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El Búho cae en silencio, adiós a Avilés Fabila

Como un dinosaurio atrapado en el hielo. Así se describió a sí mismo René Avilés Fabila en su 'Autobiografía' (2008), en la que preveía su muerte cercana con un dejo de desesperanza.
Redacción
09 octubre 2016 21:30 Última actualización 10 octubre 2016 5:0
El escritor fue velado en una funeraria de la calle Félix Cuevas, en la capital mexicana. (Especial)

El escritor fue velado en una funeraria de la calle Félix Cuevas, en la capital mexicana. (Especial)

Como un dinosaurio atrapado en el hielo. Así se describió a sí mismo René Avilés Fabila en su Autobiografía (2008), en la que preveía su muerte cercana con un dejo de desesperanza.

“Moriré dentro de poco sin que los ideales en los que puse toda mi fe aparezcan”, escribió en aquellas mismas lineas. El tino de sus palabras quedó manifiesto la mañana de ayer, cuando un infarto terminó con su vida a los 75 años.

Periodista, editor, catedrático y exfuncionario universitario, el fundador del suplemento cultural El Búho del periódico Excélsior publicó ayer en ese medio su último texto en vida; la primera parte de una disertación sobre Hechicería y amor. Un artículo signado por la ironía que caracterizó su mirada, en el que abordó temas como la brujería, la magia y el espiritismo, que le llevó a recordar a Francisco I. Madero, de quien -apuntó- pese a sostener que mantenía conversaciones con espíritus, no tuvo uno generoso que le avisara de la traición de Victoriano Huerta.

Avilés Fabila fue escritor de cuentos y novelas como Hacia el fin del mundo, La canción de Odette, El gran solitario de Palacio y Tantadel.
Sus relatos figuran en antologías nacionales e internacionales en las que su obra literaria ha sido traducida al inglés, francés, alemán, italiano, chino, ruso y coreano.

Nacido en la Ciudad de México, el 15 de noviembre de 1940, Avilés Fabila se inició en la literatura en los años 60; desde entonces reveló en sus escritos una narrativa divertida, pero crítica hacia la sociedad mexicana, lo que le valió ser considerado en la llamada generación de La onda.

Fue uno de los fundadores de la Universidad Autónoma Metropolitana, donde fue profesor de tiempo completo. También fue catedrático en la UNAM.

Su intempestiva partida causó conmoción en el medio cultural de México. “Comparto el pesar de la comunidad periodística y literaria por su deceso”, comentó vía Twitter el secretario de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa.

Licenciado en Relaciones Internacionales por la UNAM, hizo estudios de posgrado en la Universidad de la Sorbona, en París. “No sé para qué”, comentó en aquella Autobiografía, “pues siempre quise ser
escritor”.