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Es tiempo de vendimia en México

La edición 26 de las Fiestas de la Vendimia, experiencia única. A partir del 5 de agosto y a lo largo de tres semanas, más de 120 proyectos vinícolas confirmarán la supremacía de Baja California que produce el 95 por ciento del vino mexicano. 
Lizbeth Hernández
17 julio 2016 21:28 Última actualización 18 julio 2016 5:0
En el recorrido se pueden conocer de cerca los detalles del proceso de elaboración de los caldos. (Cortesía)

En el recorrido se pueden conocer de cerca los detalles del proceso de elaboración de los caldos. (Cortesía)

La fiesta está lista. Las uvas dispuestas para la cosecha engalanan con sus frutos maduros. Es tiempo de ofrendar a la madre tierra por los favores recibidos. Cuenta la leyenda que el espíritu de Dionisio, el dios del vino, recorre Baja California para cerciorarse de que el jolgorio sea prolongado y las ofrendas vastas, para después dar paso a un nuevo ciclo.

Está por arrancar la edición 26 de las Fiestas de la Vendimia. A partir del 5 de agosto y a lo largo de tres semanas, más de 120 proyectos vinícolas confirmarán la supremacía de la región que produce el 95 por ciento del vino mexicano. Este año se planean 36 eventos, entre los que se incluyen cenas maridaje, conciertos, talleres de apreciación, muestras gastronómicas y vinícolas, además de verbenas populares.

En este lugar se sigue respirando tradición. Los dueños actuales de las vinícolas recibieron la estafeta de padres y abuelos. Sus tierras han sido testigo del surgimiento de una industria que conquista medallas a nivel internacional y compite con las propuestas refinadas y ancestrales de caldos europeos.

Naturalmente dispuesta para el cultivo de la vid, ubicada dentro de las denominadas Franjas del Vino, esta tierra conquistó a familias que han heredado el respeto por la naturaleza y el rigor en la preparación de sus productos. Ejemplo de ello es Finca La Carrodilla, que a lo largo de 20 hectáreas consolida su proyecto de agricultura biodinámica, misma que se basa en las prácticas de la agricultura orgánica, agroecología y viticultura orgánica para asegurar un mejor producto.

“Somos el primer viñedo orgánico certificado del Valle de Guadalupe, tenemos un jardín de vegetales, un huerto diseñado en espiral, un corral con animalitos, vacas, borregos, gallinas, producimos lácteos y tenemos una línea de productos de vinoterapia”, platica Fernando López Castro, propietario de la finca que ofrece recorridos, servicio de degustación, conocimiento del proceso del vino y cenas privadas, en las que el adecuado maridaje entre productos agrícolas y vinícolas completan la experiencia.

Sus vinos Cabernet Sauvignon, Tempranillo y Shiraz más cotizados son los de 2011, su primera cosecha fue limitada a 3 mil 500 botellas. Su aceptación ha sido tal que se puede degustar una de sus etiquetas en Quintonil, restaurante que ocupa el lugar 12 entre los mejores del mundo.

Otra experiencia es la que ofrece a sus visitantes Monte Xanic, bodega vinícola líder con la mayor infraestructura en el país, que produce 50 mil cajas anualmente, tiene cuatro marcas, y a lo largo de 29 años ha ganado 260 medallas por la calidad de sus caldos; tan solo la marca Gran Ricardo tiene 30 reconocimientos.

“Nuestra vinícola recibió el año pasado a más de 17 mil personas y a 20 mil en lo que va de 2016. Todas pudieron conocer el proceso del vino y la experiencia Monte Xanic. Tenemos tecnología de punta y la posibilidad de vivir y sentir el proceso de elaboración de nuestros vinos. Los visitantes pueden realizar un recorrido vivencial, en donde los procesos de Monte Xanic serán expuestos”, asegura Hans Backhoff, director general de la marca.

En el recorrido se pueden conocer de cerca los detalles del proceso de elaboración de los caldos. Por ejemplo, en esta bodega implementaron la cosecha nocturna de uvas blancas que conserva la frescura de la fruta y disminuye el proceso de oxidación. La cava subterránea de añejamieno es infaltable, ahí las barricas de madera completan su proceso entre muros naturales de roca en la montaña.

DIVERSIÓN
Concierto del Crepúsculo, organizado por Monte Xanic, 6 de agosto a las 17:00 horas. Se presenta Julieta Venegas acompañada del grupo de son jarocho Mono Blanco. El precio de las entradas va de 120 a 180 dólares.

Cena de gala de Adobe Guadalupe, 6 de agosto, a partir de las 18:00 horas. Se servirán cinco tiempos; el espectáculo lo completan una exhibición de caballos azteca y la subasta de las mezclas más cotizadas de la casa. Los boletos tienen un costo de 2 mil 400 pesos.

En el evento organizado por vinícola La Carrodilla, denominado Así se va a las estrellas, se ofrecerá una comida de seis tiempos de la inventiva de Edgar Núñez, chef del Sud 777. La experiencia se completa con la presentación premium de los vinos de la casa. El precio del boleto es de 2 mil 500 pesos. La cita es el 12 de agosto, a las 19:00 horas.

Catalogado como el gran evento de la temporada, las bodegas de Santo Tomás presentan en el Rancho San Gabriel, De punta a punta, un concierto en el que el tenor Fernando de la Mora estará acompañado de orquesta sinfónica y mariachi. Los boletos van de 950 a 5 mil 750 pesos.