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CULTURAS

El regreso de Fantomas, el héroe de la historieta mexicana

Uno de los personajes históricos del cómic mexicano regresa tras más de 20 años de  permanecer en las sombras. Uno de sus creadores relata cómo nació el héroe de historieta.
Rosario Reyes
10 septiembre 2017 22:45 Última actualización 11 septiembre 2017 5:0
Fantomas, la amenaza elegante

El personaje de historieta usaba versos de poetas y podría ser usado como un elemento de justicia social, de acuerdo con uno de sus creadores. (Especial)

El brindis quedó suspendido. Los vasos jaiboleros no alcanzaron a chocar y, por un momento, todos guardaron silencio ante la pregunta del poeta Alfredo Cardona Peña: “¿Quién quiere escribir Fantomas?”, lanzó el costarricense, quien presidía la Liga de Escritores y Artistas Borrachos, LEAB, un grupo de jóvenes que se reunían con tal nombre, parodiando a la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios.

Aquella tarde sabatina de 1967, en el Salón Palacio, tres manos se levantaron para aceptar el reto de escribir los argumentos del cómic mexicano que con sólo seis números quincenales había cautivado a los lectores. Gerardo de la Torre, Jorge del Campo y Gonzalo Martré le dijeron sí al también director de las historietas mexicanas de Editorial Novaro.

Nació así la versión nacional de Fantomas, un personaje creado en Francia en 1911, que protagonizó una serie de novelas policíacas de Marcel Allain. Lo llamaron Fantomas, la amenaza elegante.

Los primeros seis números fueron realizados por Guillermo Mendizábal, quien propuso a Novaro el tebeo de Fantomas. Estaba iniciando su carrera editorial y con él trabajaba el dibujante Rubén Lara. Ambos lanzaron al personaje, que en su versión original era un villano despiadado.

Mendizábal dejó el proyecto porque la editorial Novaro no pagaba regalías, pero ésta ya tenía registrada la creación. Entonces Cardona Peña convocó a sus colegas de la LEAB para mantener vivo al nuevo héroe de historieta en México.

“Jorge, que era medio pedante, al segundo número consideró que no era de su categoría literaria. Gerardo y yo seguimos adelante y durante un año entregamos, uno él y otro yo, los argumentos quincenales. Al cabo de ese año, Gerardo se fue a la televisión educativa”, recuerda Gonzalo Martré, quien de 1967 a 1975 escribió los argumentos del enmascarado, al que le creó una personalidad culta y cautivadora.

Las historias conllevaban numerosas referencias literarias, por ejemplo, en lugar de claves secretas, Fantomas usaba versos de poetas reconocidos en el mundo.

“Esa característica no se le había ocurrido a nadie. Además, en mis argumentos metía personajes de la vida real, como amigos de Fantomas. Los enemigos eran ficticios, pero lo rodeé de un círculo amplio de la intelectualidad. Casi le quité lo villano. Se me ocurrió que Fantomas podía ser un elemento de justicia social”, comparte el autor.

ACUDA
¿Qué?
Presentación de El regreso de Fantomas, la amenaza elegante

¿Dónde?
Museo de la Caricatura. Donceles 99, Centro, CDMX

¿Cuándo?
Miércoles 27, 19:00 horas

Localidad:
Entrada libre

En aquellos años, las historietas tenían una difusión masiva en América Latina, con autores como Rius, Gabriel Vargas o Quino. Fantomas fue publicada por Novaro, Edar y Vid. Despareció definitivamente en 1989 y aunque las historias de su última década, que ya no eran de la autoría de Gonzalo Martré cambiaron sustancialmente, pues prescindieron de las referencias literarias, el cómic se convirtió en un producto de culto.

“Durante nueve años escribía una historia nueva quincenalmente. Encontré que había nacido para argumentista, porque me salían y bien y no me costaba mucho hacerlas. El pago por argumento era muy bueno para ese tiempo, mil pesos que ahora no son nada, pero si tomamos un comparativo, resulta que en el Salón Palacio un jaibol costaba cinco pesos, ¡así que era muy buen salario!”, dice sonriente.

El fantomas de Cortázar

Gonzalo Martré tiene 88 años y se ha desempeñado como escritor y periodista durante más de seis décadas. Ha publicado novelas como "El címbalo de oro" y ensayos como "Sabor a PRI".

El 27 de septiembre, en el Museo de la Caricatura, presentará su novela El regreso de Fantomas, la amenaza elegante, con ilustraciones de Jorge Aviña. Editorial Rotor publicará esa segunda edición y lanzará un título nuevo: La justicia de Fantomas.

Rotor también reeditará otra joya: el Fantomas de Julio Cortázar, quien escribió su propio cómic, "Fantomas contra los vampiros multinacionales" (1975), inspirado por el episodio de la famosa historieta que su amigo Luis Guillermo Piazza le envió a París. Se titulaba La inteligencia en llamas, y fue escrito por Martré.

“Ese título lo tomé de un verso de Muerte sin fin y se me ocurrió meter a Alberto Moravia, Julio Cortázar, Octavio Paz y Susan Sontag como amigos de Fantomas. Se trata de un villano misterioso que empieza a quemar bibliotecas enteras, y estos intelectuales le piden a Fantomas que detenga ese crimen. Ninguno protestó porque se le hubiera incluido en la historieta sin su consentimiento, excepto Cortázar; no legalmente, pero hizo este razonamiento: puesto que sin mi consentimiento soy personaje de una historieta, ahora yo voy a meter al personaje en una mía”, cuenta Martré.

TÍTULOS
La amenaza
elegante y
La justicia
de Fantomas

Editorial:
Rotor
Año:
2017

Precio:
Por salir


En su historieta, Cortázar retomó cuadros del original y agregó una trama escrita por él mismo, en la que expuso las actividades del Tribunal Russell. El autor de Rayuela aprovechó la popularidad de los cómics para difundir las acciones del organismo creado por el filósofo británico Bertrand Russell y el francés Jean-Paul Sartre, para investigar la intervención militar de Estados Unidos en Vietnam.

Corría el rumor de que el argentino y el mexicano habían intercambiado correspondencia, pero Martré lo desmiente.

“Le envíe una carta y él me la contestó, nada más. En ella, me identifiqué y luego le dije que tenía grandes problemas para publicar mi novela sobre el 68 (Los símbolos transparentes) en México y le pedí que me ayudara a sacarla en Argentina. Me contestó que lamentaba mucho no poder ayudarme, que él mismo no podía publicar en Argentina, que le daba gusto conocerme y ojalá encontrara yo en otro lugar la forma de sacar mi libro, eso fue todo. Pero sí me da gusto que exista también el Fantomas de Cortázar”.