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DEPORTES

El Azteca fue Oakland

Los Raiders vencieron dentro y fuera del emparrillado y, cobijados con la fanaticada mexicana, doblegaron a los Texanos de Houston en el regreso de la NFL a México.
Alain Arenas
21 noviembre 2016 23:7 Última actualización 21 noviembre 2016 23:36
Oakland Raiders vencieron a los Houston Texans en el Estadio Azteca. (Reuters)

Oakland no perdonó y se llevó el cotejo. (Reuters)

Los Raiders de Oakland (8-2) dieron una muestra del porqué son candidatos para quedarse con el título la división oeste de la Conferencia Americana, al derrotar a unos combativos Texanos de Houston (6-4), duelo donde fungieron como locales al ser cobijados por una apasionada afición mexicana que abarrotó el Estadio Azteca con 76 mil 473 aficionados.

Houston le complicó el juego a Oakland desde su primer serie ofensiva. El quarterback Brock Osweiler dominó a la defensiva rival y condujo su ofensiva para que el pateador Nick Novak inaugurara el marcador con un gol de campo de 33 yardas. La defensiva hizo su trabajo y limitó al ataque de los 'malosos' a 30 yardas en el primer cuarto.

Pero los Raiders despertaron en el segundo periodo. El mariscal de campo Derek Carr buscó en la zona profunda a Michael Crabtree, quien recibió una interferencia que llevó al equipo a la zona roja de Houston. En la siguiente jugada, Carr encontró al corredor Jalen Richard en un pase de 17 yardas, quien se quitó una tacleada y entró en la zona de anotación para darle la vuelta al marcador.

El mal momento para los Texanos se estiró en la patada de salida. Tyler Irvin 'escupió' el ovoide y Taiwn Jones de los Raiders recuperó el balón suelto. La defensiva de Houston minimizó el daño al anular la ofensiva de Carr y solo permitió un gol de campo de Sebastian Janikowski de 20 yardas. Houston respondió en la siguiente serie ofensiva con un acarreo de 33 yardas del corredor Lamar Miller y posteriormente con un pase de anotación de 12 yardas a Braxton Miller para emparejar el marcador a diez puntos.

Pero la presión comenzó a hacer estragos a Osweiler. El público abucheaba a Houston y el mariscal de campo comenzó a tener problemas. Primero tuvo un retraso de juego, luego lanzó una intercepción a manos Malcolm Smith y finalmente concluyó, en la última jugada de la primera mitad, con una captura de Khalil Mack en la que perdió 9 yardas.

Para el arranque de la segunda mitad, fue Carr quien cometió los errores. Lanzó un pase desviado que interceptó el esquinero A.J. Bouye y que serviría para que la ofensiva de los Texans le dieran la vuelta al marcador gracias a un acarreo de dos yardas de Lamar Miller para el 17-10. En la siguiente serie, Janikowski acortaría distancias a cuatro puntos con su segundo gol de campo de 20 yardas.

Osweiler se quitó los nervios del segundo periodo y condujo a su ofensiva hasta la zona roja de Oakland. No pudo concluir en las diagonales, pero Novak conectó un gol de campo de 29 yardas para estirar la ventaja a un touchdown. Los Raiders no tardaron en responder y con un pase de 49 yardas de Carr al fullback Jamize Olawale emparejaron el marcador a 20 puntos.

El clímax de juego se dio cuando los oficiales marcaron que Miller se quedó corto en un acarreo en una cuarta oportunidad y pulgadas en la yarda 15 de Oakland. El head coach de los Texans, Bill O'Brien, retó la jugada, pero al no haber evidencia concluyente, según los referís, le dieron el ovoide a los Raiders.

Oakland no perdonó. Carr se conectó con el receptor Amari Cooper, quien no había aparecido en el estadio Azteca. El egresado de Alabama hizo un quiebre con el que eludió a tres rivales y entró en las diagonales para poner el marcador 27-20 en favor de los 'malosos'.

Houston tuvo dos series ofensivas más, pero la defensiva de los californianos apareció y los pudo contener para asegurar el triunfo. Con el resultado, Oakland se puso como único líder en el Oeste de la AFC, mientras que Houston perdió la oportunidad de ampliar su distancia en el liderato del Sur de Americana respecto a Indianápolis (5-5), quienes solo están debajo por una victoria.

MALOS COMPORTAMIENTOS

La afición que asistió al estadio Azteca rompió el buen ambiente del regreso de la NFL a México, cuando entonó cantos homofóbicos cuando Nick Novak despejaba el balón. Primero fue un grito de un sector de aficionados, pero en el tercer cuarto se volvió total.

En el segundo periodo, el mariscal de campo Brock Osweiler tuvo que batallar con un láser que le impactó en los ojos. La luz no cesó hasta que el partido concluyó.

SALDO BLANCO

El gobierno de la Ciudad de a México reportó saldo blanco previo, durante y una vez que concluyó el Monday Night Football de la NFL.

En las acciones de vigilancia participaron más de cinco mil policías capitalinos que verificaron que las actividades se llevarán a cabo sin incidentes, solo se detuvo a 10 personas por reventa de 12 boletos.

Como parte del dispositivo de seguridad, la policía capitalina instaló filtros de seguridad para evitar que los miles de asistentes ingresaran con sustancias ilícitas y objetos aptos para agredir, además se estableció un dispositivo especial para inhibir la reventa de boletos.

Al final del encuentro se realizaron acciones de verificación en zonas de acceso y vialidades principales para garantizar el desalojo del Estadio Azteca en orden.

Con información de David Saúl Vela.