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CULTURA

En defensa
del McLibro

Grupo Planeta y McDonald's se juntan para hacer de la Cajita Feliz una dotación de grandes obras para niños que podrían ser grandes lectores.
Sandra Aguilar Loya
29 enero 2014 23:35 Última actualización 30 enero 2014 13:57
Las acciones de la firma caían en el mercado de Nueva York

McDonald's incluirá libros en su Cajita Feliz. (Archivo)

Por primera vez en México, McDonald´s ofrece una colección de libros de cuentos en la Cajita Feliz, logrando así convertirse en el mayor distribuidor a nivel nacional, con 700 mil ejemplares entregados en tres semanas alrededor de la República Mexicana.

Esta primera colección está integrada por ocho títulos de los clásicos de la literatura infantil y de autores muy conocidos como los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen y Oscar Wilde, entre otros, que fortalecerán la enseñanza de valores en cada lectura.

Benito Taibo, quien se sumó a esta iniciativa sólo en apoyo y agradecimiento a su editorial, Grupo Planeta, asegura que mucha gente no lee porque hay un temor reverencial hacia el libro. “Nos han inculcado la idea de que el libro sirve para aprender y no para comprender el mundo, para comprenderte a ti mismo, para comprender lo que sucede. Si empiezas a transformar esta lógica todo se va a dar de forma natural, estoy convencido de ello. Generar este entendimiento entre los libros y los lectores a través de textos maravillosos donde está Wilde, Charles Perrault y muchos autores geniales, posteriormente seguirá encontrando motivos para seguir leyendo, ese es el camino. Los dos están ahí esperando que suceda esta magia”, agrega.

Creo que este es un esfuerzo único en su género y coincido con Mario Iván Martínez en esta idea de hacer textos mexicanos

Para este hombre, quien se define como un “renovador de libros”, el que se cambie el juguete por un libro le confiere un valor distinto a la Cajita Feliz, “no acabará destruido en unos días, irá pasando de mano en mano con lo que creo se dará una inflexión, sin duda. Los padres le leerán a los niños, quienes con la lógica de que esto es un juguete, lo pedirán, marcando una nueva tendencia”.

Taibo abunda en que le gustaría que se empiece a hablar de las empresas culturalmente responsables. “Creo que este es un esfuerzo único en su género y coincido con Mario Iván Martínez en esta idea de hacer textos mexicanos, está muy bien que te ofrezcan los clásicos universales, pero también hay que empezar a crear cierta conciencia alrededor de lo mexicano”.

Convencido de que “somos lo que leemos”, Taibo no confía en las encuestas qué tanto lee un mexicano al año, pues dice no arroja, resultados exactos, ya que incluye a quienes no tienen acceso a los libros.


“Si hablamos de un país con una cantidad inmensa de pobres, sólo se debería de incluir a aquellos que tienen acceso a los libros, por eso creo que se lee más de lo que se dice y la gran demostración es la proliferación de librerías que no existirían si la literatura no fuera un negocio, por lo tanto, tiene que leerse, porque cada vez hay más festivales de lectura y mayor promoción en las escuelas, en la sociedad civil.

Somos –sostiene- lo que hemos leído o por el contrario seremos la ausencia que los libros dejan en nuestras vidas y esa es una sentencias terrible. Según él, el libro cambia, el libro transforma, el libro conmueve, emociona, te hace resistir, te hace ser otro. “El libro es capa de torero, paraguas para el sol y la lluvia, escudo contra las flechas de la banalidad que todos los días salen desde el cielo. El libro es almohada de plumas para tener los mejores sueños, cama de clavos para tener las más chidas pesadillas. El libro es esa boca que besa mi boca y pañuelo para las lágrimas, la sábana que me cubre, el manto que nos cubre a todos. Sin el libro, no seríamos nunca quienes somos”.

Estoy -agrega el chef profesional de la improvisación-, absolutamente convencido de que el libro cambia a las personas y en un país como el nuestro, hoy sumergido en la violencia, en la banalidad, la única posibilidad que tenemos a mediano plazo para transformar las condiciones que están alrededor son educación y cultura, junto con procesos de justicia social, pero sin duda, las dos primeras son importantísimas para la transformación.

“Un niño que lea un libro, difícilmente de grande se convierte en un sicario porque habrá descubierto algo muy importante que se llama la otredad, que es esa posibilidad maravillosa de poder mirarte a ti mismo a través del reflejo de la mirada del otro. El libro te brinda esta posibilidad porque es este transmisor de emoción, de conocimiento, de imaginación, de todo lo mejor que hay en el mundo”.

Benito Taibo aplaude esta iniciativa “porque muchísimos niños puedan acceder a estos libros porque después llegarán a otros y a partir de eso iremos construyendo una sociedad más inteligente, más justa, mejor para todos”.

Nuria Macías, directora de Grupo Planeta, aseguró que esta es una alianza que va a tener un alcance inigualable con la primera infancia. “Casi siempre la lectura se vincula con la obligación, pero con esta iniciativa de McDonald´s se va a vincular con el placer. La selección de textos ha sido tan exquisitos y maravillosos porque son cuentos clásicos con los que todo mundo hemos crecido, los hemos leído o visto en películas y esto creo que tendrá un alcance jamás imaginado”, ya que es un proyecto continental.

Grupo Planeta ya se está pensando en sacar una nueva colección “con títulos tan gozosos”, como los que conforman este primer esfuerzo donde se incluyen "Los duendes y el zapatero", "La ratita presumida", "El gigante egoísta", "El traje nuevo del emperador", "Piel de asno", "Heidi", "El ruiseñor y la rosa" y "El doctor sabelotodo".



SIN LIBRERÍAS

40% de los mexicanos nunca ha entrado a una librería; Barcelona, por lo demás, cuenta con más bibliotecas que todo México. 


POCA OFERTA

En México existe una librería por cada 200 mil habitantes. Los mexicanos leen en promedio 2.8 libros por año; los alemanes, 12.


A LA BAJA

​La práctica de lectura entre la población de México disminuyó de 54.6% en 2006 a 46% en 2012.


SIN TEXTOS

El 18% de los mexicanos con estudios superiores o de posgrado nunca han pisado una librería. 


MENOS AÚN


El número de librerías por cada millón de habitantes se ha reducido de 45 a 18 en 53 años. 


POCO TIEMPO

El 29% de los mexicanos que lee, lo hace en dos horas o menos a la semana; 21% de tres a cinco y sólo el 16% lo ejercita más de seis horas.