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El crimen de Los Tepames: "Donde hay miedo, ni coraje da"

12 febrero 2014 4:32 Última actualización 30 junio 2013 8:29

[Cuartoscuro] 


Sofía Huerta 
 
Se dice que en donde hay miel, hay hiel; para Rogelio Guedea, “vivir en Colima es ver, al atardecer, una parvada de güilotas levantándose súbitamente de los maizales y yendo en pos de viento contrariado”, pero el autor también sabe que en el estado, la corrupción e impunidad reinan, razón para retomar el tema en su último libro "El crimen de Los Tepames". ¿Podría ser el último caso de Abel Corona? ¿Resolverá el caso? ¿Castigarán a los culpables? Cuales sean las respuestas, tal vez, lo mejor para él es callar o huir.
 
En la última entrega de la “Trilogía de Colima”, que Rogelio Guedea inició con "Conducir un tráiler" y que siguió con "41", el escritor trae una historia donde el protagonista es asignado para resolver un crimen: el asesinato de los hermanos Suárez. Sin embargo, durante su investigación cae en la cuenta de que debe averiguar lo que sucedió con el caso que el Tigre Guerrero dejó inconcluso: la muerte del hermano del gobernador y de su propio hermano.
 
Los judiciales Román y Sabines lo siguen como fieles perros; su observación, indagación e intuición es fundamental para encontrar a los culpables del delito que se llevó a cabo en Los Tepames (Colima), una pequeña localidad asediada por el crimen y donde todos se conocen. El asesinato de los hermanos Suárez, una de las familias más importantes en dicha comunidad, destapa lo que está debajo de las piedras: puras cucarachas.
 
La última obra de la "Trilogía de Colima" tiene como tronco común la vida de Abel Corona, una vida que bien podría ser sencilla y al mismo tiempo compleja y dramática. Sus mujeres, el desarrollo de su investigación, su relación con los personajes secundarios y con los inmortales; la eterna disyuntiva entre lo que hace y lo que le gustaría hacer, imaginando qué sería de él si estuviera en los zapatos de cualquier persona ajena al Ministerio Público; son eventualidades que están relacionadas directamente con la forma de ser del protagonista, con sus deseos, miedos y aficiones.
 
Guedea, por medio de una narrativa tan cruda y cercana a la misma realidad, hace un retrato de lo que se vive en gran parte del país. 'El crimen de Los Tepames' está basada en un hecho real: “Un crimen que sucedió en 1909 ... tuvo una dimensión política impresionante que dejó entrever, cómo la corrupción, aún hoy, nos sigue lastimando”, explicó el escritor para El Financiero.
 
En esta historia, el autor no sólo exhibe la corruptela y la inmunidad que se vive en este pequeño pueblo y en el sistema (que a su vez manipula y busca utilizar los organismos judiciales y la prensa como escudo protector), también narra el día a día de la sociedad, su alimentación, pasatiempo y léxico.
 
Estos elementos que ya son parte del tejido social, buscan reflejar el contexto social y cultural de los habitantes que se ven inmersos a su vez en varias situaciones como la corrupción, impunidad, injusticia, violencia y muerte.
 
Los hechos arrastrados por la crisis social y política, y las investigaciones relacionadas con el crimen organizado y el narco, son un ejemplo de la inclusión de nuevos escenarios en la novela policiaca, características principales en esta saga, que a su vez, tiene que ver estrechamente con la experiencia que el autor tuvo cuando trabajó en el Ministerio Público de Colima. “Soy abogado penalista y, por supuesto, eso influyó en que decidiera escribir novelas policiales, negras y, asimismo, políticas, como "El crimen de Los Tepames", mismo en donde además hay una evocación a nuestra cultura popular y una exploración de la ficción rural", declara.
 
El papel que Rogelio Guedea le tenía planeado a Abel Corona representa a cualquier persona que se ve a sí mismo entre la espada y la pared, un personaje frente a una situación tan compleja y "común" que por desgracia es cercana a la de cualquier mexicano.
 
Abel Corona sostiene el autor, es en gran medida él mismo, el problema es que no sabe qué es exactamente lo que tiene de él y qué no. Explica que algunas veces le han sucedido, como le sucede a muchas personas que, ante determinadas circunstancias o pasado un tiempo, no eran lo que creían ser, ni tampoco lo que desearon ser. “Pero sí: Abel Corona y yo nos parecemos mucho, y tal vez los dos nos parezcamos mucho, en general, al mexicano”, menciona.
 
Sobre el autor
 
Rogelio Guedea nació en Colima, en 1974. Es poeta, narrador y ensayista. Licenciado en derecho y lengua y literatura españolas por la Universidad de Colima; doctor en letras por la Universidad de Córdoba, España. Actualmente es columnista de los periódicos mexicanos 'El Financiero' y 'La Jornada Semanal'; también es profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Otago (Nueva Zelanda).
 
"El crimen de Los Tepames" relata no sólo una historia de policías y asesinos, refleja el México contemporáneo y es una referencia literaria para acercar al lector a los cánceres de nuestra sociedad, realidades que la misma ciudadanía olvida e ignora “... como fantasmas que aparecieran y desaparecieran con ganas de salir con los machetes alzados para partir en pedazos a los asesinos, pero que no se atreven porque donde hay miedo, como dicen, ni coraje da".