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CULTURAS

El coqueteo entre Cuba y Gabriel García Márquez

La amistad entre El Gabo y Fidel Castro siempre fue muy estrecha: conversaban largas horas, pescaban juntos e incluso alguna vez el líder cubano no murió gracias a García Márquez, cuya muerte fue lamentada hoy por el presidente de Cuba Raúl Castro.
AP
18 abril 2014 13:55 Última actualización 18 abril 2014 14:0
Fidel Castro y Gabriel García Márquez en el año 2000. (AP)

Fidel Castro y Gabriel García Márquez en el año 2000. (AP)

Cuba perdió a un amigo, aseguró este viernes el presidente Raúl Castro, quien escribió a Mercedes Barcha, la viuda del recientemente fallecido escritor Gabriel García Márquez, para expresarle su pesar.

Las condolencias del hermano de Fidel Castro se sumaron a la de muchos líderes en el continente que lo conocieron, disfrutaron de su obra o se identificaron con sus pensamientos.

"El mundo, y en particular los pueblos de Nuestra América, hemos perdido físicamente a un intelectual y escritor paradigmático. Los cubanos, a un gran amigo, entrañable y solidario", reza la carta de Castro a la viuda.

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Raúl Castro y Gabriel García Márquez en 2006. (AP)

"La obra de hombres como él es inmortal", agregó el mandatario en la misiva, la cual fue difundida por el portal oficial Cubadebate.

García Márquez y su esposa solían pasar largas temporadas en la isla y era amigos personales del ex presidente Fidel Castro, quien hasta ahora no se ha pronunciado sobre el deceso.

Fidel Castro, de 86 años, se encuentra retirado del poder y sale poco en público, pero suele escribir sus "Reflexiones" sobre temas nacionales e internacionales, donde el narrador colombiano era de las pocas personas a las que se le permitía verlo luego de la convalecencia de una enfermedad que casi llevó a la muerte al cubano en 2006.

La amistad entre ambos era tan fuerte que en varias ocasiones comentaron sus largas conversaciones, las noches de pesca y hasta la vez que en 1994, en Cartagena, un grupo de exiliados cubanos se apostaron para atacar con armas al entonces mandatario y no pudieron disparar, pues la cabeza del escritor les tapó la visión.

En 1997, García Márquez llevó al presidente Bill Clinton -quien mencionó alguna vez que Cien años de soledad era una de sus novelas favoritas- una misiva de Fidel Castro en la que proponía a Estados Unidos la cooperación en la lucha contra el terrorismo.

En 1986, el Nobel colombiano fundó en Cuba la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, que a lo largo de las décadas graduó a decenas de técnicos y directores y fue uno de los impulsores del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.

Por su parte, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro destacó en su cuenta de Twitter el nexo de García Márquez con los gobiernos izquierdistas del continente.


Otros líderes de América lamentaron la muerte del narrador, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1982.

"América Latina ha perdido a uno de los más grandes puntos de referencia en materia de su verdad, de su dolor, de su alegría", dijo el presidente de Uruguay José Mujica, quien aseguró haber conocido la obra del colombiano durante el periodo en que estuvo preso, entre 1972 y 1985.

En tanto, la escritora y Nobel Rigoberta Menchú describió a García Márquez como "un hombre coherente, progresista, consecuente, solidario y profundamente latinoamericano".