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CULTURAS

FCE debe ser reforzado para cubrir vacío cultural

El Fondo de Cultura Económica tiene una vital importancia en el ámbito cultural latinoamericano, por lo cual no debe ser adelgazado en subsidios, aseguraron el español Jorge Herralde, director de Anagrama, y el escritor nicaragüense Sergio Ramírez.
Eduardo Bautista
03 septiembre 2014 21:59 Última actualización 04 septiembre 2014 7:41
Jorge Herralde, director y fundador de la editorial Anagrama. (Foto: Eduardo Bautista)

Jorge Herralde, director y fundador de la editorial Anagrama. (Foto: Eduardo Bautista)

El Fondo de Cultura Económica (FCE) es el símbolo de la industria editorial de América Latina y debe seguir creciendo para llenar el enorme vacío cultural y literario que aún existe en el continente, aseguraron el escritor nicaragüense Sergio Ramírez y el español Jorge Herralde, quienes asistieron ayer al Festival El libro y sus lectores, con motivo del 80 aniversario del organismo dirigido por José Carreño.

Ramírez, autor de Flores oscuras (2013), rechaza la postura -debatida en días recientes en medios de comunicación- de quienes consideran que el FCE debería dejar de ser subsidiado por el Estado, ya que sólo se beneficia a una minoría.

“El Fondo ha sido un gran centro de relación cultural. La cultura siempre necesita del respaldo público. El problema es cuando una entidad pública se partidariza o desvía sus funciones. Es como si le quitaran el subsidio a Bellas Artes o a la UNAM. Incluso, el gobierno debería darle más al Fondo para que pueda crecer. Esto no es un negocio, cuando se ve así se cae en un criterio neoliberal peligroso. La cultura no se puede ver como rentabilidad; se puede ver como una siembra a largo plazo: sí debe ser rentable, pero en la mente de la gente”, afirmó Ramírez.

Retirar o disminuir los subsidios al FCE es peligroso, advierte Herralde, fundador y director de Anagrama, uno de los sellos más grandes de habla hispana.

“Una empresa tan costosa, con libros muy buenos, a menudo minoritarios y con reimpresiones constantes, si no estuviera financiada, resultaría difícil de sostener. En realidad, es la única editorial latinoamericana que existe”, destacó.

La edición de libros que no interesan a una editorial comercial hace que el FCE no represente un peligro real para las casas independientes, sostuvo Ramírez. “Son campos muy diferentes. El Fondo repone un patrimonio cultural que tiene que estar allí”, dijo tras participar en la mesa redonda ¿Qué esperar del FCE al inicio de su novena década?, en la que tomaron parte Arturo Arango, Fernando del Paso, Juan Villoro y Ricardo Piglia.

“Entiendo los reparos y las molestias de que se trata de una editorial extra estatal, pero el resultado de la existencia del FCE es positivo. Por poner un ejemplo: yo soy republicano, pero mientras Juan Carlos ejerció de rey con dignidad, a mí no me importaba”, aseveró Herralde, quien destacó que el Fondo tiene una gran virtud: “editar sin fines de lucro”.

“En los últimos 12 años, el Fondo de Cultura Económica ha expandido sus colecciones y librerías. Hay que seguir en esta senda de crecimiento”, consideró el director de Anagrama.

Durante esa mesa, José Carreño dio a conocer que la consulta para responder a la interrogante que da título a la mencionada mesa redonda -lanzada en la anterior edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara- contó con 468 propuestas que ayudarán a trazar directrices.

El festival, que se llevará a cabo hasta el domingo en la casa matriz del FCE, presenta un amplio programa de conferencias y mesas, así como una Feria del Libro Latinoamericano, con más de 4 mil títulos provenientes de 260 editoriales de 14 países de Iberoamérica.