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El próximo campeón de la NBA podría conocerse desde hoy

El equipo que esta noche resulte vencedor en el Quicken Loans Arena tendrá un 66 por ciento de probabilidad de llevarse el Trofeo Larry O'Brien. Cleveland y Golden State juegan hoy su tercer partido, el más importante de las finales de la NBA.
Eduardo Bautista
08 junio 2015 23:14 Última actualización 09 junio 2015 5:0
Ponerse en ventaja 2-1 en la serie final obliga al equipo que va perdiendo a ganar los siguientes tres partidos. (AP)

Ponerse en ventaja 2-1 en la serie final obliga al equipo que va perdiendo a ganar los siguientes tres partidos. (AP)

Cleveland y Golden State juegan hoy su tercer partido, el más importante de las finales de la NBA. Desde 1985, 20 de los 30 campeones de la liga ganaron el tercer encuentro. El equipo que esta noche resulte vencedor en el Quicken Loans Arena tendrá un 66 por ciento de probabilidad de llevarse el Trofeo Larry O’Brien.

“A los partidos impares los solemos llamar ‘bisagra’ porque empiezan a dividir la serie final en un rumbo u otro”, asegura en entrevista el cronista de la NBA para ESPN, Álvaro Martín.

En el tercer partido –dice Martín– los equipos ya se conocen sus estilos y hay menos sorpresas tácticas; todo se reduce a la ejecución de estrategias. Es por ello que el de hoy será fundamental, pues se decidirá si la serie se alarga hasta el séptimo juego.

“A veces, cuando las finales se extienden al último partido, los entrenadores les dicen a sus jugadores que ni siquiera se presenten. Son 48 horas de absoluto descanso para recuperarse físicamente. La táctica ya es lo menos importante”, apunta el especialista.

También existe otro dato que confirma que, en efecto, el tercer duelo es el más decisivo para coronarse campeón. En los últimos 30 años, ganar este juego tras un empate 1-1 (como el de este año entre Cavaliers y Warriors) ha concedido el título en un 93 por ciento de los casos. En 15 ocasiones los equipos han llegado al tercer partido con la serie igualada. Y en 14 de esas 15 ocasiones el vencedor del tercer duelo resultó campeón.

Los Cavs llegan a casa con el ánimo levantado. Nunca antes han ganado una final de la NBA. En 2007 fueron barridos 4-0 por San Antonio en una serie para el olvido. Pero el domingo lograron lo imposible en territorio enemigo. Aprovecharon la mala puntería de Stephen Curry (erró 18 de sus 23 disparos) y ahora están dispuestos a destrozar a los Warriors. Además, parece que la de este año será una serie exhaustiva. Es la primera vez en la historia de la NBA que los dos primeros juegos de las finales se van a tiempos extra.

Ponerse en ventaja 2-1 en la serie final obliga al equipo que va perdiendo a ganar los siguientes tres partidos. Algo que resulta muy complicado por diversas razones, como el desgaste físico, señala el ex jugador mexicano de la NBA, Horacio Llamas. “Siempre los partidos más importantes son el primero y el tercero. En ellos se decide el rumbo de todo. Cavaliers debe ganar hoy para que la serie no se alargue al séptimo duelo. De ser así, estaría en desventaja, pues sus jugadores llegarían cansados y con el inconveniente de ser visitantes”, apunta.

Martín asegura que el de hoy será el choque decisivo para Cleveland. Regresar a casa –dice– representa para el local una mayor entrada de triples y algunos cobros a su favor. Sin embargo, agrega, es en el terreno de la sicología donde se disputará el mayor duelo, pues en el tercero de la serie lo que más se demuestra es la fortaleza mental.