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El Festival del Centro Histórico, en crisis

El Festival del Centro Histórico llega a su edición XXXII con una programación reducida a la mitad y compromisos pendientes desde el año pasado. No logró cumplir la promesa de montar los espectáculos cancelados por recorte presupuestal en 2015.
Rosario Reyes
14 febrero 2016 21:32 Última actualización 15 febrero 2016 5:0
El estatus económico del festival está marcado por las variaciones cambiarias. (Especial)

El estatus económico del festival está marcado por las variaciones cambiarias. (Especial)

Los problemas económicos del Festival del Centro Histórico continúan y no escapan a la situación mundial, reconoce en entrevista su director artístico, Sergio Vela.

Con una programación de “alrededor de 50 eventos”, la mitad que el año pasado, la edición 32 de este encuentro no logró cumplir la promesa de montar los espectáculos cancelados por recorte presupuestal en 2015.

La vida es sueño, bajo la dirección de Claudio Valdés Kuri; Viaje por Europa, de la compañía L'Eventail, y una serie de conciertos de La Veneciana se pospusieron en 2015 con la promesa de presentarse en 2016, pero sólo la compañía francesa de danza barroca L'Eventail forma parte de la programación, con un montaje junto al ensamble Les Folies Françoises.

L'Eventail es un proyecto que decidimos retomar. El año pasado hablamos no de una cancelación, sino de una postergación. La vida es sueño ya formó parte de nuestra programación hace dos años y estábamos explorando la posibilidad de hacer un remontaje en el coro del Centro Cultural Santo Domingo, pero había dificultades técnicas que implicaban gastos mucho más grandes de los que podíamos afrontar”, explica Vela.

El estatus económico del festival está marcado por las variaciones cambiarias, dice. “Lo que importa es hacer un ejercicio responsable de programación para evitar cualquier tipo de déficit, permitir que haya una salud financiera en el proyecto y en la institución para garantizar su continuidad”.

Los conciertos de repertorio italiano de La Veneciana, bajo la batuta del contratenor Claudio Cavina, se cancelaron por motivos de salud del artista; en tanto, la restauración de los retablos de la Capilla San Pedro, también suspendidos el año pasado, siguen en pausa.

“Hemos sido muy cautelosos para no hacer un gasto excesivo que pudiera menguar la capacidad de programación y que un proyecto de restauración como éste se lleve a cabo con la certidumbre de contar con el fondo presupuestal para eso. Es un asunto que se va a discutir en el patronato tras el cierre administrativo de este año”, asegura Sergio Vela.

El tipo cambiario, que la semana pasada rebasó los 19 pesos por dólar, será un factor de riesgo al pagar a los artistas, lo que se hace en las fechas de presentación, agrega. “Pero confiamos en que no haya una fluctuación muy severa”.

EL PROGRAMA
El concierto de apertura estará a cargo del violonchelista español Pablo Ferrández, considerado por la crítica como uno de los mejores intérpretes del instrumento. Estará acompañado por la Orquesta Sinfónica Nacional en el Palacio de Bellas Artes.

Ferrández y el pianista francés Lucas Debarque son dos jóvenes artistas que en 2015 ganaron el Concurso Tchaikovski, uno de los más prestigiados del mundo, y ambos estarán presentes en el primer fin de semana del festival, que se unirá a la conmemoración de los 400 años de la muerte de William Shakespeare y Miguel de Cervantes Saavedra.

“El programa inaugural incluye dos obras en torno a Shakespeare y una en torno al Quijote. A lo largo de la programación hay criterios recurrentes, por ejemplo, presentar Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz, de Haydn, en distintas versiones, con la Sinfónica Nacional y la Schola Cantorum de Oxford, el Cuarteto de cuerdas de Leipzig y La capella barroca de México; se explora el mismo tema con distintas perspectivas, aportando un punto de vista renovado sobre los fenómenos clásicos y abriendo horizontes con nuevos productos”.

Hay criterios de programación menos explícitos, advierte Sergio Vela, quien menciona como ejemplo el espectáculo de Armonico Tributo y el ensamble turco Misafir, Turcaria 1683, que narra musicalmente lo ocurrido el año en que los ejércitos del Imperio Otomano sitiaron Viena, capital del Imperio Austro-Húngaro.

“Claro que hay una referencia a un hecho bélico muy cruento, pero al mismo tiempo resultó un encuentro muy importante, tanto Occidente nutrió al mundo otomano, como viceversa; hay incorporación de instrumentos y de hábitos turcos a la cultura europea, como la ingesta de café, o la tolerancia, concepto desarrollado en el siglo XVII y que proviene de este encuentro”, explica. “Es un tema que en nuestro tiempo reviste una particular importancia porque los fundamentalismos parecen exacerbar los enconos y en ese sentido, creo que hay en todo festival la posibilidad de advertir el bagaje común que nos une a los humanos”.

El Palacio de Bellas Artes, el Teatro de la Ciudad, Antiguo Colegio de San Ildefonso y plazas públicas serán sedes del Festival que se llevará a cabo del 11 al 27 de marzo.

Consulte las actividades en el sitio web del encuentro: http://festival.org.mx