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El oscuro paso del agente de jugadores más exitoso

Como jugador, Jorge Mendes no pasó de la segunda división del futbol portugués; como representante es el más poderoso de la actualidad, que incluyen tres de los fichajes más caros de la historia. Aunque sus clientes figuran en una lista por fraude fiscal.
El superagente de jugadores se encuentra contra la pared. (Reuters)

El superagente de jugadores se encuentra contra la pared. (Reuters)

El currículum de Jorge Mendes como representante de futbolistas incluye tres de los fichajes más caros de la historia.

Transfirió a James Rodríguez del Mónaco al Real Madrid por 75 millones de euros en 2014. Ese mismo verano ayudó a que Ángel Di María firmara con el Manchester United, también, por 75 mde. Su golpe maestro lo dio cinco campañas antes. Fue el intermediario para que el cuadro madridista fichara a Cristiano Ronaldo por 94 mde, la tercera transferencia más cara, sólo superada por la de Gareth Bale al Madrid (101) y de Paul Pogba a los Red Devils (105).

Los orígenes de Mendes no están ligados a la administración de empresas, sí al futbol, en el que nunca brilló como jugador. En 1987 inició su carrera, con 21 años, como mediocampista izquierdo en el Vianense, de la cuarta división de Portugal. En aquella época alternó el balompié y el manejo del videoclub Samui, el cual había comprado con 5 mil euros que le prestó su hermano, según recordó varias veces a la prensa española.

Los siguientes seis años los transitó en equipos de la tercera división portuguesa, como el Viana Do Castelo, Neves, Deportivo de Caminha y Unión Deportiva Lanhenses, en el que jugó gratis a cambio de que lo dejaran explotar la publicidad estática del estadio, según publicó la revista española Panenka. Su incursión en los negocios ligados al balompié estaba cerca.

Su retiro de las canchas llegó en 1993. Ese verano se hizo de la administración empresarial de la discoteca Alfandanga, ubicada en Caminha, al norte del país. Ahí conoció Nuno Espíritu Santo -entonces portero del Vitoria de Guimaraes-, a quien le pidió representar. El arquero aceptó. Mendes lo ayudó a que firmara al año siguiente con el Deportivo La Coruña y después con Osasuna (2001) y Porto (2006 y 2010). El agente continúa representándolo y ahora lo impulsó a convertirse en entrenador del Wolverhampton esta campaña.

Espíritu Santo fue la llave para acercarse a otros jugadores y para crear Gestifute, la empresa de representación que fundó en 1996. Siete años después jugadores como Deco, Paulo Ferreira, Costinha y José Mourinho –del Porto- y Tiago –del Benfica formaban parte de su cartera. En 2004 –una vez que los Dragones ganaron la Champions League- Mendes los transfirió al Barcelona (Deco) y Chelsea (Ferreira, Costinha, Mourinho y Tiago). Este fue el principio de su imperio.

Mendes –según cifras del portal Transfermarkt- cuenta esta temporada con 70 representados con contrato vigente en Europa, Asia y América. México también ha sido parte de su expansión, según el sitio, con Carlos Vela y Rafael Márquez.

El agente –que de 2010 a 2016 ganó el premio al representante del año por los Global Soccer Awards que se celebran en Dubái- se encuentra sin salida. Cristiano Ronaldo, Radamel Falcao, Fabio Coentrao, Pepe, James Rodríguez y Ángel di María, entre otros de sus clientes, son señalados por la fiscalía española por delitos fiscales al esconder sus derechos de imagen.

Mendes es acusado de ser beneficiario de la empresa irlandesa Multisports & Image Management, en la que la mayoría de los futbolistas –como Cristiano- cedió sus derechos de imagen para pagar una cuota menor de impuestos.

Ronaldo declarará el próximo 31 de julio ante la fiscalía y podría involucrar a Mendes como beneficiario. Falcao ya lo hizo a finales de junio.

El superagente de jugadores se encuentra contra la pared.