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Denuncian a edil de Cuautitlán Izcalli por dañar murales

Daniel Bravo se llevó una amarga sorpresa al visitar el Centro Cultural de Cuautitlán Izcalli Parque de las Esculturas, donde, por encargo, había pintado cuatro piezas murales: con brocha gorda, buena parte de las obras, valuadas en 2 millones 10 mil pesos, fue borrada sin que nadie le notificara.
El tríptico de la bóveda fue borrado, mientras que la pieza pintada sobre la pared fue dañada con materiales abrasivos. (Cortesía)

El tríptico de la bóveda fue borrado, mientras que la pieza pintada sobre la pared fue dañada con materiales abrasivos. (Cortesía)

Daniel Bravo se llevó una amarga sorpresa al visitar el Centro Cultural de Cuautitlán Izcalli Parque de las Esculturas, donde, por encargo, había pintado cuatro piezas murales: con brocha gorda, buena parte de las obras, valuadas en 2 millones 10 mil pesos, fue borrada sin que nadie le notificara.

“Habían cubierto las bóvedas con pintura blanca y la pieza que corre a lo largo de la pared estaba considerablemente dañada”, refiere el autor.
Hoy, Bravo interpondrá ante la Procuraduría General de la República una denuncia penal contra el presidente municipal de Cuautitlán Izcalli, Víctor Manuel Estrada Garibay, a quien le exige la restauración de la obra y su conservación.

“Como está protegida por la Ley de Derechos de Autor, vamos a proceder ante la PGR, que es federal”, explica.

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DESPUÉS

  

Cosmogonía

Esta es la segunda denuncia que el artista de 32 años interpone en contra de Estrada Garibay -quien fue medallista olímpico de Taekwondo en Sídney 2000. El pasado 19 de mayo entabló la primera ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de México “por atentar contra la propiedad intelectual, daño en propiedad, abuso de autoridad y daño moral”. El proceso se lleva a cabo en la fiscalía especializada en delitos cometidos por servidores públicos de la dependencia.

Bravo explica que los murales fueron un encargo que le hizo el anterior presidente del municipio, Karím Carvallo Delfín, quien ocupó el cargo entre 2013 y 2015.

Asegura que no cobró un centavo por la realización de las piezas, que pintó fuera de horarios laborales porque, explica, en ese tiempo fungía como Director del Departamento de Difusión Cultural del municipio.

La obra consta de cuatro partes complementarias: tres sobre las bóvedas del edificio conforman Cosmogonía, de la cual más de la mitad fue cubierta con pintura blanca, y otra más, Árbol madre, ubicada en el Salón Anexo a la Troje, fue dañada con productos abrasivos, entre otros daños. “Este es el único mural en su tipo en el municipio, y ahí (en el edificio) fue donde se puso la primera piedra de lo que hoy es Cuautitlán Izcalli”, subraya el artista.

EL FINANCIERO buscó ayer contacto con fuentes de la dependencia, sin que hasta el cierre de la edición hubiera respuesta.