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Efemérides y festejos que nos esperan el año entrante

01 febrero 2014 9:10 Última actualización 31 diciembre 2013 5:2

 [2014 se anuncia como un año lleno de festejos; con tantas fechas ocupadas en el calendario dan ganas de comenzarlo lo antes posible, vaya a ser que otros se acuerden primero / El Fiinanciero]


 
 
 
 
Mauricio Mejía
 
Jugar. Recordar que un año nuevo trae otros años en la espalda. Hacer una especie de memoria y traer a cuento la efeméride, ese nuevo género periodístico, que busca, hurga en el pasado cuando el presente no para mucho. Sacar del almanaque los cientos, los cincuenta, los veinticinco, los dieces y los cinco años que suplen a los hechos, a las salidas a la calle, a la libreta de notas.
 
Darse cuenta de que, en efecto, 2014 trae muchas memorias a cuestas, como si todas fechas célebres hubieran sucedido en cuatro o en nueve, por aquello de que las verdaderas efemérides, las que valen las planas de los diarios deben darse la categoría de ser redondas de tan llenitas (últimamente se sabe algunas que terminan en 112, en 107 o en 104; hay unas de plano groseras que festejan lo que sucedió hace 99 años, tres meses y un día).
 
Pensar en el año que nos viene de alguna manera es pensar en lo que dirán los diarios a lo largo de los próximos 365 días, que comienzan mañana, es decir en unas cuentas horas. Publicarán, por ejemplo, un día como hoy (como si los días tuvieran versiones anteriores, tipo smartphones de primera, segunda y tercera generación) murió un escritor que cambió para siempre el rumbo de la literatura universal. La efeméride, esa es su gran cualidad, es voluble porque también puede servir para decir: un día como hoy falleció un artista total que llevó la pintura a límites nunca alcanzados.
 
Las fechas que vienen en el 2014, sin embargo, valen la pena en sentido histórico, después de todo no todos los años que van del cero al 99 tienen la oportunidad de ser puente entre la Primera y la Segunda Guerra Mundiales a cuyos inicios los separan únicamente 25 años (efeméride alta y redondita). Se cumplen cien años de la primera y 75 de la Segunda.
 
Y la cosa no para allí. La efeméride, ya sobrada de sí, también recuerda 25 años de la Caída del Muro de Berlín, hecho que cierra un siglo corto que comenzó en Sarajevo en 1914 y terminó hace un cuarto de siglo en la ladera Este, como se llama un libro de Octavio Paz, del que se celebran cien años de nacimiento. Paz por cierto bien admirado por Julio Cortázar, de quien en febrero se llorarán 30 años de su fallecimiento.
 
Ahora que, si se la ve de cerca, esta agenda de prensa, va desde Wall Street hasta el EZLN. Las efemérides tienen la buena costumbre de invitar a sus fiestas a fechas que, en otras circunstancias, no lo pasarían bien del todo, ya sea por ideologías, por principios morales o por fantocherías de vestido. El banquete de 2014 juntará también a Freud con Nicanor Parra, al triunfo de la República Popular de China, rojita efeméride cada vez menos, con la llegada del Hombre a la Luna, ese gran salto de la humanidad; también se dará la charla entre María Félix y Bioy Casares y William S. Borroughs, a la que, acaso de sumen, vaya con los festejos, Joe Dimaggio y el Granma.
 
Cuando se inicia un año lleno de efemérides, hay una especie de alivio, una forma de tomarse un descanso porque, suceda lo que suceda, el mundo tendrá de qué hablar, aunque sea de lo que fuimos.