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El cambio de juego de Bruce Arena

Con una larga trayectoria de campeonatos ganados tanto en el lacrosse, como en el futbol, Arena logró ser el mejor técnico de la historia de la Selección de EU.
Alain Arenas
08 junio 2017 22:13 Última actualización 09 junio 2017 5:0
Técnico estadounidense Bruce Arena

Futbolista profesional de futbol y lacrosse

Cuando  Bruce Arena se inscribió, en 1971, al programa de lacrosse (deporte que integra conceptos de basquetbol, soccer, futbol americano y hockey) en la Universidad de Cornell, Nueva York, dejó impresionados a sus compañeros.

Todo iba bien para él en esa extraña combinación de deportes hasta que un entrenador de esa misma universidad lo invitó a formar parte del equipo de soccer. Con los arqueros titulares lesionados durante la temporada, la oferta fue el arco. Arena acepta con algunas precauciones.

Rápidamente presume buenas actuaciones. Se gana la titularidad. En las siguientes semanas alterna ambas disciplinas.

En la campaña siguiente es el quinto mejor anotador del equipo de lacrosse. En el de futbol gana el premio al Jugador Defensivo Más Valioso del año en la NCAA (liga colegial que agrupa a todas las universidades de la Unión Americana).


Su desempeño llama la atención de Bob Kehoe, entonces entrenador de la Selección de Estados Unidos. Lo convoca a una gira en la que enfrentarían a Italia e Israel. Juega los únicos 45 minutos como seleccionado en Tel Aviv. No recibe gol. No lo sabe, pero nunca volverá al cargo nacional.

“Los movimientos que hacen los jugadores sin la pelota o el balón son similares en ambos deportes. También el movimiento para quitarse la marca, los cambios de juego y la velocidad con la que se corre en el campo. Es inusual que en Estados Unidos un jugador de lacrosse se cambie al futbol, salvo que juegue de portero, porque en ambas disciplinas se ocupan mayoritariamente las manos”, explica Diego Valdivia, vicepresidente de la Federación Mexicana de Lacrosse (FML), fundada en 2009.

Arena se gradúa en 1973. En ese año inicia su carrera como futbolista profesional con el Cosmos de Nueva York. No será longeva. Tres años más tarde se retira en el Tacoma Tides, de Washington. Su retiro del balompié reaviva su pasión por el lacrosse.

En mayo de 1978 disputa los Juegos Mundiales y meses después se convierte en el entrenador del segundo equipo de la Universidad de Cornell.

Una llamada lo tienta para que retome el futbol. Los directivos de la Universidad de Virginia le ofrecen dos empleos: El de asistente en el programa de lacrosse y el de entrenador del representativo de soccer. Acepta. Combina ambos trabajos hasta 1985, cuando se decanta por el balompié.

Nacido en Long Island, Nueva York, en 1952, consigue el tetracampeonato de la NCAA de 1991 a 1994. La época más ganadora del colegio. Los diplomas llaman la atención de los miembros del conjunto nacional que ya dirige Bora Milutinovic. Lo nombran técnico del Sub-23 en 1995. Al año siguiente lo clasifica a los Juegos Olímpicos de Atlanta. Es eliminado en fase de grupos.

“Es muy paciente con los jóvenes. Se convierte en un consejero. Es un técnico severo en sus planes de entrenamiento. Son intensos físicamente. Fuera de la cancha es muy calmado. Permite que los jugadores hagan su trabajo y no se mete con ellos, pese a que el marcador no le favorezca”, comparte José Villarreal, delantero del Galaxy de Los Ángeles, a quien dirigió entre 2012 y 2016.

Las justas veraniegas fueron determinantes para que obtuviera su primer contrato en la MLS. Firma esa misma temporada con el D. C. United. En dos años gana tres títulos. Tras la decepcionante actuación del cuadro mayor en el Mundial de Francia 1998 -eliminado en la primera ronda-, los directivos de la Federación estadounidense le ofrecen el banquillo, en sustitución de Steve Sampson.

“La característica de los equipos que dirige Bruce Arena es que siempre juegan 4-4-2, con dos delanteros muy rápidos. Aquella Selección estadounidense te mataba con el contragolpe, era muy efectiva.

También era práctica, no le pesaba reventar el balón o mandar un pelotazo largo para sus atacantes. Esa fue la fórmula que le hizo daño a México en ese tiempo”, dice Claudio Suárez, ex defensa de la Selección Mexicana que perdió en octavos de final ante el equipo de Arena en el mundial de Corea-Japón 2002.

El vicepresidente de la FML agrega que es común que en el lacrosse se practiquen los contragolpes. La idea es que los atacantes más rápidos hagan ésta jugada y que eliminen a los rivales con pases veloces de pelota. Al final se debe dejar sin oportunidad al portero y definir lo mejor posible. "Es un concepto que (Arena) pudo sacar de los años que practicó lacrosse"

El entrenador dirigió a los estadounidenses de 1998 a 2006. En ese lapso los llevó a las Copas del Mundo de 2002 y 2006. En la justa oriental los llevó a su segundo mejor desempeño en la historia, al avanzar a cuartos de final. En la edición de 1930, Estados Unidos llegó a la semifinal, en la que perdió 6-1 ante la eventual subcampeona Argentina.

Sunil Gulati, titular de la Federación estadounidense, no renovó el contrato de Arena tras el Mundial en Alemania. Firma, entonces, con el Red Bull de Nueva York en la campaña 2006-07. Un año más tarde es fichado por el Galaxy de Los Ángeles. En seis años con el club gana cinco campeonatos.

"La clave de su éxito en el club es que se convirtió en un gerente general, además de entrenador. Se encargó de elegir las contrataciones y también los jugadores que debían irse. Como técnico aprovechó el talento que tenía, no hizo inventos tácticos e impulsó a que el equipo retomara su camino ganador.

Arena es nombrado otra vez entrenador de la Selección en noviembre de 2016. Dirige dos encuentros del hexagonal final rumbo al Mundial de Rusia 2018. En el primero gana a Honduras de local y en el segundo rescata un empate en Ciudad de Panamá. El domingo jugará ante México en el Estadio Azteca, en donde nunca ha ganado.

"Juan Carlos Osorio -técnico de México- debe estar atento a los delanteros rápidos de Arena. Pero también a los mediocampistas, porque tanto él como los jugadores estadounidenses evolucionaron. Les gustan hacer triangulaciones y jugar a ras de césped.Será un encuentro muy peligroso para el cuadro nacional", sentencia Suárez.