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DEPORTES

El poderoso imperio del Bayern Munich

Conoce la historia del equipo alemán que hoy domina el futbol europeo, y descubre el porqué de su poderío. El club juega hoy contra el Real Madrid con miras a Brasil 2014, donde Alemania podría imponer su hegemonía.
Mauricio Mejía
22 abril 2014 21:41 Última actualización 23 abril 2014 19:18
Arjen Robben y Franck Ribery han sido piezas fundamentales en el éxito del Bayern. (Reuters)

Arjen Robben y Franck Ribery han sido piezas fundamentales en el éxito del Bayern. (Reuters)

“El futbol es un deporte de once contra once en el que siempre gana Alemania”, dijo Gary Lineker. Hay historia en la frase.

Alemania fue el último país europeo en constituir una verdadera liga profesional. En 1963, año de la construcción del Muro, 16 equipos del Oeste dieron forma a la Bundesliga. La nueva organización, al más puro estilo cultural del país, estuvo plagada de regulaciones salariales, de transferencias y de control estatal sobre las riquezas de los dueños de los clubes.

Curiosamente, en el Este comenzó a competirse de manera organizada, con el control absoluto del Estado desde 1948, tres años después de la ocupación soviética de Checkpoint Charlie hacia el Oriente. Eran los tiempos de la bipolaridad.

El primer campeón de la Bundesliga fue el FC Colonia, que representaba la supremacía de la economía del Rin. Dice Claudio Magris en Danubio que la historia de los nibelungos no es otra que la batalla entre los dos ríos de la Mittleuropa: el Rin contra el Danubio.

Los esfuerzos de Konrad Adenanuer, el canciller de la reconstrucción, por convertir al Este en una verdadera federación de landers, hizo que se promoviera un equilibrio de fuerzas en las diferentes regiones alemanas del “capitalismo salvaje”; en la economía y en el futbol. Así, entre 1964 y 1970 también ganaron la liga el Bremen, el TSV München 1860, el Braunschweig, el Nuremberg, el Bayern de Munich y el Borussia Monchengladbach. El debate entre estos dos últimos representaría, acaso, la máxima dialéctica de la historia del balompié germano de la Guerra Fría.

Para entender la preponderancia del Bayern en la Bundesliga en los inicios de los setenta, habría que valorar la revolución económica promovida por Willy Brandt a finales de los sesenta, cuando Occidente necesitó el marco y el mercado para consolidar el libre mercado.

Baviera se convirtió en aquellos años en una región pujante. Producía más que el resto del país. Su industria alimentó la maquinaria del progreso. Su desarrollo económico fue tan asombroso que el Comité Olímpico Internacional decidió otorgarle la sede de los Juegos Olímpicos de 1972.

“Cuando el Bayern gana, Alemania también”, se decía entonces. El Bayern ganó las ligas de 1972, 73 y 74, justo cuando Alemania ganó su Mundial a la Naranja Mecánica holandesa en el Olímpico de Munich. En ese 74 comenzó una racha de tres Ligas de Europa (74, 75 y 76). Franz Beckenbauer, Sepp Maier y Gerd Muller comandaron aquel poderoso cuadro.

Alemania llegó a las finales del mundial en 1982 y 86. Perdió la primera ante Italia (1-3) y la segunda ante Argentina (2-3). El mismo Lineker dijo en aquellos 80: “los alemanes no se cansan hasta que están en el camión”. Sin cansarse vencieron 1-0 y lograron su tercer título.

En ese año, el Bayern logró el bicampeonato en la Bundesliga comandado por Jupp Heykens, antiguo jugador del Gladbach.

Hoy el Bayern, que ha conseguido el título más prematuro de la Bundesliga, viaja a Madrid para enfrentar a un equipo al que ha vencido en 11 ocasiones en la Champions. Para los alemanes de Josep Guardiola el objetivo parece estar más lejos que Lisboa (última cita de Europa).

Los 7 jugadores base de la selección germana miran hacia Río de Janeiro, en donde se dirimirá la final de la Copa del Mundo. Las cosas se han acomodado para que el poder económico y deportivo abran una nueva época dorada para el sistema, cuyo primer título sucedió hace 60 años cuando el Milagro de Berna.

En aquella final suiza, los alemanes consiguieron recuperarse emocionalmente hacia dentro y volvieron a inscribirse, hacia afuera, en el mapa mundial al vencer a la Maravilla Húngara en la que militaba un futuro jugador del Real Madrid, Ferenk Puskas, uno de los astros más maravillosos que ha visto este deporte. El Bayern juega ante el Madrid pensando en Río.

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