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El vino es un estilo de vida: familia Osborne

12 febrero 2014 4:28 Última actualización 10 mayo 2013 16:58

[Janeth Ochoa]  "Hoy por hoy en volumen, primero es el tequila, segundo el vino y tercero el brandy". 


Sandra Aguilar Loya
 
Después de 6 años desarrollando y perfeccionando su capacitación para la gestión económica y empresarial, Rocío Osborne abandonó el mundo financiero para dedicarse a su verdadera pasión, el vino.
 
Para la familia Osborne, el vino es un estilo de vida; Rocío enriqueció sus conocimientos sobre la cultura y el mundo del vino tanto en el seno de su familia como mediante el estudio y la investigación personal. Además, para cimentar y ampliar estos conocimientos, aprovechó todas oportunidades que se le presentaron.
 
En el año 2007 participó en varios cursos del Consejo Regulador del Jerez, obteniendo el Diploma de Formadora Homologada de Vinos de Jerez. Igualmente ostenta el Certificado Avanzado de Vinos y Licores (nivel 3) del prestigioso Wine & Spirits Education Trust (WSET).
 
Hoy, recorre el mundo, visitando los mercados más importantes de Osborne para dar a conocer más la marca, pero sobre todo a uno de sus productos estrella, el brandy Carlos I, una de las marcas líderes en España.
 
"Es una marca muy de hostelería, muy bien posicionada y con un gran reconocimiento de marca, por lo que queremos seguir creciendo en Latinoamérica. Carlos I está muy bien percibido por su calidad está muy bien posicionado en restaurantes, pero todavía es como un secreto muy bien guardado", dijo Rocío Osborne.
 
Dentro de los bandys solera gran reserva, Carlos I es, al igual que en España, el líder en el mercado mexicano, seguido por el tequila, mientras que la categoría que está en franco crecimiento es el whiskey.
 
"Hoy por hoy en volumen, primero es el tequila, segundo el vino y tercero el brandy, sin embargo en valor en primer lugar está el brandy seguido por el whiskey y en tercera posición está el vino", apuntó Eduardo Rodríguez Weber, director de área de Osborne en México.
 
Por su parte Rocío Osborne, aseguró que en España desde hace algunos años se consume menos vino, pero el que se consume es de mayor calidad. "Y con respecto al brandy también vamos en esa tendencia, lo que implica que aunque el volumen no es tan alto como cuando era la categoría número uno, se está tendiendo a consumir brandy de más calidad, es ahí donde entran las clasificaciones solera tipo reserva como lo es Magno o solera gran reserva como Alma de Magno y Carlos I.
 
"De hecho hace algunos años lanzamos Alma de Magno porque hemos visto que realmente el futuro del brandy está en producirlos de una calidad superior a donde está el consumo de volumen", puntualizó Osborne.
 
Y a ello agregó Rodríguez, que en México en situaciones económicas de los países latinoamericanos, lo que crece es el mercado Premium y el mercado muy de volumen. "Así que nosotros, por ser una empresa muy reconocida, de las primeras en el rubro del brandy, vamos tendiendo a enfocarnos a las categorías Premium".
 
En lo que respecta al consumo del brandy, esto difiere mucho por países. "En norte y centro de Europa tenemos mucha mujer consumidor, sobre todo de Carlos I, que según un estudio arrojó como resultado que a las mujeres le gustaba esta marca porque les evoca a un latin lover español muy seductor. "Al final es un producto muy agradable y fácil de beber con lo que estamos rompiendo ciertos tabúes", sostuvo Rocío.
 
Entre las características organolépticas del Carlos I destaca que este brandy es redondo, aterciopelado, cálido, completamente apto para los paladares femeninos. Además es un producto que está siendo muy utilizado en coctelería, "un tabú más que rompemos".
 
Y en nuestro país, los datos arrojan que el consumo del brandy lo realizan los hombres, lo que se cree tiene que ver con el machismo en México. "Más que nada es un tema de percepción, que el brandy en el pasado siempre lo relacionaban con un señor fumando puro, lo cual desvía un poco el acercamiento de la mujer y la inhibe, y nosotros consideramos que es un producto afín", finalizó Eduardo Rodríguez Weber.