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El trabajo detrás para elaborar un espumoso chileno

Después de dos años de maduración llega Montes Sparkling Angel 2012. "Siempre nos hemos caracterizado por hacer vinos tranquilos de buena calidad", afirma Gustavo Hörmann, enólogo de la Bodega Montes.
Myrna I. Martínez
03 noviembre 2015 20:24 Última actualización 04 noviembre 2015 5:0
Gustavo Hörmann, enólogo de bodega Montes, explica que hacer un espumoso no tiene nada que ver con hacer un vino tranquilo. (Eladio Ortiz)

Gustavo Hörmann, enólogo de bodega Montes, explica que hacer un espumoso no tiene nada que ver con hacer un vino tranquilo. (Eladio Ortiz)

La Bodega Montes, pionera en la producción de vinos premium en Chile, se aventuró a crear su primer vino espumoso de la forma tradicional con el “Méthode Champenoise”, que dio como resultado es el recién presentado Montes Sparkling Angel 2012.

El enólogo Gustavo Hörmann explica en entrevista que hacer un espumoso no tiene nada que ver con hacer un vino tranquilo, ya que se deben cuidar muchos detalles.

“Siempre nos hemos caracterizado por hacer vinos tranquilos de buena calidad. En 2007 empezamos con la inquietud de hacer un espumoso, pero fue hasta 2010 que decidimos cosechar el vino base de la primera producción”, platica el enólogo.

“Hay que manejar bastante bien las fechas de cosecha de los vinos; como se hace temprano se corre el riesgo de que queden amargores, por lo tanto hay que trabajar bastante bien los prensados de la uva”.

Gustavo Hörmann y Aurelio Montes, director de la bodega, viajaron a Champaña para conocer el proceso tradicional de hacer espuma, probar distintos vinos para definir el estilo de vino que querían y después regresaron a Chile.

“Tenemos la particularidad de tener una propiedad en Zapayar, que está a dos horas al norte de Santiago y a siete kilómetros de la costa del Pacífico. Es un sector donde la influencia favorece la producción de pinot noir, del que usamos 70 por ciento, y chardonnay, 30 por ciento”, agrega el experto.

Después de cosechar y prensar las uvas, el vino reposa tres años en sus lías para fermentarse, estabilizar la burbuja y darle esas característica a pan tostado que brinda la levadura.

Montes Sparkling Angel 2012 tiene un estilo fresco, no tiene mano láctica, ni maduración en barrica, lo que buscamos es que se exprese un poco más el terroir, el terruño y la uva, que tiene características frutales, cítricas y florales. Es un vino equilibrado, brut, fresco y con bonita burbuja”, concluye el enólogo de Montes.