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El sabor es emoción y ese es mi camino: Dominique Crenn

En sus platillos, la considerada mejor chef del mundo, Dominique Crenn, plasma su afición por los deportes y las artes. Dice que el contacto con la naturaleza hace que la mente se despeje, el cuerpo se relaje y aflore un estado de creatividad disfrutable y apacible.
Lizbeth Hernández
31 julio 2017 22:12 Última actualización 01 agosto 2017 5:0
Dominique

Dominique

La chef Dominique Crenn prefiere los espacios abiertos, sabe que la vida y la inspiración están afuera. Dice que el contacto con la naturaleza hace que la mente se despeje, el cuerpo se relaje y aflore un estado de creatividad disfrutable y apacible.

Elegida en 2016 como la mejor chef femenina por The World’s 50 Best Restaurants, la francesa asegura (en exclusiva con El Financiero en el restaurante Zéfiro) que la actividad física que regularmente practica le ayuda a crear e innovar en la cocina.

“Me encanta caminar en la playa y pasar tiempo ahí. Hago excursionismo y eso me relaja del bullicio citadino, igual que jugar futbol. Mi hermano y yo somos muy cercanos y jugábamos juntos; prefiero el medio campo y la defensa”, comparte.

Vivió una temporada en St. Etienne, donde comenzó su afición por el equipo local. “Me gustaba mucho verlos jugar, el futbol es adrenalina y diversión”, menciona.

“Entre mis jugadores favoritos están Michel Platini y Zidane, son de los mejores que ha tenido Francia”.

Pero también practica tenis, judo y ciclismo porque le gusta moverse. Asegura que el deporte es necesario para conectarse con la naturaleza y reencontrar su centro.

TRAYECTORIA
-En el restaurante Stars, de San Francisco, laboró bajo la tutela de Jeremiah Tower y Mark Franz.
-Trabajó en las cocinas de Campton Place, Park Hyatt Grill, Hotel Miyako y Yoyo Bistro.
-En Yakarta dirigió la cocina del Hotel Internacional y se convirtió en la primer chef ejecutiva de Indonesia.
-En la cocina de Luce, en el Hotel Intercontinental de San Francisco, ganó su primera estrella Michelin en 2009.
-En enero de 2011 abrió Atelier Crenn su primer restaurante, galardonado en 2012 con una estrella Michelin.
-El menú de degustación actualmente tiene un costo de 325 dólares.
-Es la autora de Atelier Crenn: Metamorphosis of Taste, que salió
a la venta en 2015.
-Su más reciente local se llama Petite Crenn, el cual abrió en 2015.
-Es miembro del jurado del Basque Culinary Center.

La hija del político y pintor Allain Crenn comenta que desde niña se fascinó por el mundo culinario, atrapada por los sabores y las sensaciones que la cocina provoca. A los 8 años ya asistía a sofisticados restaurantes que servían cenas de ocho tiempos. Su mamá, Louise Crenn, la adentró en la tradición gastronómica francesa, pero en ese tiempo no pensó que ahí estuviera su camino. Estudió en la Cours Charlemagne, y en la Academia de Comercio Internacional de París. Obtuvo los títulos en Economía y Negocios Internacionales, pero después entendió que su verdadera vocación estaba en los fogones.

“Ahí encontré la manera de expresarme y de entender al mundo. No me considero chef, soy una estudiante que sigue aprendiendo y la gastronomía es mi lenguaje”, afirma.

El respeto a la tierra y a sus ingredientes, así como la producción sustentable son los pilares de su propuesta culinaria.

La innovación ha guiado su carrera autodidacta repleta de dotes artísticas. Crenn sobresalió en un mundo en el que la élite está reservada para los caballeros.

Sobre su trabajo, el crítico gastronómico de la revista Elite Traveler, Andy Hayler, dijo a The New York Times que podría convertirse en la chef más influyente en los próximos 10 años, superando a los hombres. Alabó su capacidad de estructurar menús modernos y atractivos y su posible influencia en otras mujeres para seguir sus pasos.

“Sólo soy alguien que escribe con comida. Para mí el ingrediente es el color, mi plato es el lienzo y mi mano el pincel; mi mente lo conecta todo”, explica sobre el proceso creativo de sus platillos, llenos de texturas, espumas, flores y detalles.

Su restaurante insignia en San Francisco, Atelier Crenn, está inspirado en el estudio de su padre, en el lugar en el que se relajaba pintando paisajes marinos. Él fue quien la llevó de la mano por los grandes maestros de la pintura. Sus favoritos Monet, Picasso y Gauguin, los identifica como provocadores de emociones, justo eso es lo que les admira.

“No soy la mejor del mundo y no lo quiero ser, me interesa seguir haciendo lo que disfruto y poner una sonrisa en la cara de la gente, ver los ojos de los niños brillar cuando les ponemos un pedazo de comida en la boca. El sabor es emoción y ese es mi camino”, concluye.