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En la vida de la 'Reina' no todo fue un carnaval

El fuego de Celia Cruz en el escenario, sus extravagantes atuendos y el inmortal grito que endulzó los oídos de multitudes: ¡Azúcar!, contrastaban con la verdadera personalidad de la artista, comparte Jeimy Osorio, quien interpreta a la cantante en la serie'Celia'.
Rosario Reyes
06 noviembre 2016 21:56 Última actualización 07 noviembre 2016 5:0
La serie, de 80 capítulos, narra los hitos en la vida de la gran guarachera de Cuba. (Cortesía)

La serie, de 80 capítulos, narra los hitos en la vida de la gran guarachera de Cuba. (Cortesía)

El fuego de Celia Cruz (1925-2003) en el escenario, sus extravagantes atuendos y el inmortal grito que endulzó los oídos de multitudes: ¡Azúcar!, contrastaban con la verdadera personalidad de la artista, comparte la actriz Jeimy Osorio.

“Era una mujer muy puntual, muy pausada, calmada, no hablaba alto, caminaba lento, pero una vez que subía al escenario se transformaba”, dice quien interpreta a la cantante en la serie Celia (Fox Telecolombia / RVN), que se estrena hoy en Azteca.

“Pero también tenía una gran fortaleza, no permitía que los obstáculos se le metieran en el camino, todo lo combatía con una sonrisa y siempre estaba de buen humor; la gente que convivió con ella y con la que yo tuve oportunidad de hablar, me cuenta que era muy amable y muy dulce”.

La serie, de 80 capítulos, narra los hitos en la vida de la gran guarachera de Cuba: su origen humilde, el inicio de su eterno romance con Pedro Knight -quien logró que la aceptaran como vocalista de la Sonora Matancera-, así como los años de exilio de la pareja, su ingreso a la orquesta neoyorquina Fania All-Stars y la lucha contra el cáncer.

“Fue una de las mujeres más fuertes a nivel musical, porque se destacaba en un mundo masculino. Ella era única, colorida, no tenía miedo a ser diferente”, destaca la actriz puertorriqueña, quien encarna a la cantante en su juventud -en su etapa madura, la interpreta la cubana Aymeé Nuviola.

Aunque los temas políticos y sociales se tocan tangencialmente, la serie incluye personajes ficticios que representan alguna situación del entorno de Cruz, agrega Osorio. “Lola, que es como un espejo de lo que serían las malas decisiones que hubiese tomado Celia si no se dedicara a la música, o su tío, que en la vida real no existió, pero representa lo que es la cubanía, la opresión en la isla”.

Recrear a Celia, dice Osorio fue un reto actoral. “Todo el tiempo sonreía, así que yo también, para reflejarla, tenía que disfrutar todo momento”.