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Eileen Truax retrata la lucha de una generación por el sueño americano

12 febrero 2014 4:42 Última actualización 24 junio 2013 18:41

[Cuartoscuro] 


Notimex
 
Convencida de que la reforma migratoria que promueve el presidente de Estados Unidos Barack Obama será aprobada, aunque sea difícil su camino, la escritora mexicana Eileen Truax, aseguró que Estados Unidos no debe perder la oportunidad de capitalizar el talento y valentía de poco más de 1.7 millones de jóvenes indocumentados.

Entrevistada a propósito de su más reciente publicación titulada "Dreamers: la lucha de una generación por su sueño americano", consideró que estos jóvenes, provenientes de Latinoamérica, Asia y África son el rostro de los Estados Unidos.

"Y lo son porque tiene orígenes muy diversos, aunque la mayoría son mexicanos, tenemos asiáticos, de Africa, Latinoamérica. Esa es la raza de Estados Unidos, un país que es capaz de ofrecer oportunidades a todo aquel que las necesita y que es sensible para recibir el agradecimiento y esfuerzo de quienes han trabajado ahí.

"Pero, si a los Estados Unidos se le olvida eso, tenemos que empujar para recordarlo; pues al final, se trata de jóvenes podían haber sido lo mejor que tenían sus países de origen, pero lamentablemente las políticas de sus naciones los expulsaron a vivir a otra realidad", subrayó.

Radicada en Estados Unidos, Eileen Truax recoge en esta publicación, una serie de testimonios de sus protagonistas, la historia y hechos recientes vinculados a un movimiento que involucra a casi 2 millones de inmigrantes indocumentados que llegaron muy jóvenes al vecino país del norte, quienes, a pesar de haber estudiado y vivido prácticamente su vida allá, no consiguen resolver su situación jurídica.

Y que, después de las iniciativas que se han promovido al respecto y no se han aprobado por parte del Senado estadounidense durante más de una década, han decidido desde hace unos años hacerse "visibles" ante la opinión pública por medio del activismo político.

"En el proceso de escribir el libro, tuve la oportunidad de hablar y conocer a 100 jóvenes, aunque esto no quiere decir que sus historias estén plasmadas en este volumen, sino que cuando estás trabajando con grupos como estos jóvenes, que hacen trabajo comunitario, que hacen redes a nivel nacional, es difícil hablar de uno de ellos.

"Lo que trata de hacer el libro es reflejar la realidad de 1.7 millones jóvenes indocumentados en Estados Unidos que se encuentran en esta situación; son jóvenes que fueron llevados como migrantes indocumentados por sus padres, y que ahora no pueden vivir de acuerdo con su identidad, a pesar de haber crecido allá, estudiado y hecho sus vidas en la Unión americana, porque carecen de un documento legal", dijo.

La importancia del libro de Truax radica no sólo en ofrecer información actual y de primera mano en torno a los "dreamers" y sus protestas, lo mismo que el estado que guarda su lucha después del anuncio que, hace un año, hiciera Barack Obama sobre la aplicación de la "acción diferida", que por 24 meses brinda oportunidad a estos jóvenes de adquirir permisos de trabajo y número de seguridad social (pero sin resolver su estatus migratorio).

Además, se da una dimensión humana a un conflicto que por mucho tiempo ha evadido la política estadounidense pero que, gracias a diferentes protestas de desobediencia civil, ha puesto en la mesa del debate nacional una reforma migratoria que cada vez se vuelve más apremiante.

En el texto introductorio, la autora afirma que su libro se construyó "a través de las voces y el espíritu de jóvenes indocumentados que llegaron a Estados Unidos siendo pequeños, y que ante la falta de voluntad política para resolver su situación desde la legislación, decidieron tomar en sus manos la lucha por su sueño americano".

De esta manera, 9 crónicas se hilvanan para dejar claro que, más allá de cuestiones políticas, económicas o migratorias, se trata de "un asunto de derechos humanos" y el ejercicio de derechos y responsabilidades que conlleva.

"Son jóvenes y familias migrantes que han tenido que salir de sus países, por varias situaciones, en ocasiones por la cuestión económica o posibilidades de desarrollo, pero también, hay familias vinculadas por la violencia que salen huyendo de la persecución, que salen porque hay guerras civiles en sus países.

"Las razones por las que migran son muchas y estos jóvenes son sólo el reflejo de la realidad de sus familias y quienes están emprendiendo la lucha que ha dado al movimiento pro migrante en Estados Unidos", señaló.

Y es que para Truax, "nos hace falta ver en países expulsores como México, la magnitud, el rostro humano de la migración indocumentada".

"En México, a veces no sabemos quiénes son nuestros migrantes, tenemos una idea general, si estas personas que se fueron del país, de mojados, que mandan dólares y etcétera; es decir, nunca pensamos cómo viven, qué padecen, si envían remesas o no".

"No somos capaces de darles una mirada. Siento que si vemos la migración indocumentada a través de su parte más generosa que son sus jóvenes, podemos entender que la educación más allá de una cuestión política, de situaciones que se tengan que regular en los Congresos, hay que entenderla como un asunto de derechos humanos.

Agregó que "la ciudadanía, el ejercicio pleno de los derechos en el lugar donde vives, tiene más que ver con los derechos humanos, con justicia social que por una ley firmada en el Congreso".