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Decisiones acertadas evitaron masacre en el Stade de France

La tragedia pudo haber sido mucho peor en el Stade de France: las fuertes medidas de seguridad, el ingenio de los dirigentes en el lugar y la mala planificación por parte de los terroristas evitaron un mayor derramamiento de sangre.
AP
16 noviembre 2015 18:4 Última actualización 16 noviembre 2015 18:12
Un tercer escuadrón se dirigió al estadio, pero causó mucho menos daño por las medidas de seguridad. (AP)

Un tercer escuadrón se dirigió al estadio, pero causó mucho menos daño por las medidas de seguridad. (AP)

SAINT-DENIS, Francia.- El Stade de France, donde 79 mil espectadores veían un partido de futbol entre Francia y Alemania, fue blanco de los ataques de París del viernes pasado. Hubo un muerto y varias docenas de heridos en los alrededores del estadio.

Sin embargo, la tragedia pudo haber sido mucho peor: las fuertes medidas de seguridad, el ingenio de los dirigentes en el lugar y la mala planificación por parte de los terroristas evitaron un mayor derramamiento de sangre.

El estadio, parte del acervo nacional ya que fue allí donde Francia ganó el Mundial de 1998, fue el primer blanco de los ataques del viernes. Dos cuadrillas de terroristas dejaron 129 muertos y más de 300 heridos en la ciudad y sus alrededores. Pero un tercer escuadrón, el que fue al estadio, causó mucho menos daño.

Al tiempo que reinaba el caos afuera, las autoridades decidieron que lo mejor era que la gente se quedara dentro del estadio y que el partido continuase. Esa decisión fue tomada por el presidente Francois Hollande, con asesoramiento de dirigentes de la Federación Francesa de Futbol, dijeron fuentes del Palacio del Eliseo.

Por lo menos uno de los atacantes trató de ingresar sin tener un boleto, y fue rechazado, dijo una fuente que pidió no ser identificada. Una hipótesis policial es que los atacantes sabían que no había manera de que pudieran entrar, ya que con sus chalecos explosivos no podrían pasar los registros de seguridad, y que por lo tanto planificaron detonar las bombas en medio del público cuando entraba, o cuando saliera después del partido.

Pero fuentes oficiales sospechan que los terroristas calcularon mal. Cuando detonaron sus bombas —dos en el primer tiempo y el tercero en el mediotiempo — la gran mayoría de los espectadores ya estaba dentro del estadio. "Creemos que este operativo fracasó porque estaba muy mal organizado", dijo una fuente policial que pidió no ser identificada.

El presidente de la Federación Francesa de Futbol, Noel Le Graet, opinó que las medidas de seguridad cumplieron su propósito. "Afuera del estadio ocurrieron sucesos realmente dramáticos pero adentro, la policía, los empleados y los espectadores tuvieron una conducta ejemplar", dijo Le Graet al diario deportista L'Equipe. "No hubo ni estampida, ni pánico. Pudo haber sido una verdadera catástrofe, y no fue así".