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El Cervantino encuentra sus propios medios

Ante un recorte de 25 millones de pesos, la IP entra al quite. La oferta se mantuvo equiparable a la de 2014, asegura su director Jorge Volpi, en virtud de que realizó ajustes administrativos y algo más que no había hecho antes: atraer patrocinios de la iniciativa privada, que se sumaron a otros apoyos gubernamentales.
María Eugenia sevilla
22 junio 2015 21:38 Última actualización 23 junio 2015 5:0
El director del FIC apuesta en esta edición por hermanar a la ciencia con la cultura. (Édgar López)

El director del FIC apuesta en esta edición por hermanar a la ciencia con la cultura. (Édgar López)

El 43 Festival Internacional Cervantino (FIC) no se salvó del recorte presupuestal a la cultura. Conaculta le destinó 25 millones de pesos menos que en el año pasado. Pero la merma, que dejó el monto otorgado por el gobierno federal en 100 millones de pesos, no afectó la programación, asegura su director, Jorge Volpi.

Estas cifras, otorgadas por el FIC, contrastan con lo afirmado ayer por el presidente del Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, quien durante la presentación del programa oficial del FIC dijo que los recursos federales para este encuentro se mantenían en ascenso.

El titular del festival ofrece una explicación: “en lo artístico no tuvimos recorte”. Cuenta que para esta tercera edición bajo su rienda, la oferta se mantuvo equiparable a la de 2014, en virtud de que realizó ajustes administrativos y algo más que no había hecho antes: atraer patrocinios de la iniciativa privada, que se sumaron a otros apoyos gubernamentales. La fiesta del espíritu ofrecerá así 450 actividades a lo largo de 19 días, del 7 al 25 de octubre.

Con un presupuesto global de 147 millones de pesos –que incluye el valor estimado de los apoyos en especie-, el festival presentará a 3 mil 403 artistas de 34 países. Chile, Colombia y Perú, que con México integran la Alianza del Pacífico, son los invitados de honor. Su elección es estratégica, dice Volpi, pues busca afianzar, a través de la cultura, los lazos de cooperación que en lo comercial y lo económico impulsa dicho acuerdo. Morelos será en esta ocasión el estado invitado.

“Sin duda tendremos el mejor programa musical de los últimos años”, adelanta el escritor. El plato fuerte es el Proyecto Beethoven, que el año pasado presentó la integral de sonatas para piano del compositor alemán. En esta ocasión permitirá escuchar las nueve sinfonías como pocas veces: la orquesta belga Alma Eterna, bajo la dirección del pianista Jos van Immerseel, hará una interpretación histórica con instrumentos de época y copias construidas a la usanza decimonónica.

El FIC mantiene también las líneas de trabajo que lo han perfilado en años recientes, como el impulso a la creación a través del encargo de obras para estreno mundial -12 en total- y el apoyo a la formación musical con la Academia Cervantina, que dará acceso a músicos para tomar clínicas con miembros del Ensemble Modern y del Birmingham Contemporary Music Group.

El Proyecto Ruelas, que sostiene cuatro compañías teatrales integradas por habitantes de poblaciones marginales en el estado de Guanajuato, continúa con la escenificación con cuatro obras del Siglo de Oro español, producto de un trabajo de varios meses. “Es el proyecto emblemático del festival”, subraya Volpi.

Diálogo entre arte y ciencia
De nuevo, la oferta del FIC responde a dos tópicos, uno referido al ámbito propiamente cultural: La ciencia del arte y el arte de la ciencia, que buscará una espejo entre ambos territorios.

“Sobre todo en el siglo XX y de manera muy enfática, a partir de la segunda mitad, hemos vivido este entorno dividido entre lo que C.P. Snow llamaba dos culturas: la científica de un lado, y la humanística del otro, como si fuesen mundos completamente separados. Entonces lo que queríamos era mostrar que esa división es perniciosa y artificial y que en realidad los vínculos entre ambas siempre han existido, y continúan siendo muy poderosos”, agrega.

Así tienen cabida la pieza coreográfica Robot!, de Blanca Li (España/Francia), para bailarines y robots; los estrenos mundiales de los cuartetos de cuerdas 6 y 13, de Julián Carrillo (autor del Sonido 13), por el Momenta Quartet (Estados Unidos), o la interpretación de la sinfonía Doctor Atomic, de John Adams, a cargo de la Orquesta Sinfónica de Xalapa.

El nivel de cartel académico queda definido con la presencia de dos premios Nobel estadounidenses, el químico Roald Hoffmann –quien pidió que sus honorarios de 2 mil dólares le fuesen dados en libros para obsequiar al público- y el astrofísico George Smoot. Ambos protagonizarán el ciclo de monólogos científicos La danza de las neuronas.

El otro eje temático alude a la realidad social del país. El festival plantea una reflexión sobre el presente que es ilustrada a través de las propuestas artísticas y académicas.

Transiciones se refiere a aquellas transformaciones que ocurren sobre todo después de una crisis, ya sea económica, política, personal o de pareja”, abunda Volpi. Aquellas soluciones que trastocan lo que parecía establecido, como las tradiciones, los valores, los métodos o el conocimiento mismo son el punto de inflexión de propuestas como la puesta Ubú rey, de Alfred Jarry, por la compañía Cheeck by Jowl (Francia/Reino Unido), o el estreno de la ópera de cámara La creciente, de la compositora mexicana Georgina Derbez, que le fue comisionada como parte del programa Ópera Mexicana del Siglo XXI (OM21), a través del cual el FIC propicia la renovación del acervo operístico nacional.

Presupuesto del FIC 2015*                              Aportaciones en mdp
Conaculta: 100 Iniciativa privada: 10, en especie
Gobierno del Estado de Guanajuato: 25.5
Instituto Estatal de la Cultura: 10.5
Secretaría de Turismo: 15 (para techo presupuestal y alimentación)
Universidad de Guanajuato: 9.72 en especie, a través de espacios, infraestructura y grupos artísticos.
Municipio de Guanajuato: 2.5 millones (seguridad y apoyo en vialidades).
Total: 147 mdp

*Los apoyos del gobierno estatal, la Universidad y el ayuntamiento no son recursos que controle el festival.

Lo que no hay que perderse
Teatro: El valle del asombro, de Peter Brook.
Théâtre des Bouffes du Nord (Francia)
Jazz: Antonio Sánchez y The Migration Band (México/ Estados Unidos)
Música antigua: Arias para Farinelli. Talens Lyriques (orquesta de cámara), Anne Hallenberg (mezzosoprano)
Música contemporánea: Ensemble Modern (Alemania)
y London Sinfonietta (Reino Unido)
Música del mundo: Taraf de Haïdouks (Rumania)
Danza: Muestra de danza coreana: Arco/Equilibrio y desequilibrio. Bereishit Dance Company