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Diego Godín, capitán absoluto

Es uno de los referentes del Atlético de Madrid y del seleccionado uruguayo, pero también destaca por su liderazgo fuera del campo por sus campañas altruistas. 
Alain Arenas
05 diciembre 2016 21:33 Última actualización 06 diciembre 2016 5:0
El uruguayo se convirtió en el capitán del 11 y en la esencia del juego intenso del Atlético de Madrid. (Reuters/Archivo)

El uruguayo se convirtió en el capitán del 11 y en la esencia del juego intenso del Atlético de Madrid. (Reuters/Archivo)

Cerro es uno de los equipos más humildes del futbol uruguayo, según cifras del portal Transfermarkt, el valor de su plantilla es de siete millones de euros. En la campaña del 2006 terminó sexto, 16 puntos por debajo del campeón Nacional y lejos de calificar a torneos internacionales. Uno de los pilares del equipo fue Diego Godín, quien llegó de las divisiones inferiores del Defensor Sporting. Jorge González, entrenador de aquel conjunto, fue quien le cambió la posición en la que jugaba: llegó de centro delantero y lo retrasó a la defensa central, la antípoda en la que ganaría el mote de mejor en el oficio.

Su actuación fue suficiente para que fichara por Nacional al año siguiente. Pasó tres años con el cuadro de Montevideo. “Siempre destacó por su altura y sus condiciones en la marca. El tiempo en el que el Villarreal dio su fichaje (julio del 2007) era inesperado, porque se tenía planeado que se mantuviera en el futbol uruguayo, pero tanto compañeros, directivos y la misma prensa pensaba que daría el salto al futbol europeo”, recuerda Juan Pablo Romero, periodista del diario El País de Uruguay.

Se mantuvo una temporada, fue titular desde el primer partido que disputó con el clásico del balompié uruguayo y posteriormente firmó con el Atlético de Madrid. “Su llegada al cuadro colchonero se da un año antes (2010) que la de Diego Simeone al equipo. El Cholo encontró en el zaguero una forma de reflejarse, dado que ambos ocuparon la posición de defensa central. También le dio solvencia en la parte baja del equipo, algo que carecía el club en aquella época. El entrenador argentino encontró un hombre de temperamento y, sobre todo, un jugador que medía bien los tiempos de las jugadas. El uruguayo se convirtió en el capitán del 11 y en la esencia del juego intenso que hoy tiene el club madrileño”, agrega el periodista.

La capitanía en el Atlético de Madrid se la ganó en 2012, pero no así la de la Selección. En aquel año, el puesto lo tenía Diego Lugano. Este último contó en una entrevista para el diario Ovación de Uruguay en abril del 2013 que a Godín le veía condiciones para heredar la responsabilidad, pero que antes debía demostrar carácter y liderazgo para portarla.

“En la Selección es una cuestión mística usar la banda de capitán, por todos los personajes que la portaron, como es el caso del mismo Lugano o de Alcides Ghiggia, quien se coronó campeón del mundo en 1950. Pero Diego no decepcionó cuando la defendió en el Mundial de Brasil. Reafirmó que es un líder para el técnico Oscar Washington Tabárez. Además, demostró las mismas condiciones futbolísticas que tienen en su club: capacidad para ordenar a sus compañeros y elegir la jugada que ponga en menos riesgo a su portería”, agrega Romero.

Su liderazgo no se limita al terreno de juego. El mes pasado presentó -junto a Álvaro Pereira y el mismo Lugano- un programa de capacitación laboral y educativa para promover la formación académica de los jugadores de su país cuando estos opten por el retiro. El zaguero dijo que la idea surgió por los futbolistas que no logran convertirse en estrellas. “A veces la realidad marca otra cosa y te quedas sin nada en las manos”, dijo el jugador en conferencia de prensa.

“Su lado altruista es muy famoso en Uruguay. En el país se vive mucha pasión el futbol, pero sus acciones dentro y fuera del terreno de juego le permitieron ser querido por todos los aficionados. No creo que haya un hincha, jugador o directivo que se exprese mal de él en todo el país”, agrega el reportero.

El programa fue impulsado por el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional en conjunto con la Fundación Celeste, organismo creado por los seleccionados uruguayos que participaron en el Mundial de Sudáfrica 2010. Esta institución, según su sitio de internet, fomenta los valores del deporte en la educación de niños y adolescentes.

“Actualmente hay una lucha de los futbolistas uruguayos que actúan en el balompié local por el reparto equitativo de los derechos de publicidad y televisión. Godín, a quien aparentemente no le afecta esta situación, participa e impulsa la iniciativa. También lo hacen Luis Suárez y la mayoría de los jugadores de la Selección que militan en conjuntos extranjeros”, completa el periodista.

Godín es culpable de la unidad del esquema de Simeone.