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Miró, Picasso y Dalí deleitan a la Ciudad de México por cuatro días 

Debido a que alberga extrañas obras de Miró, Picasso y Dalí, Zona Maco es un espacio ideal para acercarse al arte moderno y contemporáneo. No importa si no vas a comprar nada, el simple hecho de contemplar es ya un privilegio por sí mismo. 
Myrna Martìnez
05 febrero 2015 4:15 Última actualización 05 febrero 2015 15:10
Zona Maco (Cuartoscuro)

Zona Maco (Cuartoscuro)

Zona Maco, además de ser un espacio para comprar arte contemporáneo, brinda la oportunidad de ver piezas de arte exhibidas, quizás, por última vez, antes de que sean adquiridas por un coleccionista privado.

La obra de alrededor de mil 500 artistas está al alcance de todos los visitantes este jueves y viernes en el Centro Banamex para su contemplación o venta.

En los pasillos hay piezas de Damien Hirst, Jack Pierson, Jan Hendrik, Yayoi Kusama y de otros destacados artistas contemporáneos, pero también vale la pena viajar a las vanguardias de principios del siglo XX.

En su segunda participación dentro de la sección Arte Moderno, la galería Mayoral, inaugurada hace 25 años en Barcelona, expone cuadros que bien podrían ser codiciados no sólo por un coleccionista privado, sino por museos de la talla del MoMA de Nueva York o del Reina Sofía de España.

“Nuestra idea es intentar traer lo mejor de donde somos, de Barcelona. Traemos propuestas concretas y focalizadas en Picasso, Miró y Dalí, y también en Alexander Calder, que es un artista que tuvo una gran relación con Miró; ahora estamos haciendo una exposición de ambos artistas en nuestra galería”, explica Jordi Mayoral, director de Mayoral.

Entre obras de Dalí y Miró, en medio del stand destaca una escultura de Alexander Calder característica de su producción: figuras geométricas, colores primarios y con movimiento. Calder revolucionó la escultura móvil.

También se vende una pieza poco conocida de Pablo Picasso, producto de sus colaboraciones en el diseño de escenografía y vestuario del ballet ruso de vanguardia iniciado por Serge Diaghilev en la primera década del siglo pasado.

Cuadro flamenco (compuesto por unas flores) es una pieza singularísima, muy diferente a lo que estamos acostumbrado. La hizo Picasso en 1921 para ser expuesta como decorado en el ballet”, explica el galerista. “Está firmada, así que él creía que era una obra suya en su sentido original, está catalogada en libros de acervos, es muy bonita, muy especial”.

En la galería también hay obras de Joan Miró de su etapa más contemplativa y poética, como su interpretación de Romeo y Julieta, y cuadros de diferentes etapas de Salvador Dalí.

“Hay una pieza de Dalí de los años 20 que forma parte de su obra figurativa, una de las más destacadas porque muestra su aprendizaje, de cuando tenía 18 años”.

Zona Maco dedica por tercer año una pequeña sección a las galerías de Arte Moderno, que bien vale la pena visitar minuciosamente porque esconden obras poco conocidas de Remedios Varo, Siqueiros o Leonora Carrington.