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Descubriendo el espíritu del vino misional

En San José y San Miguel de Comondú, Baja California Sur, se produce un vino tradicional, ampliamente reconocido por expertos catadores. 
Bertoldo Velasco / Corresponsal
07 febrero 2014 16:31 Última actualización 08 febrero 2014 5:0
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Julio Cayuela Tormo, periodista y catador de vinos.

Julio Cayuela Tormo, periodista y catador de vinos. (Cortesía)

LA PAZ, Baja California Sur.- Julio Cayuela Tormo ha visitado Baja California Sur en dos ocasiones, ambas para formar parte del equipo de catadores del Vino Misional de Los Comondú.

Luego de dos catas, Cayuela Tormo afirma sobre este tradicional vino que lo que le da identidad es “la esencia de esa semilla de esos 300 años, recuperada”.

“Si lo pusiéramos en términos enológicos actuales, tal y como está el mundo hoy, tiene un concepto distinto que lo hace diferente, porque tiene un espíritu especial”.

“Todos los vinos que vemos en el mercado en general, así como los nuevos y los ya tecnificados, están faltos de espíritu y de alma; en tanto, los Vinos Misionales de Los Comondú sí tienen espíritu y alma, y eso no se puede fabricar así como así”.

Cayuela Tormo es un periodista de profesión desde 1964 en su natal España. Es cofundador de la Federación Internacional de Periodistas y Escritores de Vino y presidente fundador de la Asociación Española de Coleccionistas de Etiquetas de Vino y de Vinos.

Además, tiene el grado de Doctorado en Enología, por lo que es fundador y presidente de la Escuela Española de Sommeliers y recientemente fue electo vicepresidente de la Escuela Europea de Sommeliers.

El conocedor explica que estos vinos misionales, producidos en San José y San Miguel de Comondú, “tienen futuro”.

“No van a hacerse millonarios los productores, porque ese espíritu no es cuantificable; es un producto que se puede vender en conjunto donde nace, pues no sólo es vender el vino, se trata de vender el espíritu, y ahí es donde está el lugar, porque a pesar de que México tiene una gran diversidad tanto colonial como histórica, cada lugar es diferente y aquí esa diferencia se nota, por tanto estos vinos que ahí se elaboran, nacen junto con ese oasis, y no la encuentran en ninguna otra parte del mundo”.

Cayuela Tormo dice que, en el caso del vino mexicano, la ventaja que tiene es que los productores han sabido incorporar las últimas tecnologías, tanto en el viñedo como en la elaboración.

“Puedo decir que los vinos mexicanos están a un buen nivel que algunos países con más tradición en América Latina, pero estos están quedando rezagados; es decir, en México hay buen vino y buena materia prima”.

No obstante, señaló, en el país hay un exceso en la producción de vino.

“Se tiene que mostrar al mundo para que lo consuma y la sociedad debe saber que el vino es un producto alimentario, con virtudes, que en su consumo moderado puede sustituir a otros parámetros de las bebidas alcohólicas que no aportan muchos beneficios”.

“En México, la producción del vino está centralizada en determinada zona y su distribución sigue siendo, la mayor parte, una distribución de marcas extranjeras, a pesar de que en la República Mexicana se genera suficiente vino como para que no fuera necesaria tanta importación. No quiero decir que no se haga, por supuesto, pero lo que se debe hacer en este país es hacer cultura en el consumo del vino, incorporar el vino como un elemento más dentro de nuestra alimentación”.

¿Cuál es el mejor vino?, se le preguntó a Cayuela Tormo.

“Aquél que te guste a ti”, concluyó.