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Entrenadores en jefe, estirpe de la NFL en extinción

En las primeras décadas del futbol americano de la NFL estuvieron marcadas por la figura del entrenador en jefe, líder indiscutible y respetado en el campo y fuera de él. Sin embargo, con el paso del tiempo se ha diluido entre la contratación de gerentes de todo tipo, asistentes y coordinadores.
Nancy González Gea
10 diciembre 2014 22:27 Última actualización 11 diciembre 2014 5:0
Belichick parece ser el último llamado a consagrarse, como lo hicieron aquellos de la vieja escuela. (Reuters)

Belichick parece ser el último llamado a consagrarse, como lo hicieron aquellos de la vieja escuela. (Reuters)

Las primeras décadas del futbol americano de la NFL estuvieron marcadas por la figura del entrenador en jefe, líder indiscutible y respetado que no sólo tomaba todas las decisiones en el campo, sino incluso fuera de él, y que con el paso del tiempo se ha diluido entre la contratación de gerentes de todo tipo, asistentes y coordinadores.

Ya no se ven personajes como Vince Lombardi, quien no sólo fue coach, sino que incluso ha sido considerado por muchos una especie de filósofo deportivo, cuyas palabras sirven lo mismo a entrenadores de cualquier deporte, que a motivadores profesionales dedicados al campo de los negocios o la vida personal.

O alguno como Tom Landry, un genio de los emparrillados escondido tras un adusto e inexpresivo rostro que al frente de los Vaqueros de Dallas por 29 temporadas, impuso la marca de 20 victorias de playoffs y 20 campañas con récord ganador, ambas vigentes. Aunque este tipo de entrenadores parece una especie en extinción, aún quedan vestigios de ella en las figuras de Bill Belichick, Pete Carroll y Chip Kelly.

Aunque ninguno de ellos está cerca de la longevidad de Lombardi o Landry en sus respectivos equipos, y tampoco han destacado en el campo de la motivación, son lo más parecido a un coach de la vieja escuela y tan respetados como aquellos en su momento.

Belichick en los Patriotas de Nueva Inglaterra, Carroll en los Halcones Marinos de Seattle, y Kelly en las Águilas de Filadelfia, son los únicos en la actualidad que además de head coaches tienen el título y los poderes de un gerente general.

Todas las decisiones del equipo pasan por ellos, desde las contrataciones del Draft y la agencia libre hasta la programación de entrenamientos, actividades, fechas de descanso y estrategias. Literalmente, sólo el área de mercadotecnia está libre de su influencia.

Kelly es novato en estas cuestiones. Desarrollado como entrenador en jefe de 2009 a 2012 en la NCAA, llegó a Filadelfia en la temporada 2013, así que aún tiene mucho qué demostrar, aunque el resurgimiento del mariscal Mark Sánchez parece darle un buen empujón.

Carroll tuvo una segunda oportunidad. Fue head coach en la NFL de 1994 a 1999 en los Jets de Nueva York y los Patriotas de Nueva Inglaterra, pero sin mucho éxito. De 2000 a 2010 fue entrenador de los Troyanos de la USC hasta el escándalo sobre la forma en que la universidad atraía jugadores, violando la reglas de la NCAA.

Poco después fue contratado por Seattle y en cuatro años, dos después de elegir al mariscal Russell Wilson en el Draft de 2012, llevó al equipo a ganar el primer Super Bowl en la historia de la franquicia.

Pero el más exitoso es Bill Belichick. Llegó a los Patriotas en 2000, al mismo tiempo que el mariscal Tom Brady y dos años después ganó el primero de tres campeonatos que ha sumado hasta ahora.

Aunque han pasado nueve años desde su última victoria en Super Bowl, han tenido otras dos apariciones en 2008 y 2012, en ambas derrotado por los Gigantes de Nueva York.

Pero el mérito aumenta porque en 14 años los Patriotas han tenido 13 temporadas ganadoras consecutivas y el equipo siempre ha estado en la pelea. Por ello, Belichick parece ser el último llamado a consagrarse, como lo hicieron aquellos de la vieja escuela.