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El todo que contiene a la nada y la imposibilidad de la escritura total

La escritora danesa Janne Teller platica en entrevista sobre su último libro titulado "Todo", que presentó el sábado en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán. Sus libros se han convertido en un espejo incómodo que la sociedad occidental rehúye e ignora.
Myrna I. Martínez
08 marzo 2015 20:58 Última actualización 09 marzo 2015 5:0
Janne Teller, a autora que se sondea los caminos de las soledades. (Eladio Ortiz)

Janne Teller, a autora que se sondea los caminos de las soledades. (Eladio Ortiz)

Los libros de la danesa Janne Teller se han convertido en un espejo incómodo que la sociedad occidental rehúye e ignora. Prefiere no mirarse a través de él.

Ella se hace preguntas todo el tiempo, y las respuestas agotan su festejado trabajo. Cuando publicó su novela Nada, en 2000, se sorprendió por la reacción: algunos países de Europa prefirieron censurarla antes de adentrarse en este miedo a perder el sentido de la vida.

Ahora Teller ha dejado esa búsqueda para centrarse en el todo, nombre del libro de cuentos que presentó el sábado en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán. Las ocho historias son universos independientes, pero al final desembocan en el mismo lugar, en las entrañas del ser.

Todo es un espacio donde nos sentimos conectados con el mundo, con nosotros mismos, con la vida. Los personajes en algún momento pierden esa conexión y su vida empieza a estar mal, pero no saben cómo pueden volver a conectarse, no tienen quién los guíe”, platica en entrevista.

Ella misma se ha sentido así en muchas ocasiones. La experiencia de haber realizado trabajo humanitario para Naciones Unidas en África, principalmente en Mozambique, la llevó a entender lo que significa perder esa conexión.

“Hubo un momento en particular que me cambió: me atacaron. Llegaron a mi casa y me pusieron una pistola en la cabeza, mientras veía que mis cabras eran pateadas y golpeadas cruelmente”, recuerda.

Su vida en África influyó mucho en el libro. Ese pasaje le exigió más debate sobre su forma de vivir. También se dio cuenta de que la gente en circunstancias muy pobres se ayuda más y es más generosa que en Europa; son felices con lo que tienen hoy y priorizan las relaciones humanas.

Los personajes de Teller, en su mayoría jóvenes y niños, se hacen preguntas sobre la existencia de Dios o la migración. La escritora expone sin concesiones valores de la sociedad occidental, en la que la inequidad económica ha conllevado a un modelo de esclavismo moderno y a la falta de empatía con personas que viven en otros contextos.

“Mis personajes no saben si tienen otras opciones. La sociedad moderna habla sobre la libertad, pero no nos hace libres. Todos participamos en una competencia por convertirnos en alguien en la vida, pero esta competencia estresa, no hace a nadie feliz”, opina la también autora de Ven.

“A través de los ojos de los jóvenes puedes ser más directo y honesto porque como adultos no elegimos un modo de vida, no nos cuestionamos tan claramente. Los adolescentes hacen preguntas existenciales y los adultos generalmente aceptan lo que no tiene respuestas. Es un libro duro”.

Las historias fueron escritas en diferentes momentos de su vida, pero todas de alguna manera fluyen para tratar de encontrar ese todo, ese lugar donde la gente tiene la posibilidad de ser libre y sentirse a salvo, ese lugar donde Janne Teller espera poder conectar con sus lectores.