AFTEROFFICE
deportes

El Tigres tiene nuevos dueños, pero no se va de Quintana Roo

Alejandro Uribe, presidente del Toros de Tijuana, toma con cautela la adquisición del Tigres de Quintana Roo por parte de Fernando Valenzuela, aunque asegura que es bienvenido para que forme parte de los propietarios que integran los equipos de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).
Alain Arenas
19 febrero 2017 21:23 Última actualización 20 febrero 2017 5:0
Fernando Valenzuela, Carlos Joaquín González, gobernador de Quintana Roo, y Carlos Peralta, exdueño de la franquicia. (Cuartoscuro)

Fernando Valenzuela, Carlos Joaquín González, gobernador de Quintana Roo, y Carlos Peralta, exdueño de la franquicia. (Cuartoscuro)

Alejandro Uribe, presidente del Toros de Tijuana, toma con cautela la adquisición del Tigres de Quintana Roo por parte de Fernando Valenzuela, aunque asegura que el exligamayorista es bienvenido para que forme parte de los propietarios que integran los equipos de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).

“Jamás me negaría a que Valenzuela compre un equipo, por todo lo que hizo en el beisbol mexicano, es un icono. Pero no sabemos quiénes son el resto de empresarios que respaldan al Toro. Si son personas que están ligadas a gobiernos estatales, no lo aprobamos”, destaca.

Ayer por la mañana, el Tigres sostuvo un evento en el que se oficializó su venta a Valenzuela y a un grupo de inversores -de los cuales no se dieron nombres-. Carlos Peralta, antiguo propietario de la organización, mencionó que la transacción incluye a la franquicia con sus nombres y logos. Añadió que el resto de los compradores son de origen quintanarroense.

“El beisbol sigue en Cancún, Quintana Roo, pues el grupo de inversionistas que estamos encabezando decidimos seguir esta tradición. La familia Peralta nos cedió un equipo con mucha tradición de más de 60 años”, sostuvo Valenzuela en conferencia de prensa.
Peralta y Valenzuela tampoco revelaron cuál fue el monto que se pagó por la franquicia.

La LMB realizará una asamblea extraordinaria el próximo viernes en la que se tocará la venta del Tigres. “Espero que en la reunión nos expliquen quiénes son el resto de los inversionistas que respaldan a Fernando, qué proporción tienen del equipo y de dónde vienen los recursos”, agrega Uribe.

Según los estatutos de la LMB, un cambio de propietarios en alguna de las franquicias debe contar con el 80 por ciento de los votos a favor del resto de los dueños de los equipos del circuito.

En la reunión, también se tocará el tema de la compra-venta del Broncos de Reynosa, que se convertiría en el Bravos de León, si es que los dueños autorizan este movimiento.

“Los trabajos del estadio de León están avanzados. El campo está terminado y actualmente los trabajos de remodelación se encuentran en los palcos, taquillas, gradas y dugout. Para que se concrete la operación el inmueble debe estar en buenas condiciones, además de que los particulares deben acordar la compra-venta del equipo. Si éstas dos se cumplen, no veo ningún problema para que haya béisbol en Guanajuato”, comparte Uribe.

El directivo reiteró que la fecha para que se inaugure la temporada 2017 es el 31 de marzo y el calendario tiene contempladas a 16 organizaciones.