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En un día muy, muy triste…

Carrie Fisher, quien falleció este martes a los 60 años, se convirtió en un icono de la cultura pop como la princesa Leia en la trilogía original de 'La guerra de las galaxias' y el 'Episodio VII: El despertar de la fuerza'.
Redacción
27 diciembre 2016 21:38 Última actualización 28 diciembre 2016 5:0
Carrie Fisher

Carrie Fisher

Por años luchó contra las adicciones y problemas de salud mental. Dijo que fumó mariguana a los 13, usó LSD a los 21 y la diagnosticaron como bipolar a los 24. Fue atendida con terapia eletroconvulsiva y medicamentos. Todo ello lo plasmó en libros (Postcards From The Edge, Delusions of Grandma, Surrender the Pink, The Best Awful y Shockaholic), una película exitosa (Postcards From The Edge) y un espectáculo teatral (Wishful Drinking).

Pero la realidad es que Carrie Fisher –quien falleció ayer a los 8:55 horas en Los Ángeles, a los 60 años, según informó el portavoz de la familia, Simon Halls- se convirtió en un icono de la cultura pop como la princesa Leia en la trilogía original de La guerra de las galaxias y el Episodio VII: El despertar de la fuerza. Incluso terminó de filmar su participación en el Episodio VIII, que se estrenará el 15 de diciembre de 2017.

Para Harrison Ford -quien compartió el set con ella en la saga fílmica y con quien sostuvo un romance de tres meses durante el rodaje de la primera entrega, según reveló la actriz en sus memorias presentadas este año (The Princess Diarist)-, Fisher rompió el esterotipo de las princesas en la ficción y de la mujer en la vida real.

“Era única. Brillante, original, graciosa y sin miedo emocional. Vivió su vida con valentía”, dijo el actor de 74 años.

George Lucas, director de las primeras seis entregas de Star Wars, expresó a través de un comunicado que “fue nuestra gran y poderosa princesa: aguerrida, inteligente y llena de esperanza en un papel que era más difícil de lo que la mayoría de la gente pensaría”.

Sus padres fueron el cantante Eddie Fisher y la actriz Debbie Reynolds. Estudió arte dramático en la Royal Central School de Londres y debutó en Hollywood en 1975, en la cinta Shampoo, con Warren Beatty.

Tuvo un matrimonio fugaz con el cantante Paul Simon en los años 80 y, posteriormente, mantuvo una relación con el representante Bryan Lourd, fruto de la cual nació su única hija, Billie.

El documental Bright Lights: Starring Debbie Reynolds and Carrie Fisher, estrenado en el Festival de Cannes de 2016, llegará a la televisión a través de HBO el próximo año.