayan tratado de controlar este quehacer imaginativo, estableciendo sistemas de censura, prohibiciones, y una vigilancia muy estrecha".

Señaló que la novela utiliza complicadas metáforas para hacer cuestionamientos, "es la gran contribución de la novela al progreso de la humanidad; la novela nos presenta un mundo siempre mejor, sobre todo si la novela es bien lograda".

Reconoció que el panorama literario de América Latina, ahora es otro, más abierto, menos hostigado, y menos asfixiado, "cuando me vaya apagaré la luz y cerraré la puerta”.

EN 40 AÑOS EL PERIODISMO HA EVOLUCIONADO DE LA MANO DE EL PAÍS

El País ha hecho evolucionar el periodismo, desde su fundación, hace 40 años, concluyeron los directivos del medio de comunicación más consultado de habla hispana, acompañados del escritor Mario Varas Llosa, durante el foro realizado en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.

El panel demostró puntos de acuerdo y otros en los que los participantes disintieron al exponer sus visiones de la historia de la institución periodística, que se ha distinguido por ser sinónimo de libertad de expresión, y la representación de calidad en el manejo del lenguaje.

El director de la publicación, Juan Luis Cebrián, refirió que pocos meses de su lanzamiento el diario ya un medio autosustentable, "el periodismo debe tener la independencia total, financiera, ideológica y sindical”, y sin deberle nada a nadie lograron en poco tiempo llegar al gusto de los lectores ávidos de información de su interés.

Por su parte, Vargas Llosa, recordó que el periódico El País, fue un detonante que contrarrestó los efectos anquilosados que padecía el periodismo durante el franquismo y la temporada inmediata a su caída, cuando separó las viejas prácticas y malas costumbres de los viejos medios impresos: textos cargados de lenguaje anticuado y un pésimo armado, de lectura pesada y fastidiosa; celebró el uso de las nuevas tendencias tecnológicas, aunque existen puntos negativos, "soy un escéptico a la desaparición del periodismo de papel, las redes sociales tienen un efecto positivo porque es impensable ya las acciones de censura y de control, es bueno para la libertad de prensa. Pero se extiende la banalización, trivialización del chisme, la vulgaridad, el embute. La pantalla banalizó la información".

En contraparte, Antonio Caño difirió de la visión del autor de La Guerra del Fin del Mundo, y dijo que paso a la digitalización de El País se debió a que un 70 por ciento de lectores que compraban el periódico dejaron de hacerlo, y entonces de tener medio millón de ejemplares vendidos, en sólo seis años el índice de ventas bajó a 200 mil, y dijo que ese efecto llevó a una caída del 70 por ciento de la publicidad; asegura que al momento tienen 60 millones de lectores a nivel mundial en su versión digital, "se tiene que defender la línea editorial, pero lo más importante es la credibilidad, como lo tiene que hacer un periodismo de calidad, que permita que el periódico camine de forma adecuada".