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BUENA VIDA

El té, un clásico deleite

Stephen Twining, director de relaciones corporativas de Twinings, asegura en entrevista que desea impulsar el consumo de té en México, un país que es bebedor de café por excelencia. 
Myrna Martínez
19 marzo 2015 21:41 Última actualización 20 marzo 2015 5:0
Twinings

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Stephen Twining se dio cuenta a los ocho años de la importancia de su apellido en la historia de Gran Bretaña. El director de relaciones corporativas de Twinings forma parte de la décima generación de una familia dedicada a la industria del té desde hace más de 300 años.
El inicio de esta empresa se remonta a 1706 en las calles londinenses, cuando los aristócratas locales se reunían a charlar en los coffee houses. El apenas llevaba medio siglo de haber llegado a Inglaterra a petición de la esposa del rey Carlos II.

Thomas Twining comenzó a interesarse en estas plantas provenientes de la India, China, Sri Lanka y de otros países asiáticos, y decidió hacerle competencia al café y abrió el emblemático local que aún sigue abierto en el número 216 de la calle Strand.

“Desde niño crecí rodeado del mundo del té. Mis padres siempre nos daban información sobre todas las variedades que bebíamos en la mesa y fui absorbiendo ese conocimiento”, recuerda Stephen Twiling.
“Cuando realmente me di cuenta de la importancia de mi apellido fue en la escuela. Teníamos que hacer un trabajo sobre la India y la maestra me pidió que le preguntara a mi padre sobre el té”.

Twining realizó una degustación en su salón de clases y se asombró al darse cuenta que sus compañeros desconocían ese mundo tan cotidiano para él y que por primera vez probaban el té verde. Desde ese momento quiso involucrarse en su legado familiar.

Twinings, que desde 1837 es proveedor oficial de la casa real británica, es quizá la empresa más antigua en comercializar, importar y hacer sus propias mezclas. Se jactan de ser los creadores del tradicional Earl Grey inglés y de las tea bags. Desde hace más de 300 años, de generación en generación han transmitido su pasión, amor y conocimiento de esta bebida.

“Hace 30 años ingresé en la empresa y me he dado cuenta de que té es una palabra muy pequeña, pero representa un mundo muy grande y complejo, y quiero compartirlo”, dice el director.

“De mi historia familiar aprendí que todo en la vida se trata de hacer las cosas en el momento y en el tiempo correcto, tenemos la gran filosofía de hacer té con calidad y usar la tecnología para seguir adelante y crear más mezclas que la gente disfrute”.

La empresa cuenta con más de 500 variedades de té y sus productos llegan a 115 países. A México, que por tradición es un país cafetalero, se importan 16 mezclas tradicionales y nueve master blends.
“Queremos alentar el consumo de té en México, porque una de las reglas de la vida es tener un balance, si se toma puro café puede ser malo”, dice bromeando. “Si la gente reemplaza una o dos copas de café por una excelente taza de té verde o negro, tendrán muchos beneficios a la salud”.