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Desert Trip, lujo y música para la gente que vivió Woodstock

Carpas con aire acondicionado de 10 mil dólares, clases de yoga y pilates, menús con múltiples platillos preparados por chefs con maridaje de vinos. Definitivamente no se trata de Woodstock.
AP
06 octubre 2016 19:44 Última actualización 06 octubre 2016 20:15
Un público de edad mayor pasará un fin de semana cómodamente rockeando con la música de su juventud, esto no tiene precio. (Especial)

Un público de edad mayor pasará un fin de semana cómodamente rockeando con la música de su juventud, esto no tiene precio. (Especial)

LOS ÁNGELES.- El festival de música Desert Trip, que comienza el viernes, se perfila como el más lujoso y potencialmente lucrativo en su tipo. La serie de conciertos de tres días promete ser una mezcla entre artistas de la época de WoodstockRolling Stones, Bob Dylan, Paul McCartney, Neil Young, Roger Waters y The Who (con un promedio de edad de 72 años)— pero con amenidades propias para mayores de 50 años.

Además de la tiendas de campaña con aire acondicionado, clases de yoga y cenas elegantes, habrá cerveza artesanal, una exposición de fotografías de rock clásico y una tienda de discos con verdaderos álbumes.

El festival "expande los límites de lo que puede ser un concierto", dijo Gary Bongiovanni, de la publicación especializada en espectáculos Pollstar. "Este es un concepto nuevo, dirigido a un público muy diferente al de Coachella".

Desert Trip se presentará en en Indio, California, donde el festival anual de música y arte de Coachella se realiza en primavera. Goldenvoice (una división de AEG Worldwide) organiza ambos eventos, enfocados tanto en la experiencia como en la música.

"Coachella se volvió un éxito porque invirtieron gran parte de su atención en arreglar el terreno y crear entretenimiento", dijo Bongiovanni. "Para los jóvenes en Coachella, el elemento social es una clave y de hecho trasciende la música".

Desert Trip busca hacer lo mismo pero para la generación de baby boomers (nacidos entre 1946 y 1965). El programa musical es más tranquilo, con dos bandas por noche en vez de decenas por día y las ofertas están dirigidas a un público con más dinero. Videos con tonos dorados del sol californiano publicados en el cibersitio del festival muestran parejas de edad media disfrutando comidas en mesas con manteles blancos y una zona para acampar llena de actividades. Ahí están las tiendas de 10 mil dólares y tipis de mil 600, junto con una tienda de artículos vintage, una máquina de pinball y un mercado con productos orgánicos.

Incluso el paquete de entradas aprovecha la nostalgia por lo retro: los asistentes recibieron sus brazaletes en una estilizada caja con un View-Master con imágenes de las bandas y el desierto. "Un flash back a la experiencia original de realidad virtual", dice la caja.

Los boletos VIP para Desert Trip cuestan mil 599 dólares. Los boletos para un solo día costaban 199 dólares; y los pases de tres días 399 dólares. Para el primer fin de semana se han agotado, pero todavía hay oportunidad de entrar a las cenas de cuatro platos (por 225 dólares por persona) y la experiencia culinaria de "todo lo que puedas comer" (179 dólares).

"De cualquier manera habrá hot dogs de 9 dólares", dijo con buen humor Bongiovanni. "Este es un público que pagará por algunos extra", agregó. "Con gusto sueltan la plata para una cena más linda si tienen oportunidad de hacerlo".

El cartel completo del concierto y todas las amenidades se repetirán para el segundo fin de semana, del 14 al 16 de octubre, en el mismo lugar. Se esperan unas 150 mil personas en los dos fines de semana.

Young, quien tocó en Woodstock y se presentará en la segunda noche de Desert Trip, dijo que el público estará realmente sorprendido. "Se sentirán muy especiales de ver todo esto al mismo tiempo", dijo. "Es una celebración eso es lo que es".

Bongiovanni prevé que será un "éxito espectacular" que los promotores querrán replicar. "No es algo que se pueda duplicar en todo el país o que se pueda repetir con mucha frecuencia", dijo. "Hay un número limitado de artistas para llenar ese escenario".

Las posibilidades de que un público de edad mayor pase el fin de semana cómodamente rockeando con la música de su juventud no tiene precio.

"Estas son bandas de las que han sido fans por décadas", dijo Bongiovanni. "Y saben bastante bien que quizá ni ustedes ni ellos podrán volverse a ver".