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El GP de México, la gran novedad para la F1 en 2015

El próximo año se realizará, por primera vez en 22 años, el Gran Premio de México en el Autódromo Hermanos Rodríguez, inmueble que ya está siendo remodelado desde hace varios meses. El trazado debe estar listo 90 días antes de la carrera. 
Domingo Aguilar
30 diciembre 2014 21:3 Última actualización 31 diciembre 2014 5:0
El alemán Nico Rosberg fue el más veloz en las pruebas previas al GP de Alemania. (Reuters)

El 1 de noviembre de 2015 se llevará a cabo el Gran Premio de México. (Reuters)

Los únicos motores que por ahora rugen en el Autódromo Hermanos Rodríguez son los de camiones y camionetas que entran y salen del Foro Sol con material de construcción. Las llantas de patines y de bicicletas ruedan por la recta aledaña a las gradas del otrora campo de beisbol, y su velocidad en nada se asemeja a los 328 km/h que alcanzarán los bólidos de Fórmula Uno en esa zona.

Hace más de medio siglo se fundó el trazado que se construyó en lo que antes era un parque público; la Ciudad Deportiva ya existía, pero la mayoría de sus complejos deportivos se abrieron hasta los Juegos Olímpicos de 1968.

En 1962, año inaugural de la pista, los coches de la prueba máxima del automovilismo debutaron en suelo mexicano en una carrera que no daba puntos. Ricardo Rodríguez era parte de la escudería Ferrari, la cual decidió no venir, pero dio permiso al piloto mexicano de inscribirse en Lotus para mostrarse ante su público. La decisión continúa pesando, pues Ricardo sigue sin concluir la segunda vuelta de práctica: un accidente en la curva peraltada terminó con su vida. En 1973, el Autódromo fue bautizado con el nombre que mantiene en honor a Ricardo y Pedro, laureados conductores nacionales.

La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) se toma con mucha seriedad la seguridad de sus competencias. Una inversión público-privada de 780 millones de pesos fundada principalmente en la precaución lo demuestra. La curva peraltada no se usará más y las irregularidades en la carpeta de asfalto, que han estado presente en las ediciones anteriores de la carrera en el Distrito Federal, serán completamente eliminadas.

La Ciudad de México parece jugar en contra de su mismo Gran Premio. Asentada sobre un lago, el terreno es un factor en contra. “Esta ciudad se hunde entre tres y ocho centímetros al año. El problema no es el hundimiento constante, sino el hundimiento diferencial, que es cuando debemos encontrar soluciones”, dijo Christian Epp, diseñador de la empresa Tilke, encargada de las modificaciones al circuito de la capital.

En cinco décadas, la pista mexicana se ha ido en un par de ocasiones del calendario de la F1, pero la historia lo obliga a volver. De 1963 a 1970 los monoplazas se debatían en el trazado del oriente de la ciudad; sin embargo, un percance en el que un aficionado perdió la vida cortó la competencia. En 1986 la pista se reincorporó a la categoría más alta de manejo y se mantuvo hasta 1992. Accidentes menores siguieron acechando.

México fue relegado por 22 años (hasta hoy), pero el 1 de noviembre de 2015 regresará el entramado en el que Ayrton Senna y Alain Prost celebraron con champaña.

En un recorrido hecho ayer por las instalaciones, a pesar de ser “un día tranquilo”, según un constructor del inmueble, cerca de 100 obreros trabajan en la zona donde se erige el esqueleto del edificio de Pits y los cimientos del edificio de medios. La temporada navideña hizo que el ritmo de trabajo disminuyera, pero normalmente hay más hombres, repartidos en tres turnos laborales diarios, que esperan cumplir con la regla de la FIA: entregar el trazado 90 días antes de la carrera.