AFTEROFFICE
deportes

Eduardo Berizzo, corazón del Sevilla

El entrenador del equipo español apeló al juego ofensivo y la motivación para mantenerlo vivo en la Champions League, donde mañana se juega su pase a octavos de final.
Alain Arenas
04 diciembre 2017 22:37 Última actualización 05 diciembre 2017 5:0
berizzo

(Especial)

Los 15 goles anotados por el Sevilla en lo que va de la fase de playoffs y de grupos de la presente temporada en la Champions League es la segunda mayor cantidad en su historia, sólo superada por las 20 anotaciones que registró en la campaña 2007-08 en esas mismas etapas.

La cuota goleadora se debe al planteamiento táctico de Eduardo Berizzo -entrenador del club-, quien habitualmente juega con tres delanteros (Nolito, Pablo Sarabia y Wissam Ben Yedder) y un medio creativo (Ever Banega).

“Berizzo es un discípulo de Marcelo Bielsa, quien lo dirigió en Newell’s (1990-92) y Atlas (1992-94). Replicó su juego ofensivo y la prioridad de tener la posesión del balón. Lo plasmó perfectamente en el Sevilla y, anteriormente, cuando dirigió al Celta y al O’Higgins. Con el cuadro de Vigo jugó las semifinales de la Europa League (en la que fue eliminado por el Manchester United, futuro campeón) y con los chilenos ganó los únicos dos títulos de su historia (Apertura 2013 y Supercopa 2014)”, señala Ricardo Lunari, ex compañero de Berizzo en Newell’s y Atlas.

Lunari recuerda que conoció al Toto -como le apodan al estratega del Sevilla- cuando ambos tenían 12 años. Bielsa lo reclutó a esa edad al Newell’s en una visoría en su natal Cruz Alta, Córdoba. Comenzó como extremo izquierdo, pero poco a poco el director técnico lo retrasó en su posición hasta que terminó como lateral por ese mismo costado de la cancha. Así debutó en la Primera División argentina, al final de la década de los 80.

Tuvo su etapa más brillante como futbolista cuando salió del Atlas. Jugó con el River Plate hasta 1999 y, posteriormente, dio el salto al futbol europeo, en el que militó en Olympique de Marsella, Celta y Cádiz, en el que se retiró en el verano de 2006.

“No era de los jugadores que gritaba todo el tiempo. Sólo hablaba para despertar a los compañeros cuando era necesario. Es algo que mantiene en su etapa como entrenador”, agrega Lunari.

Berizzo tuvo una de esas conversaciones con el plantel del Sevilla el pasado 21 de noviembre, en el entretiempo del partido contra el Liverpool, en el que perdían 3-0. Les dijo que padecía cáncer de próstata. El entrenador mantuvo en secreto la noticia incluso para sus amigos más cercanos. Lunari explica que le hizo una llamada telefónica unos días antes para felicitarlo por su cumpleaños y no le confesó nada. “Me dijo que todo estaba bien”, menciona.

El club español reaccionó ante la noticia. Empató el encuentro en el tiempo de compensación, con un gol agónico de Guido Pizarro. Al concluir el partido, Ever Banega dijo que el resultado era dedicado a él.
El empate sirvió para que el equipo llegara a ocho puntos en el Grupo E, uno menos que el cuadro inglés que se mantiene como el líder del sector. Los de Berizzo deben ganarle mañana al Maribor -que apenas registra dos puntos en la competencia- para asegurar su clasificación a los octavos de final. De no hacerlo, incluso podrían quedar fuera si el Spartak de Moscú -que tiene siete unidades- derrota a los Reds.

“No se doblegará ante la enfermedad. Lo conozco perfectamente. Es un guerrero y sé que hará lo necesario para recuperarse”, añade Lunari.
El Toto se sometió el martes pasado a una cirugía para retirar un adenocarcinoma, células infectadas por cáncer en la próstata. Pasó cuatro días internado en el hospital Quirón Sagrado Corazón de Sevilla, en el que lo visitaron directivos y jugadores. El sábado le dieron el alta médica y el club publicó que la intención del argentino es reintegrarse al cargo antes de Navidad.

Su asignatura pendiente -ahonda Lunari- es que el equipo logre una solidez defensiva (el Sevilla ha permitido 11 tantos en cinco encuentros, la octava peor defensiva del certamen). “Si lo logra peleará los títulos de esta temporada sin ningún problema, porque no hay un equipo dominante ni en la Champions ni en la Liga. Berizzo tiene la mentalidad y los conocimientos para lograr cualquier cosa que se proponga en el futbol”, asegura su ex compañero.